Crítica de La Chica del Tambor (2018): tu actriz favorita

la chica del tambor

La Chica del Tambor: Alemania del Este, 1979, un maletín, una pareja, una casa, una bomba.

Así empieza está serie creada por Park Chan-Wook; acompañado por Gadi (Alexander Skarsgard), Martin Kurtz (Michael Shannon) y la querida Charlie (Florence Pugh), entre otros. Se trata de un thriller dramático, con ciertos ápices de romanticismo. Basada en la novela de John le Carré de 1983: La chica del tambor.

5 películas para adentrarse en el cine surcoreano

La doncella (The Handmaiden), erotismo y suspense a partes iguales

Kurtz, espía israelí, director de una agencia de espionaje algo peculiar, se obceca en perseguir a Khalil (Charif Ghattas), su álter ego en el bando contrario. Khalil, el enemigo a batir, se trata de un revolucionario palestino, que junto a la ayuda de su hermana Fatmeh (Lubna Azabal) y su hermano pequeño Salim (Amir Khoury), sembrarán el caos más profundo en los judíos por medio de bombas y atentados.

Con motivo de infiltrar a alguien en la cédula de Khalil, Gadi, recluta a la bella Charlie, actriz de izquierdas inglesa, en un viaje vacacional que realiza junto con su compañía de teatro a Grecia. Mientras tanto, la otra parte de la organización israelita, secuestra a Salim, el cual será testigo clave para la infiltración de Charlie en la trama palestina. Charlie interpretará a la novia de Salim, con la que se iba a casar y a la cual le contó todo sobre su vida y su causa. Gadi se hará pasar por Salim para enseñarle todo su papel hasta desembocar en un amor entre ellos que viene y va durante toda la serie.

la chica del tambor

Charlie, ya preparada, trata de establecer contacto con los palestinos, para ello habla con Helga Stern (Katharina Schuttler) y con Anton Mesterbein (Jeff Willbusch), abogado suizo, los cuales son los primeros en poner a prueba las dotes interpretativas de Charlie, así como poner a prueba su vida. Una vez pasado este filtro, Charlie conocerá a Fatmeh, la cual la acabará mandando a un campo de refugiados palestinos para recibir entrenamiento para realizar atentados suicidas.

la chica del tambor

Una vez en el campamento, Charlie muestra sentimientos encontrados, por un lado, se da cuenta que simpatiza con la causa palestina y, a su vez, su amor por Gadi y por la misión le lleva al borde del colapso. Sola, y sin nadie en quién apoyarse, decide seguir adelante.

Pasados los días, Khalil entra en escena; éste le invita a su casa y le regala el mismo brazalete que su hermano pequeño presuntamente le regaló para simbolizar su amor. La relación entre ellos cada vez es más cercana, lo que vuelve a hacer las cosas cada vez más difíciles para Charlie.

El día llega, el día en que Charlie debe mostrar su afecto por la causa palestina, el día que la pone entre la espada y la pared, cuando tiene que transportar un maletín con una bomba hasta una conferencia dada por un israelita moderado de ideas contrarias a las de Khalil. Charlie acabará avisando a Gadi y se orquestará un gran dispositivo para fingir la muerte de los asistentes.

Charlie regresará a casa con los deberes hechos, lo cual desembocará en una felicitación por parte de Khalil, pero las cosas se tuercen un instante después. Gadi, que cuida y que también vigila a Charlie por igual, decidirá actuar y acabar con la vida de Khalil al creer que Charlie estaba en peligro inminente. De igual manera acabarán el resto de miembros de su célula. Charlie acaba por sufrir un colapso propio de su misión, circunstancias y contradicciones a lo largo de toda la serie.

La escena final nos da pie a muchos entusiastas de esta serie para creer que habrá una segunda temporada; la cual quizá muestre una reconvertida relación de amor entre el verdadero Gadi y Charlie, o una nueva célula terrorista palestina asumiendo el vacío dejado por la de Khalil y sus hermanos.

la chica del tambor

Reseña Panorama
La chica del tambor
8.5
Soy Diego, ex-estudiante, hater y amante de lo que a nadie más le gusta en este mundillo. Mi día a día transcurre entre trabajo, series y dramas. Extrovertido y sociable como una copa de vino. Fan de los imposibles, de acostarse por las noches a las 3 am habiendo prometido acostarse a las 12, de Jack Gyllenhaal, Brit Marling y el puto Villeneuve. Me encanta la ciencia ficción, terror y las películas de cuidadores. Me gusta tanto Too Fast Too Furious, como Gossip Girl y no me importa reconocerlo. Todas mis ex dicen que soy gracioso.