Nouvelle Vague

El cine se alimenta una y otra vez de si mismo. No solo hay remakes, rebooots, secuelas y precuelas dentro del largometraje. Los videoclips no son ajenos a esta vorágine de alimentarse los unos de los otros. Y si el lenguaje del video musical ha influenciado al del largo y no poco, grandes obras maestras del cine han sido la inspiración de otros grandes videos musicales.

El videoclip no es que sea considerada la hermana pequeña del cine. Es que por poco la echan de la familia. No hay una verdadera concienciación de que sea tan cine como el documental, el largometraje o el corto. Parece que son sólo parte de la promoción musical y, desde luego, están englobado dentro del ámbito de la música y no del cine. Ni siquiera se le toma en cuenta a la hora de hacer los premios cinematográficos. Son los Grammys los que tienen un apartado para ellos y no los Oscars. Quizás si se empezaran a llamar cortometrajes musicales, la visión hacia ellos cambiaría. Al fin y al cabo, es lo que son. Por otra parte, grandísimos directores han pasado por este medio visual. No me refiero a autores como David Fincher, que se iniciaron en el videoclip y posteriormente dieron el salto al cine “con mayúsculas”. Estoy hablando que cineastas de primerísimo nivel han dirigido cortomentrajes musicales. Y cuando hablo de primerísimo nivel estoy hablando de Martin Scorcesse, David Lynch, Brian de Palma, Jonathan Demme, Tim Burton, Jim Jarmusch, Gus Van Sant, Paul Thomas Anderson, Wim Wenders, Sophía Coppola o Wes Anderson. Y eso son palabras mayores, como mayores son también las grandes obras maestras del cine que han servido como referencia a algunos de estos videoclips.

Son muchos los videos musicales que parten de grandes títulos del cine universal. Aquí van algunos de ellos, reunidos por su fuente de inspiración.

El cine mudo y el expresionismo alemán

No voy a descubrir ahora la abismal influencia que el movimiento vanguardista alemán iniciado por Robert Wiene ha tenido en todo el cine posterior. La vemos desde el noir hasta Tim Burton, pero también en ese formato de cortometraje musical que llamamos videoclip. De hecho, la influencia de la piedra angular del expresionismo, El gabinete del doctor Caligari, se ha dejado ver en más de un videoclip.  Su influencia va desde la meramente estilística hasta la referencia pura y dura. Victor Aparicio se basó en todo el repertorio formal de la película cuando les dirigió a Los Rodriguez el video de La milonga del marinero y el capitán. Por el lado contrario, videoclips como Existo Vulgore, de Morbid Angel y Living dead girl, de Rob Zombie, abrazan directamente la película de Wiene.

Pero si alguien se lleva la palma a la hora de haber sido referente, ese es Fritz Lang y su Metrópolis.

La distopía sobre replicantes ha sido una de las películas más influyentes de la historia, rastreándose su huella en obras cumbres de la ciencia ficción como Blade Runner, Minority Report, El quinto elemento y hasta la Supernova de Marta Sánchez. Pero no sólo el largometraje ha bebido de esta obra maestra del expresionismo alemán. También el videoclip ha recurrido una y otra vez a ella. A nivel formal vemos  influencias estilísticas en el Bad Romance de Lady Gaga. Y en el Applause de Lady Gaga. Y en Alejandro… de Lady Gaga, pero antes que ella, Queen recurrió a esta obra tanto como grupo con el videoclip de Radio Gaga (de donde toma su nombre artístico Stefani Joanne Angelina Germanotta, precisamente) como Freddy Mercury en solitario con el de Love Kills. Algo más tarde, David Fincher creó para Madonna uno de los mejores trabajos audiovisuales de la cantante: Express Yourself, que no deja de ser un Metropolis versión bailonga.

Curiosamente, cuando Michael Jackson le requirió un par de años después, Fincher volvería a inspirarse en otra película para dirigir Who is it. La elegida fue Nikita, de Luc Besson, pero transformando a la protagonista de asesina en prostituta de lujo. Ese mismo año, Mecano volvió con nuevo disco y con un single de presentación, El siete de septiembre, que volvía a retornar a Metrópolis. Tres décadas después, otro de los grandes directores especializados en videoclips homenajeó el Express yourself de Fincher para realizar el Not myself tonight de Christina Aguilera. Lo que ocurre es que homenajear un homenaje hizo que se perdiera la referencia original por el camino, y en Not myself tonight hay más de Fincher que de Lang.

Los creadores de videoclips no sólo han recurrido a otros momentos del cine mudo.  El matrimonio real y profesional formado por Jonathan Dayton y Valerie Faris se basaron/plagiaron De la tierra a la luna de Meliès para dirigir el Tonight Tonight de  Smashing Pumpkins. Garbage, por su parte, son declarados amantes de la obra de Luis Buñuel. Su videoclip Blood for Poppies se inspira en Un perro andaluz, mientras que Tell me where it hurts hace lo propio con Belle de Jour. Al fin y al cabo, es el video musical el heredero del lenguaje del cine surrealista. ¿Cómo iba a faltar el genio aragonés en esta lista?

Stanley Kubrick

Si las referencias en videos musicales se usaran para decidir la importancia de un director u otro, al amo absoluto del cine sería Stanley Kubrick. Y su obra maestra sería entonces La naranja mecánica. Seguramente ningún otro título se ha visto reflejado en tantos videoclips como esta obra sobre locura y asesinato. The Universal de Blur, Wellcome to the jungle de Guns ‘n’ Roses,  You da one de Rihanna, Never gonna stop de Rob Zombie, Paciefier de Shihad y Me da igual de Nancys rubias están basadas de una manera u otra en la cinta de Kubrick. Por cierto, el videoclip de la banda española estuvo dirigido por Alejandro Amenabar, en uno de sus escasísimos trabajos últimamente.

Buena parte de su filmografía se ha visto en diferentes videos musicales. ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú sirvió de inspiración para Time is Runnig out de Muse. 2001 lo fue para Oblivion, de Mastondon y El resplandor para Spit it Out de Spliknot y The kill de 30 Seconds to Mars.

Definía Borges una obra clásica como aquella que queda como referente para futuros creadores. Si del videoclip dependiera, Kubrick sería el clásico entre los clásicos.

La Nouvelle Vague

A principio de la década de los 60, la crítica francesa lo cambió todo. Los ojos con los que se había visto el cine hasta ahora se graduó la vista y los postulados que se publicaron en Cahier du cinema han llegado hasta nosotros. Esos mismos críticos cogieron la cámara de cine y con ellos nació el cine moderno.

Y el postureo, porque para ir de moderno en los círculos cinéfilos hay que confesar tu amor por Godard y eso mismo han hecho algunos cineastas que se han hecho cargo de algún video musical.

Otra vez Blur recurrió al cine como inspiración de sus videoclips. El año pasado en Marienbad es el punto de partida de To the end. I see you, you see me, de Magic Numbers está inspirada en Vivre sa vie y el Kiss me de Sixpence non the ritcher en Jules et Jim de Truffaut.

La posmodernidad

El videoclip es uno de los símbolos de movimiento cultural posmoderno, por lo que es lógico que haya simbiosis entre ambas.  El propio cine posmoderno tiene como una de sus características el haber bebido del lenguaje cinematográfico iniciado por el videoclip. Baz Luhrmann ejemplifica perfectamente esta nueva manera de contar historias, al fin y al cabo Moulin Rouge no es sino un gran video musical de dos horas de duración y Sophie Muller lo sabía cuando dirigió Mr. Brighside para The killers. Otro de los “popes” del cine posmoderno, Wong  Kar Wai, se ha prodigado poco contra todo pronóstico. Sólo DJ Shadow ha recurrido a él para que le dirija un videoclip, y la influencia de su obra sólo se rastrea en el Halo de Texas (que homenajea Chunking Express). La influencia de Tarantino no sólo se limita al largometraje. Du Hast de Rammstein es una recreación aun más oscura de Reservoir Dogs. Los californianos Foo fighters suelen recurrir a clásicos posmodernos como Tarde de furia (Walk) y Posesión infernal (Everlong)

Por último, el cine comercial ha servido como referente de importantes videoclips. Desde Willy Wonka y la fábrica de chocolate (Dope Hat de Marylin Manson)  Tron (12:51 de The strokes) y Fancy de Iggy Azalea no es sino el clásico adolescente Fuera de onda.

¿Después de todo esto vamos a seguir pensando que el vídeo musical no es cine?

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Redactor de cinefilosfrustrados.com - Mi blog personal: Cosas buenas de pelis malas : super8an.wordpress.com