Ya lo decía Taylor Swift… “haters gonna hate”. Eso es lo que le ha pasado a Scarlett Johansson con su papel en Ghost in the Shell.

La nueva versión de Ghost in the Shell está recibiendo buenas críticas, por lo menos en sus adelantos. Sin embargo los más puristas se están cebando con la elección de casting de la protagonista, ya que consideran que una japonesa era lo ideal para interpretar al personaje.

En los últimos meses la elección de los actores para determinados papeles está haciendo correr ríos de tinta. Recordemos el sonado caso de Tilda Swinton como El Anciano, pues además de ser mujer era blanca. La última en sumarse a la polémica del ‘whitewhashing‘ ha recaído en Ghost in the Shell, la adaptación del exitoso manga de Masamune Shirow.

Las semejanzas entre el tráiler de Ghost In The Shell y el anime original

La propia afectada, no ha querido desperdiciar la ocasión para defenderse y ha declarado  que jamás presumiría de dar vida a otra raza defendiendo su participación en la película a capa y espada alegando que es una “oportunidad muy rara encontrar una franquicia con una mujer en el papel principal“. Por ello, asegura que ha sentido una “gran presión” sobre sus hombros.

“La diversidad es importante en Hollywood y jamás querría sentir que estoy interpretando a un personaje de manera ofensiva”

De hecho Scarlett cuenta con el apoyo de tanto el director del anime Mamoru Oshii como el del productor Steven Paul, quienes han defendido en otras ocasiones la elección de Johansson para interpretar a Motoko Kusanagi. Además, es importante destacar que nunca se tuvo en mente a una actriz japonesa para dar vida al personaje.

La polémica seguirá, y sólo el visionado de la película al completo servirá para que los detractores cesen en su empeño de desprestigiar la elección. El 31 de marzo es la fecha.

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