Insidious: La puerta roja se estrena mañana 20 de julio en cines. La quinta película de la franquicia que ve el regreso de la familia Lambert por primera vez desde 2013.

Insidious: La puerta roja es la quinta y última película de la franquicia que comenzó en 2010, que actúa como una secuela de ‘Insidious: Capítulo 2‘ -‘Insidious: Capítulo 3‘ e ‘Insidious: La última llave‘ fueron precuelas-. Esta franquicia es una de las primeras, una de las más grandes y, sobre todo, la que mayoritariamente ayudó a Blumhouse -productora- a ponerla en el mapa con su primera entrega. ‘Insidious‘ logró casi multiplicar por 100 su recaudación en salas y desde ese momento Blumhouse fue considerada una abanderada del género. Más adelante, llegaría ‘Expediente Warren: The Conjuring‘ -que luego formaría otra gran franquicia- para definitivamente asentarles en la industria. Pero la culpa de todo este éxito la tuvo James Wan, uno de los mejores directores de terror moderno. Lamentablemente, en el momento en que se alejó de cada una de las dos franquicias que acabo de mencionar, el resto de las películas sucesorias pegaron un bajón hasta convertirse en serie B. Dicho esto, Insidious: La puerta roja tenía el potencial de ser una conclusión triunfante de una franquicia que consiguió cautivar a los más entusiastas del horror en sus primeras entregas. Desafortunadamente, esta película no cumple con las expectativas, brindando una experiencia débil, especialmente en comparación con sus predecesoras.

Después de los eventos de ‘Insidious: Capítulo 2’, Josh Lambert, interpretado por Patrick Wilson, y su hijo Dalton, interpretado por Ty Simpkins, pierden sus recuerdos. Nueve años después, Dalton está a punto de ir a la universidad para estudiar arte, pero su relación con su padre está en horas bajas. De repente, ambos comenzarán a experimentar la presencia de entidades sobrenaturales.

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Aburrida y mal enfocada

Insidious: La puerta roja
Sony Pictures España

La configuración de Insidious: La puerta roja está directamente mal planteada si nos ceñimos a que supone el final de una franquicia. Los personajes son empujados prácticamente a repetir los mismos pasos de las primeras entregas, dado que perdieron sus recuerdos, durante la mayor parte de la película. Teniendo en cuenta que la gran mayoría de espectadores que se acercaran a ver esta película conocen por todo lo que pasó la familia protagonista, es inevitable pensar en que todo se vuelve de algún modo repetitivo. Es como si el guion hubiera sido planteado para introducir nuevos espectadores a la franquicia en vez de para contentar a los seguidores que han ido a ver el cierre de esta -no hay que olvidar que es la quinta entrega-. La trama se siente desarticulada y carece de los elementos intrigantes que hicieron que las películas anteriores -las de Wan- fueran tan cautivadoras. El ritmo es bastante desigual, con largos períodos de aburrimiento donde no ocurre nada con mucho interés.

Tratándose de una película de terror, no hay suficientes momentos creados para infundir miedo en la mente de los espectadores u ofrecer sustos genuinos. Por alguna extraña razón, la atención se centra mucho más en el melodrama familiar en lugar de en el terror como tal, y dudo que los espectadores que se acercan a esta película estén interesados en otra cosa que no sea el terror. Las películas de este género prosperan creando una atmósfera de temor y tensión, pero Insidious: La puerta roja depende completamente de jumpscares -un susto repentino seguido de una música alta- baratos que carecen de originalidad y creatividad y son predecibles e insípidos sin dejar un impacto duradero. Atrás quedaron esos momentos inquietantes y espeluznantes que hicieron que la primera película fuera tan memorable.

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Wilson debuta como director

Insidious: La puerta roja
Sony Pictures España

Insidious: La puerta roja también ha servido como debut en dirección para Patrick Wilson. Ha habido varios actores que han hecho la transición para dirigir películas de terror, como Jordan Peele (‘Déjame salir‘, ‘Nosotros‘ y ‘Nop‘) o John Krasinski (‘Un lugar tranquilo‘ y ‘Un lugar tranquilo 2‘), con buenos resultados. Sin embargo, Wilson, aun teniendo experiencia en el género, entrega un enfoque de las escenas de terror discreto y sin ningún tipo de impacto. Aumentar el volumen de la música para hacer saltar de la butacas es una manera vaga de hacer cine de terror y no funciona si no se trabaja de manera previa correctamente.

Lamentablemente -y como era de esperar-, Insidious: La puerta roja concluye la franquicia con una nota baja. Refuerza la idea de que tendría que haber terminado cuando Wan se salió del proyecto y de que el cine de terror comercial está en horas muy bajas.

Reseña
Insidious: La puerta roja
4
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Estudiante de Ingeniería Infórmatica, amante del cine y las series.
critica-insidious-puerta-roja-2023El Capítulo 5 continúa con la familia Lambert casi diez años después de los eventos del Capítulo 2. Para poner finalmente a sus demonios a descansar, Josh (Patrick Wilson) y su hijo Dalton (Ty Simpkins), ya un universitario, deben de ir más profundo hacia "el Más Allá" de lo que nunca habían ido, encontrándose con el pasado oscuro de su familia y un sin número de espantosos terrores que se esconden detrás de la puerta roja.