La industria cinematográfica mundial, a nivel de producción y exhibición, lleva en estado de bloqueo desde el inicio de la pandemia del Covid-19 y justo ahora, cuando la taquilla vuelve a reiniciarse poco a poco, echamos una mirada al estreno más sonado de todos: Tenet, de Christopher Nolan.

En los primeros compases de esta suerte de pesadilla global que ha sido, y está siendo, la pandemia del Covid-19, los estudios anunciaron retrasos para todas sus grandes producciones previstas para primavera de este año. La mayoría se movieron a otoño, utilizando los slots, o plazas que cada estudio ya dispone merced a otras películas menos potentes (y que son sacrificadas en tiempo para dejar sitio a la que acaban de mover), con un límite temporal que empezaba en verano. Warner Bros se convertía, de golpe, en el estudio que jugueteaba con la idea de lanzarse con dos estrenos de máxima expectativa en un verano que, cada vez más cerca, queda claro que no será como los anteriores. Y esto implica una menor recaudación o, en el mejor de los casos, una complicación logística para captar la demanda. Uno de esos estrenos, la secuela de Wonder Woman, finalmente se ha ido a octubre. Resiste, sin embargo, un film que ya se ha ganado fama como la luz al final del túnel que ha sido el apagón en las salas de todo el mundo desde el mes de marzo: Tenet.

Tenet 01

Hasta hace unos días Warner mantuvo la fecha original del 17 de julio como estreno de Tenet en taquilla mundial. Finalmente decidieron moverla dos semanas, al 31 julio. Ese movimiento, tan escaso, contrasta con el de Wonder Woman y delata que el estudio pretende jugársela con Tenet. Desde fuera esto huele a tomar ventaja de la situación. Por supuesto sería mejor un estreno normal, logrando el máximo potencial económico para un film sin duda muy caro, pero la pandemia y la reapertura mundial parece que ha colocado a Tenet, Nolan y a la propia taquilla en una situación excepcional: la opción de convertir Tenet en el film que supuso la vuelta a la normalidad. Nuestra primera experiencia en el cine tras el confinamiento.

Es una estrategia comercialmente arriesgada: incluso con un panorama óptimo de reapertura, la situación no será la precedente, ni por disponibilidad de butacas, salas, cines, posibles cancelaciones etc En lo monetario pueden tomar ventaja de la escasa competencia y ofrecer Tenet en múltiples horarios y salas, recuperando parte del terreno perdido, y sobre todo aprovecharse del efecto novedad que ve a suponer poder volver al cine con un blockbuster de nada menos que Christopher Nolan. Tal vez Warner piensa más a largo plazo con Tenet como símbolo post-Covid. Y en marketing, y merchandising, esas implicaciones a veces valen más que una buena taquilla: siendo un film ajeno a franquicias, material previo y demás, Tenet puede jugar una carta importante en la fidelización de Nolan en el estudio, la de sus fans y por supuesto su imagen en la industria. En este particular ganar menos dinero puede suponer, a cambio, un valioso retorno en clave de futuro. Disponer en tu carrera de un Memento, una trilogía Batman o un Interstellar, podría completarse con el film que nos sacó de casa en verano de 2020.

Ciclo Christopher Nolan: Memento

Resulta, ahora mismo, casi superficial hablar del potencial comercial de Tenet pre-pandemia aunque cifras rondando por abajo Dunkirk (526 millones) y por arriba las de Inception (830 millones), podrían ser la referencia para un film sin seguidores previos más allá del interés que suscita todo lo que haga Nolan. Lo que puede hacer ahora, con un lanzamiento limitado y repleto de dudas, es una incógnita. De hecho aún no debemos descartar un nuevo retraso.

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