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Muchas veces el cine -y la vida en general- no es algo objetivo, lo relevante es nuestra percepción del tema. Por eso, al Slasher le ocurre lo que al cine negro; que si nos ceñimos a las normas nos salen muchas menos de las que creíamos. Incluso algunos de los títulos más importantes, con la definición de Slasher en la mano, no pasan el corte. Antes de meternos con la saga que hoy nos ocupa, Viernes 13, lo primero es aclarar qué entendemos por Slasher o Terror adolescente.

La definición más específica -y por tanto, excluyente- nos dice que es un subgénero del terror en el que un asesino impersonal y enmascarado va asesinando a un grupo de adolescentes sin supervisión adulta. La motivación del antagonista es la venganza y los crímenes se narran desde el punto de vista del asesino. Con esta descripción, entran en el género Halloween, My Bloody Valentine y Prom Night. Ya con Campamento Sangriento,  Silent Night o Deadly Night la cosa empieza a cogerse con alfileres. Y ciñéndonos estrictamente a la definición que hemos dado, Chucky no es un asesino enmascarado. Freddy Krueger es cualquier cosa excepto alguien impersonal y tampoco lleva máscara. De La Matanza de Texas, Slasher como tal son sus secuelas, pero la película inicial tampoco.

Destripando el Slasher: La Matanza de Texas (1974-2017)

¿Entonces? ¿De qué estamos hablando? Empezamos el artículo diciendo que en la vida  las cosas no son tanto lo que son, sino lo que nos parecen a nosotros. Así  que con una definición más general e inclusiva, vamos  a definir como Slasher a cualquier película en la que un asesino «peculiar» va asesinando a un grupo de personas en un contexto adolescente y preferiblemente con arma blanca. Ahora sí. Ahora ya entra Pesadilla en Elm Street, Muñeco Diabólicoy Viernes 13.

La cinta de Cunningham nació a la sombra del éxito de Halloween Y de Psicosis. Es más, parece que su director quisiera rehacer el clásico de Hitchcock aprovechando la moda del cine de asesinos iniciada por Carpenter. No iba muy desencaminado, al fin y al cabo a Norman Bates se le considera uno de los precursores del género. Hitchcock narró los asesinatos dándole el protagonismo al asesino, no a la víctima ni al investigador, y para colmo va disfrazado. Esa novedad es la que retoma Carpenter y convertirá en uno de los pilares del género.

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El punto de partida de Sean S. Cunningham podría haber dado una obra maestra. El Slasher es un género en el que cada vez que se inicia una saga es porque la película de partida es como mínimo, notable. La Matanza de Texas y Halloween son obras maestras, pero desde Pesadilla en Elm Street hasta Scream pasando por Muñeco Diabólico o Prom Night… Estamos hablando de películas más que interesantes. Viernes 13 no. Viernes 13 es una cinta más bien torpe. Los personajes están mal definidos, el sentido del ritmo flaquea en todo el metraje, no hay una planificación elaborada… Solo las buenas ideas que Hitchcock y Carpenter tuvieron, rodadas por alguien sin talento.

Tenemos un paraje aislado, un cadáver hundido en el agua, el sexo como perdición, una música por la que Bernard Herrmann podría -y debía- haber cobrado royaltys y una sorpresa final en la identidad del asesino. En otras palabras, tenemos Psicosis. Lo que no tenemos a Jason, al menos en la primera película. El caso es que tendría que haber funcionado si lo hubiera dirigido un cineasta, no un cinéfilo.

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Una cosa es cierta. Cuando pensamos en el Slasher, lo que se nos viene a la cabeza es un lago en medio de un bosque y una chica huyendo de un asesino -a poder ser con máscara de hockey y un machete en la mano-. Viernes 13 no será el mejor Slasher, pero es el Slasher. Y puede que sea precisamente por eso por lo que ha sido la saga más exitosa. Al menos en lo que a continuaciones se refiere. Nada menos que 12 películas componen la saga de Viernes 13. A esta cifra hay que sumarle una serie de comics, de libros, de televisión y un par de videojuegos.

Por supuesto que una narrativa coherente es imposible de mantener durante tantos años y tantos títulos. Incluso Bond ha tenido que reinventarse cada poco tiempo. Y en el caso de la película que nos ocupa era más apremiante, ya que el meollo consiste en un mata mata de Jason a todo lo que se menea -con escenas en parte 2 y parte 3 sacadas tal cual de Bahía de Sangre de Mario Bava, especialmente la segunda parte-. Y ya está.

Poco va a aportar una nueva secuela más al mismo esquema. Esa es la razón por la que Viernes 13 fue la primera saga del Slasher en ser autoconsciente. Y mas importante aún: se dejó de tomar en serio a si misma. Visto que la fórmula se había agotado, tiraron por el absurdo. Y no me refiero a la comedia negra, como Chucky. Digo que Jason X es vocacionalmente ridícula. Lo que parece mentira es que tardaran diez películas en darse cuenta que no había más tela que cortar, todo sea dicho.

Luego llegó el Crossover con Freddy Krueger que se quedó en nada. Al cargo de la empresa estaba Ronny Yu, que venía de darle una segunda vida a la franquicia de Muñeco Diabólico. No era mala opción -otra cosa es que fuera buena idea-, sin embargo no funcionó. Poca taquilla y un director que en el rodaje debía estar contando los billetes que había cobrado en vez de haciendo la película. Y es una pena, porque la idea era hacer franquicia e ir enfrentando a todos los asesinos míticos. (O no es una pena… No estoy seguro). El caso es que nos quedamos sin ver Jason Vs Freddy Vs Leatherface. Señores de New Line. Cómo sé que me estáis leyendo, me ofrezco para hacer Freddy Vs Pinhead. O mejor, Chucky Vs Annabelle. Es que como me digáis que si, os la hago gratis.

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El nuevo siglo ha sido la década de los reboots y las precuelas de los principales Slashers y Viernes 13 no iba a ser menos.  ¿Qué decir de este volver a empezar 29 años después? La explicación larga es que retoma la idea original, que obvia toda referencia a Psicosis y que ya aparece Jason. La explicación corta (y demoledora) es que éste que os escribe había olvidado completamente que la había visto. Y no porque fuera hace casi una década… La vi en una plataforma digital hará unos meses. Y ni me acordaba. No sé bien lo que significa, pero desde luego nada bueno.

Y para terminar este repaso a una de las sagas de asesinos de adolescentes más famosas de la historia, os doy mi recomendación. ¿Cuál es la película que os recomiendo? Yo diría que la primera, siempre. Es el origen de todo y la más fresca de todas. Ahora bien, con la boca chica y negaré haberlo escrito… para ver solo una… Jason X.

CRÍTICA DE «PROYECTO RAMPAGE» 2017

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Redactor de cinefilosfrustrados.com - Mi blog personal: Cosas buenas de pelis malas : super8an.wordpress.com