Strange Darling es un viaje emocionante que jugará con tu mente en todo momento. La cinta se estrenó el pasado viernes 11 de octubre en cines.
Strange Darling es una película aparentemente modesta que tiene una premisa aparentemente sencilla. Sin embargo, esta no solo logrará captar tu atención, sino que también presentará un juego engañoso de percepciones y una red de sorpresas. Tantas que se hace casi imposible realizar esta crítica incluso sin revelar ningún spoiler, ya que pienso que cada cosa que pueda comentar puede interferir en como recibas la cinta e incluso estropearte parte de las sorpresas.
Al contrario que hago con otras críticas, comenzaré por el final. A pesar de presentar algunos problemas, Strange Darling es una cinta que recomendaría ver en cines, o en su defecto, en un buen sofá. Es un thriller que juega con los espectadores en todo momento y que merece, por lo menos, algo de mérito. Con lo cual, si eliges acercarte a ella sin saber nada más, creo que es lo mejor que puedes hacer. Partiendo de esta premisa, continuo con mi crítica habitual sin spoilers, así que si has decidido quedarte aquí, no te preocupes.
Strange Darling es un viaje salvaje, que emplea un montaje no lineal en pos de favorecer el impacto de la historia y recontextualiza los roles de género tal y como los conocemos hoy en día. Podría denominarse como un thriller dramático con algunos tintes de slasher que desafía los propios procedimientos que suelen ofrecer la base sólida para que un drama de estas características funcione.
Lo normal sería ofrecer una buena construcción de mundos respaldada por unas buenas actuaciones, lo que te permitiría preocuparte por sus personajes y su historia. No obstante, Strange Darling es una excepción en muchos sentidos. Esto se debe a que nunca permite realmente que te acomodes en el drama con respecto a sus personajes y su dinámica, ya que continuamente cambia las perspectivas respecto a ellos. La cinta te obliga a percibir de una determinada manera, solo para luego dar un giro de 180 grados y desafiarte.
El director y guionista JT Mollner está continuamente jugando con nosotros. Al principio puede parecer que lo hace de una manera extraña y confusa, al igual que la propia estructura y montaje de la cinta, pero es un peaje que hay que pagar que hace que su construcción valga la pena de manera satisfactoria. Eso es lo que fundamentalmente buscamos como espectadores en un thriller, por lo que se podría decir que es un tanto para la película.
Todo parece de color de rosa, pero lamentablemente la cinta cuenta con varios problemas evidentes. A pesar de tratarse de un thriller sólido, también se siente como una narrativa que se construye alrededor de un truco que no deja impacto tras su visionado, solo durante. Esta mantiene a los espectadores alerta en medio de set-pieces cargados de tensión y un gran sentido del humor, manejando el tono de forma hábil para así garantizar que los espectadores permanezcan cautivados por resolver el rompecabezas. Ahí radica uno de sus mayores dilemas: tal vez ese rompecabezas es demasiado sencillo de resolver.
Luces y sombras

La clave del éxito y el declive de Strange Darling resulta ser su estructura—la cinta se divide en varios capítulos desordenados—. El orden emerge del caos de los acontecimientos y de la concienciada aleatoriedad de su secuenciación, convirtiendo algo que creías predecible en algo inesperado. Durante la primera mitad de la cinta, es fácil pensar que tenemos un control sobre la historia real —que sabemos de qué va realmente— para inmediatamente después estar dudando sobre tus propias hipótesis.
Toda esta amalgama de capítulos, percepciones y caos funciona a las mil maravillas. El problema viene cuando entiendes como funciona el juego de Mollner, porque es cuando comienzas a comprender que las piezas han de ser ordenadas para obtener la revelación final. Una vez comienzas a ordenarlas en tu cabeza, es fácil, desafortunadamente, predecir el giro más importante de la película. Y cuando este llega, obviamente lo hace con menos impacto de lo que debería. Una vez pasa este punto de inflexión, la cinta se vuelve algo menos interesante.
Otro problema derivado de su estructura viene dado con el ritmo. Los primeros capítulos se arrastran en comparación con los últimos, a pesar de que casi todos comparten la misma duración. Esto ocurre sencillamente porque el juego al que juega Mollner conlleva un aprendizaje que se realiza in situ. Los primeros minutos se vuelven confusos hasta que el espectador comprende su configuración, haciendo que los saltos temporales y los cambios entre escenas de acción y de diálogos más prolongados solo ayuden a aumentar esta sensación.
Una sensación que se recupera cuando Strange Darling se va desinflando una vez llega al tramo final, adoptando un ritmo más estándar, en lugar de adherirse a las reglas de narración no tradicionales que había empleado a lo largo de la película, y abandonando su mayor fortaleza. Aunque no es la única.
Las actuaciones de Strange Darling son fantásticas. Kyle Gallner brilla en una actuación escalofriantemente carismática, capturando la intensidad y el encanto necesarios para adaptarse perfectamente a la narrativa cambiante. Nos muestra un personaje con un lado más oscuro, pero con una verdadera humanidad. Frente a él —y compartiendo una química entre ambos notable— está una reveladora Willa Fitzgerald, cuyo papel más importante hasta la fecha había sido en la serie de televisión de ‘Scream‘. La actriz se convierte en una representación emblemática de todas las ‘final girl’ de la última década, aportando un papel magnético lleno de matices que la convierte en el punto central de la cinta.
Sin embargo, la verdadera estrella de esta película no está frente a la cámara, sino tras ella. El actor Giovanni Ribisi —posiblemente no te sonará por su nombre, pero si por su cara— debuta como director de fotografía, ofreciendo un estilo visual impresionante grabado en 35 mm que genera una identidad inmejorable para Strange Darling.
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Algo diferente

Strange Darling supone una reinvención del tropo de terror llamado ‘final girl’. Cuenta con una fotografía y actuaciones sobresalientes, además de con varios homenajes a ‘La matanza de Texas‘ y al cine de David Lynch. Su línea de tiempo meticulosamente deconstruida es un mecanismo muy engrasado que funciona para sorprender y desafiar las ideas preconcebidas. Una muy buena adicción al género que se aleja de la basura comercial que ahora lo inunda y que, a pesar de sus problemas, merecer la pena ver.
Ficha Técnica ‘Strange Darling’
Título original: Strange Darling
Año: 2023
País: Estados Unidos
Dirección: J.T. Mollner
Guion: J.T. Mollner
Reparto: Willa Fitzgerald, Kyle Gallner, Madisen Beaty, Barbara Hershey, Ed Begley Jr., Steven Michael Quezada
Música: Craig Deleon
Fotografía: Giovanni Ribisi
Productora: Miramax, No Remake Pictures, Spooky Pictures
Género: Thriller. Terror
