the punisher

Continuamos con The Punisher, la nueva serie de Netflix sobre el anti-héroe de Marvel. Es el turno del cuarto capítulo centrado en la búsqueda de suministros armamentísticos para así poder hacer frente a los futuros conflictos venideros

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The Punisher sigue avanzando, así como también su trama, pero el ritmo de ambas es muy distinto. Por un lado llevamos ya 1/3 de la primera temporada, y nos encontramos con un desarrollo cada vez menor, aunque esto no es de extrañar, pues toda serie donde el número de capítulos exceda a la cantidad de historia que se le quiera insuflar a la temporada, requiere del típico “relleno”. El cuarto capítulo tampoco se podría considerar puramente relleno, dado que nos encontramos con el desarrollo de algunos entramados y el encuentro de personajes que probablemente sean fundamentales en la historia que está por llegar, aun así, este episodio de The Punisher puede hacerse un tanto largo.

Ahora bien, el capítulo comienza con un asalto de Frank Castle a una entrega de armamento articulada por Los Griegos. Pero lo que allí se encuentra, no es si quiera lo que hubiese llegado a imaginar, dado a que allí solo hay un fusil de asalto personificado para una niña de 16 años. Por lo que el dúo Castle-Micro deberá continuar con la búsqueda durante el resto del episodio de un cargamento de armas capaz de suplir sus necesidades.

 

Según vamos avanzando, y conforme se va creando otro entramado a parte de la búsqueda de suministros, se generará una pequeña redencialla entre The Punisher y Micro, donde se verá envuelta la mujer de este último Sarah Lieberman, quien anteriormente había atropellado a Castle. La disputa entre los dos no llega a cuotas elevadas, sino que es un establecimiento de límites y una interposición de consejos mutuos de cara a esta alianza recién formada. Aun así el desarrollo de la relación de estos dos personajes no ha llegado todavía a su culmen, y como el resto de la serie sigue su mismo ritmo pausado.

Tras los sucesos acontecidos con Wolf, los papeles se tornan y se genera la aparición de una figura que dará que hablar, estamos hablando de la agente Madani. Madani será en este capítulo el contrapunto de The Punisher. Ambos chocan en la recta final, cuando la intercepción de archivos secretos sobre una operación de intercambio de armamento es descubierta por Micro. The Punisher y Micro idean un plan para arrebatar dichos suministros, pero Madani se cruzará en su camino, hecho que llevará a Micro a “ensuciarse las manos”, terminando con una agente magullada y medio inconsciente. Este será uno de los pocos momentos del episodio donde encontraremos la acción de la que se jacta la serie, acción muy dosificada y no bien llevada del todo en un capítulo muy “light.

 

A parte de lo anteriormente hablado, también se nos ofrece otra subtrama que va in crescendo y que está esperando su momento álgido para aparecer. Centrada principalmente en Lewis Walcott, el joven veterano que tiene dificultades para reinsertarse en la sociedad. Esta vez, Walcott decide unirse a la asociación militar privada Anvil dirigida por Billy Russo, y que dará guerra próximamente.

En definitiva, un capítulo que podría haber ofrecido mucho más de una serie que todavía no ha llegado a arrancar, y que conforme avanza, se va haciendo más pesada y monótona de seguir. Sigue destacando el papel de Frank Castle, interpretado por Jon Bernthal y único aliciente de la serie hasta el momento. Por el momento, seguiremos esperando por el empujón que no llega y que necesita urgentemente la serie.

Crítica de The Punisher (2017): Marvel y Netflix fallan el primer tiro

Reseña Panorama
The Punisher 1x04
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Visión a 24 fotogramas por segundo, amante del cine fantástico y de ojos rasgados. Tengo en propiedad Xanadu, así como también tengo Manderley. Además de ser un ferviente seguidor de las escrituras del Libro Rojo de la Frontera del Oeste.