Moonfall es el nuevo proyecto de Roland Emmerich, el director de catástrofes por excelencia. Este viernes 4 de febrero el fin del mundo llega a nuestras salas de cine a lo grande, del tamaño de la Luna cayendo hacia la Tierra.

Moonfall se añade a la larga lista de películas sobre el fin del mundo, aunque lo hace con un guion original y con una catástrofe que nunca hubiéramos podido imaginar: la mismísima Luna ha perdido su órbita habitual y se aproxima hacia la Tierra, con todo los que eso conlleva. Emmerich, un veterano ya del género, -hay que recordar que está detrás de ‘2012‘, ‘El día de mañana‘ o ‘Independence Day‘- pone toda la carne en el asador y nos trae la película catastrófica más loca y surrealista que he visto hasta la fecha. Si bien es cierto que cuando accedemos de una forma u otra a ver este tipo de blockbusters no se busca precisamente el realismo puro y duro, pero la película llega a un punto en el tercer acto dónde prácticamente se convierte en la última entrega de Fast and Furious, donde el hecho de ocurrir cosas imposibles ya se ha transformado en un recurso recurrente de la saga.

En 2011, durante una misión espacial, los astronautas de la NASA Brian Harper, interpretado por Patrick Wilson (Watchmen), y Jo Fowler, interpretada por Halle Berry (Monster’s Ball), son atacados por una especie de enjambre misterioso que acaba ocultándose en la Luna. Incapaz de explicar lo que ha visto, la NASA decide destituir a Harper, provocando el divorcio con su mujer. En 2021, KC -el alivio cómico-, interpretado por John Bradley (Juego de Tronos), es un conspiracionista que descubre una variación en la órbita de la Luna antes que nadie e intenta contactar con la NASA, sin éxito. Se encuentra con Brian, que cree en su teoría, mientras que Jo, que ocupa un alto rango en la NASA, comienza a comprender lo que está sucediendo y descubre que la Tierra tiene tres semanas antes de que la Luna se estrelle contra el planeta. En mitad de todo el caos que se está produciendo, los tres protagonistas se unirán para salvar al mundo.

Moonfall

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Agujeros de guion aquí y allá, personajes irrelevantes y clichés

¿Una película de desastres resulta… desastrosa?, aunque parezca un chiste malo es exactamente lo que acaba ocurriendo con Moonfall. La cinta está directamente mal planteada desde un principio, ya que cuenta con demasiados personajes clichés y poco -poquísimo- interesantes, aunque el bueno de Emmerich se esforzará en ponértelos muchos minutos en pantalla. Un buen hombre que quiere a su hijo por encima de todo es ignorado y despreciado aunque haya hecho lo correcto o un genio incomprendido que es visto por todos como un loco tiene todas las respuestas, ¿te suena?. Incluso el personaje de Halle Berry no sirve de absolutamente nada a la trama, sino que está puesto para justificar un deus ex machina tras otro.

Las costuras del guion Moonfall se ven por todas partes, ya que todo está lleno de escritura descabellada y actuaciones extrañamente sin vida -destacando la de Berry, que posiblemente sea la peor de su carrera-. Emmerich intenta solventar esto ofreciendo escenas de destrucción masiva al mismo nivel que sus anteriores producciones, pero unas cuantas escenas impresionantes visualmente a la vez que apabullantes no son suficientes para sostener una película de 2 horas y 10 minutos. Moonfall llega a un punto donde el surrealismo toma las riendas y ya no hay vuelta atrás. Cómo he dicho anteriormente, no puedes esperarte realismo, pero hay varios momentos donde te replanteas que estás viendo. Al menos en la saga de coches se aprecia como desde el propio guion la película no se toma en serio a sí misma, pero Moonfall se esfuerza por transmitir una sensación de seriedad donde no la hay y es ese su principal problema.

Moonfall

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Película de domingo por la tarde, en el sofá

No puedo recomendar Moonfall, ya que lo único que logro destacar son las escenas de destrucción que puedes ver perfectamente en el tráiler. Además, las comparaciones son odiosas, pero este último mes de diciembre se estrenaba otra película sobre el fin del mundo que -para mí- fue la mejor película del año, ‘No mires arriba. Asimismo, era una película donde se trataba con precisión el punto de vista científico, al contrario que en la cinta de Emmerich, donde muchas veces se aplican las leyes de la física según le convenga al guion. Si eres un amante de este tipo de películas puede que te encante, pero incluso a ti te abrumará. Si te sobra el dinero y no tienes nada que ver -lo dudo- puede que te interese acercarte al cine y echarte unas risas ante tremendo despliegue, pero siempre se puede esperar a que la echen por la tele un domingo por la tarde.

Reseña
Moonfall
4
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Estudiante de Ingeniería Infórmatica, amante del cine y las series.