Juego de Tronos HBO Juego de Tronos HBO duración

El verano se acerca a su fin, y con él, «el invierno de las series» también se toma un descanso. La séptima, y penúltima, temporada de Juego de Tronos da por finalizada su andadura. Nos queda un largo año de espera para ver el desenlace de la serie más importante de los últimos años, pero no adelantemos acontecimientos y vayamos a lo que nos atañe: El dragón y el lobo.

El listón que dejó la pasada temporada en sus últimos capítulos es muy alto, ¿se habrá acercado a tan altas cotas esta temporada? Con el anterior episodio ya podíamos intuir que no, pero en éste se confirma, un desenlace de temporada muy previsible y que más allá de alguna escena final de gran impacto visual, poco tiene que decir para ser recordado como un gran episodio de Juego de Tronos.

¿Quiere decir esto que estamos ante un mal capítulo? Ni mucho menos, pero quizás le pase factura que esperábamos algo más en este cierre de temporada, algo que nos hiciera dar saltos de nuestro asiento al grito de «¡Dadme otra temporada de esta mierda joder!»

La entrada contiene SPOILERS a mansalva.

El capítulo comienza directamente donde nos interesa, la reunión entre las fuerzas más importantes de la «Guerra de los Vivos»; tenemos diversos encuentros aquí: El Perro con Brienne, Tyrion con Cersei, de nuevo El Perro con La Montaña. Aunque ninguno es tratado con el mayor interés a priori, de hecho entre El Perro y Brienne se muestra un buenrollismo un tanto raro…

La última en llegar a esta reunión es Daenerys, fardando un poco de Dragón, cómo no. Desde el comienzo tenemos un intercambio de bilis entre los diferentes personajes, hasta que el muerto capturado es mostrado y a todos se le ponen los genitales de corbata. Incluso Euron huye a las primeras de cambio tras ver al muerto andante, aunque yo viendo lo que él, quizás tendría un poco más de miedo del dragón, pero la huida del Greyjoy ya la retomaremos más adelante.

El concilio parece marchar a la perfección hasta que Cersei exige que para poner de su parte, el Norte no debe tomar parte por ningún bando. Jon, fiel a su palabra, ya ha elegido bando y no parece que le apetezca cambiar. Esto hace enfadar a Cersei y se va por donde ha venido, para luego ser «convencida» por Tyron y aceptar no solo replegar sus tropas en la Gran Guerra, si no también, combatir junto a todos en el Norte. Un poco bipolar la reina. Aquí cobra un poco más de importancia el encuentro entre hermanos, donde se muestran todo su «amor», bastante buena esta escena, por un momento ha hecho despertar del letargo mi lado fanboy por Tyrion.

Tras unos minutos mas de tonteo entre Jon y Daenerys (como me cansa la relación entre estos dos), damos un salto hacia Invernalia, donde vemos como Meñique alimenta la semilla del odio entre Sansa y Arya. De aquí damos otro salto más junto a Daenerys y compañía, ya en Rocadragón preparan el viaje al Norte. Asistimos también a la creación de una nueva subtrama, que bueno….no es la más interesante que ha habido podríamos decir, Theon marcha a rescatar a su hermanita de las garras de su tío.

Volvemos al Norte y se pone fin a una de las subtramas, la lucha interna entre las hermanas Stark llega al final, de la manera más esperada. Meñique no tenía todo tan controlado como creía y todas sus tretas le explotan en la cara, o en el cuello mejor dicho, dejándonos una muerta que quizás no haga todo el honor que se merecía este personaje, pero que es muy digna, teniendo en cuenta que había pasado quizás a un segundo plano hace mucho tiempo, cosa lógica pues Juego de Tronos ha abandonado mayormente las tramas de pasillos y traiciones, donde Meñique era uno de los reyes (al igual que un calvito eunuco que yo me sé).

Mientras tanto, en Desembarco, Jaime prepara el ejército para partir al Norte, pero…¡sorpresa! Cersei tiene otros planes y mientras sus enemigos están ocupados, ella aprovechará la ocasión y conquistará lo que quiera en Poniente. Usando bajo la manga el comodín del oro, y a un Euron que parecía huir, pero que realmente iba en busca de la Compañía Dorada, muy bien Cersei.

Pero…A la actual reina no le sale todo bien y Jaime se revela y marcha a ayudar a sus enemigos, solito. En una escena que pedía una muerte a gritos y que en lugar de eso nos confirma que hay varios personajes intocables en la serie. Aunque no me ha convencido del todo que Jaime antepusiera por delante su palabra a su hermana después de todo lo que ha dado por ella y sus hijos.

Pasamos a una escena muy importante por los hechos reveladores que tenemos. Sam llega a Invernalia y se reune con Bran, donde descubrimos que no solo Jon es hijo de Rhaegar y Lyanna, si no que su verdadero nombre es Aegon Targaryen (vaya me recuerda a un personaje de los libros que eliminaron en la serie…), sin ser un bastardo pues antes de sus muertes el Targaryen y la Stark se casaron, mostrando así la verdadera historia del rapto de Lyanna.

Y para terminar el episodio, yo creo que algo que todos esperábamos, los muertos cruzan el Muro, patrocinados por Vyserion, alias el dragón que escupe «kamehamehas». Eso sí, totalmente espectacular la escena con esa caída del muero a manos del fuego azul del dragón, desde luego en la parte técnica ninguna pega que ponerle a Juego de Tronos.

Como ya había dicho, un buen capítulo, de los mejores de la temporada (aunque más por demérito de los otros), pero del que, un servidor al menos, esperaba un poco más. Aun así, es un buen cierre para la séptima temporada, que deja los cimientos para la Gran Guerra, que viendo el apartado técnico de esta temporada, cuanto menos será impresionante.

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Reseña Panorama
Juego de Tronos 7x07
7
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Amante del cine desde chiquitito. Llevé el anillo único al Monte del Destino en 2 días, elegí la pastilla verde en Matrix, vi que había dentro del maletín de Pulp Fiction y soy el octavo samurái encubierto.