Una versión chulesca del Rey Arturo y el estilo remarcado de Guy Ritchie hacen de esta versión una curiosa propuesta que hará la delicia de jovenes, pero dejará un gusto agridulce a los demás espectadores.

Varias propuestas fílmicas de la leyenda del Rey Arturo se han proyectado en los cines a lo largo del siglo pasado y lo que llevamos de este. Cabe mencionar de primeras Excalibur (1981), dirigida por John Boorman, una obra que nos sirve para ver las dos tendencias que proclaman en el medio, los que ven las películas como un arte, aquí ubicaríamos la cinta de 1981 ya que incluso ganó el Oscar a mejor apartado artístico, y los que ven el cine como entretenimiento. En esta vertiente estaría situado el film de 2017. Boorman nos mostró la leyenda arquetípica basada en la obra literaria de Sir Thomas Malory, La muerte del Rey Arturo, con una belleza visual y estética que a lo largo de los años ha llevado al film a considerarlo de culto, recordando y copiando hasta la extenuación las grandilocuentes armaduras resplandecientes y las imponentes corazas que en ese film hacen presencia. En cambio para la película que nos concierne el apelativo mas acertado sería que en comparación con la de 1981, es mucho mas naif y va dirigida (no intencionadamente) a un público mas joven y menos exigente.

Rey Arturo: La leyenda de Excalibur está dirigida por Guy Ritchie, uno de esos directores con seña propia. Sus películas de gansters, antiheroes y buenos hombres que recorren los bajos fondos de la sociedad, son referentes, ya que gustarán a muchos y otros tantos lo denostarán, pero todo el mundo comparte en que su estilo es reconocible 100%. Utiliza la fórmula mencionada en gran parte de su poco extenso currículum fílmico (Snach: Cerdos y diamantes, Lock, Stock and Two Smoking Barrels, RocknRolla, son varios ejemplos) y esta ocasión no representa la excepción.

Nos encontramos a un Arturo jefe de una banda de malhechores, alto contenido de acidez y cinismo, tipos duros por los bajos fondos y toques de cine negro. Pero en este largometraje pierde en uno de sus puntos fuertes: el guión no es ágil y las historias entrelazadas de otras películas pasan a ser aquí escenas flasback que provocan que el espectador se descoloque por momentos.

Pero dejemos de tocar por encima la cinta y entremos en harina, empecemos con la sinopsis.

La historia nos lleva a los callejones de Londinium donde un joven Arturo es criado por un grupo de prostitutas; al tiempo se proclamará jefe de una banda de muchachos dominando el barrio y llevándose comisión por las ventas de productos. Arturo no es sabedor de su estirpe y pasa los años ignorante de lo que se cierne sobre él. En una sucesión de acontecimientos acabará encima de una piedra arrancando la espada Excalibur y siendo objeto de búsqueda del tirano Vortigern que viendo peligrar su reinado querrá arrebatarle la vida. Así comenzará el viaje de Arturo uniéndose a la resistencia para dar fin al reino de terror que asola Camelot.

Respecto al reparto tenemos a Charlie Hunnam como total protagonista haciendo de Arturo, una versión metrosexual del mismo, pues el estilo con el que viste y su peinado nos hacen pensar que acaba de salir del programa Mujeres, hombres y viceversa. Cabe destacar el talante chulesco y de soberbia del que hace gala durante toda la película; pero como gran parte de personajes de la factoría Ritchie, acaba teniendo un gran corazón.

Por némesis, villano o archienemigo tenemos a Jude Law haciendo del rey oscuro Vortigem. No obstante mas que rey parece que estemos viendo al jefe de una mafia en los bajos fondos de una ciudad contemporánea. Su comportamiento y vestimenta son mas propios de ello. Como secundarios tenemos una larga lista de la cual mencionaré a los mas destacados como Eric Bana haciendo del rey Uther, Astrid Bergès-Frisbey en el papel de La Maga, Djimon Hounsou, líder de la resistencia y a Aidan Gillen como Goosefat Bill.

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El comienzo de Rey Arturo es vertiginoso: 12 minutos épicos, donde una brutal batalla muestra al ejército de Camelot dirigido por el rey Uther Pendragon luchar contra otro ejército capitaneado por un brujo que monta uno de los dos gigantescos elefantes monstruosos que lleva consigo. La escena de los paquidermos nos hace recordar  (aunque estos son mucho mas voluminosos) la batalla de la película del Señor de los anillos: El retorno del rey. Las pupilas se nos agrandarán, todo es espectacular y grandilocuente, la música estridente y la concatenación de planos rápidos desde todos los ángulos, ya sea por ejemplo horizontal como cenital nos hacen disfrutar y comenzar con una subida de adrenalina. Pero si pensabas que toda la cinta continuaría por estos derroteros, el director pega un golpe en la mesa y te dice “Ey, estas viendo una película 100% Guy Ritchie, esto ha sido un espejismo, a continuación empieza la trama”. Como si de un videoclip se tratase nos va mostrando escenas rápidas con una música tecno que explicarán la infancia y adolescencia de Arturo, las imágenes por momentos son mareantes y utiliza el recurso durante toda la película, mostrando flasbacks entre escenas rápidas de segundos de duración, que pueden pillar desprevenido al espectador haciéndole no comprender si lo que ocurre es en el momento, si ya ha ocurrido o está elucubrando un futuro.

Rey Arturo : La leyenda de la espada está plagada de arquetipos: el asiático maestro de artes marciales que formará al héroe, el villano ávido de poder, los amigos secundarios “carne de cañón” o las mujeres sumisas al malo de turno. También tenemos un Deux exmachina final que te hacen pensar porqué no han hecho eso desde el principio y se hubiesen ahorrado una hora de largometraje, decisiones incoherentes de los personajes, escenas con un CGI que te hace creer que estás viendo un videojuego (vease las dos veces que empuña con fuerza la espada) y en conjunto una estética fantástica y moderna, no tan clásica como productos anteriores y que hará las delicias de un público joven o menos exigente pero a gente más crítica no agradará en demasía.

La película es un entretenimiento sin más, con un presupuesto de 175.000.000$ consigue unas estupendas escenas de acción, una fotografía cuidada que mediante verdes y grises muestra Londinium y el explendor de Camelot, un buen CGI ,aunque en alguna escena “cante” sobremanera. En definitiva un blockbuster palomitero. Un guión poco elaborado y unos personajes nada trabajados reducen la experiencia de lo que podría haber sido una mejor película de aventuras.

Tendríamos que decirle al bueno de Ritchie que no siempre su fórmula funciona con todos los géneros… En unos meses empezará con el rodaje de Aladdín, esperemos que no vuelva a caer en el mismo y craso error, aunque todo apunta que lo han elegido a el para el compromiso por algo. Pues el joven protagonista de la futura cinta de la factoría Disney ya es un ladronzuelo de los bajos fondos y callejuelas de una gran ciudad, cínico y ácido en sus comentarios, pero con gran corazón… (¿¡ui! me suena esto…?)

¡El remake de Aladdin será un musical!

Lo mejor: Escenas de acción frenéticas, algunas con una espectacularidad plausible, fotografía y decorados.

Lo peor: Guión, personajes, montaje de  varias escenas de dialogo complicadas y difíciles de seguir.

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Reseña Panorama
Rey Arturo: La Leyenda de Excalibur
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Cinéfilo a tiempo completo,soy el GALACTUS del cine devorando mundos de película,tengo dos Critters en casa y una princesa prometida,me alisté a los marines coloniales y pedí junto a Brian una limosna para un ex-leproso.