Sitges 2020: Superdeep: Me dais envidia

Dirección: Arseny Syuhin | Guión: Arseny Syuhin | Fotografía: Hayk Kirakosyan | Reparto: Milena Radulovic, Nikolay Kovbas y Viktor Nizovoy | Productora: Pulsar Content y XYZ Films

Superdeep
Cierro el Festival de Sitges más atípico con Superdeep, la “película” más desastrosa que he visto en mi vida y una de las mayores vergüenzas de una organización que cada año nos sorprende desagradablemente con alguna estupidez.

Cualquiera que me conozca sabrá que difícilmente llegaré a detestar una película. Me gusta ser capaz de encontrar algo que me pueda ayudar a pensar que no he perdido mi tiempo. Pocas veces he llegado a odiar una película. Come to Daddy, también en Sitges, es el caso más claro que se me viene a la cabeza. Toda película que se crea mucho más de lo que es, que sea visualmente plana o que se note que está hecha con desgana tiene muchas papeletas de que llegue a odiarla. ¿Dónde deja esto a The Superdeep?

Superdeep es una mala película. Me atrevería a decir que muy mala. Es un intento de serie B que no sabe en ningún momento lo que quiere contar. Su guión parece que está hecho sobre la marcha por un grupo de estudiantes de carrera que solo han visto películas rancias de los 70. Ni siquiera pido lógica a algo así. Solo que no me tome por imbécil. Y Superdeep nos toma a todos por inútiles. Dejaré para más tarde el hecho de que ha sido proyectada sin apenas postproducción porque quiero que se note que no es solo mala por eso.

Realmente no sé ni cómo abordar esta “película” (pocas veces me he planteado no catalogar como “película” algo que se ha proyectado en un cine). Tampoco creo que merezca la pena estrujarme la cabeza para traducir en palabras toda mi frustración. Que por esta basura nos han cobrado casi diez euros, joder. La única reflexión que me invitaba a hacer Superdeep cuando la estaba viendo era la cantidad de insultos que iba a escribir en esta crítica. De momento llevo pocos.

Para decir algo salvable, las escenas iniciales nos invitaban a pensar que íbamos a ver algo gore y salvaje. En apenas diez minutos se difuminan todas esperanzas y empieza el incesante encadenamiento de escenas a cada cual más patética. Cuando el metraje iba por la mitad ya tenía clarísimo que estaba viendo un despropósito absoluto. Las licencias que toman en el guión para meter cualquier estupidez con calzador acaba desesperando, y la “violencia” aparece, sorpresa, siempre fuera de cámara.

Vamos a centrarnos ahora en lo peor de todo. Tú, como festival de cine que aspira a ser prestigioso, no puedes permitir que una “película” se proyecte en tu sala principal sin que esté acabada. Antes de empezar nos pusieron un clip del director comentando este nimio detalle. Pensé que habría alguna escena cutre, pero ya está. Joder. Desde los 30 minutos empezamos a ver CGI de garaje de principios de los años 90; luego el sonido es desastroso y solo pude pensar en que se acabara de una vez.

Superdeep es una nueva vergüenza de un festival que debería crecer año tras año y solo retrocede. Desde 2018: Bocadillo, la proyección accidentada de The LighthouseSuperdeep. Son tres manchas que invitarían a cualquier organización a dimitir inmediatamente. De nada te sirve traer a Guillermo del Toro, Gaspar Noé, S. Craig Zahler… si luego cometes estos injustificables fallos.

UNCUT GEMS (2019): UNA CORTINA SIN SEGUNDO PLANO

Desde hace dos años curso una carrera de comunicación audiovisual. Mis conocimientos del medio empiezan a aflorar y las clases prácticas recién empiezan. Pues bien, estoy absolutamente convencido de que mis compañeros de universidad y yo haríamos una película mejor que esta. Si pensáis que esto es una tontería,  no habéis visto Superdeep. Me dais hasta envidia.