Liar

Continuamos en Cinéfilos Frustados con nuestro análisis capítulo a capítulo de la serie Liar, serie británica que nos trae HBO a España todos los lunes por la noche y de la que ya hemos disfrutado de su tercer episodio. Este capítulo quizá ha tenido un poco menos de acción y avance en la trama hasta el final, donde un nuevo giro de guión vuelve a provocar que cambie nuestra perspectiva sobre los protagonistas. Comenzamos con el análisis de Liar 1×03.

Ya lo dijimos en las anteriores reviews de capítulos sobre esta serie: Liar es una producción de HBO hecha para confundir, confeccionada sobre unas tramas fáciles de girar sobre si mismas, y que hasta el último momento no sabremos nada de la verdad de lo que ocurrió en su punto de inicio. Y este episodio vuelve a ser una nueva prueba de ello: si en el anterior episodio situábamos a Laura como un punto polémico por sus actos y por la aparición de un nuevo personaje que sabía cosas de su pasado, ahora es Andrew quien se ha quitado la máscara. Pero vayamos por partes.

Review de Liar 1×02: Episodio 2, Secretos ocultos (HBO)

La semana pasada el capítulo de Liar nos dejó con la aparición de un nuevo personaje, Dennis Walters (interpretado por Peter Davison), que ofrecía su ayuda a Andrew ya que supuestamente Dennis también había sido denunciado por acoso por Laura cuando él no había hecho nada. Sin embargo, un nuevo giro de la serie dado en este capítulo nos muestra como realmente Dennis si sobrepasó los límites, y que no fue condenado simplemente porque Laura fue mal asesorada en ese momento, cuando debería haber llegado hasta el final con su litigio contra Dennis. Este punto del episodio, en principio poco relevante ya que rápidamente la serie se olvida de él, me pareció una de las mejores trampas que llevamos hasta el momento. Si, lo reconozco: yo cuando acabó el capítulo anterior estigmaticé a Laura, pensaba que escondía algún tipo de secreto oculto relacionado con Dennis y que volvía a repetir ese esquema con Andrew. No concebí la idea de que realmente Dennis pudiera ser la parte culpable, también por la responsabilidad de una serie que no había dejado claro las intenciones de sus protagonistas.

Sin embargo, este no es el punto crucial del capítulo, ese lo dejamos para más adelante. Ahora nos toca hablar de Katy, Liam y Tom, los cuales siguen inmersos en un triángulo amoroso del cual veo una difícil salida. Liam comienza a sospechar que Katy tiene a otro hombre en su vida, y se sorprende a si mismo invadiendo la intimidad de la hermana de Laura y husmeando entre sus mails, sin encontrar nada. Katy le afirma que no hay otro hombre en su vida, cosa que sabemos todos que es mentira pues, aunque ahora mismo eso es cierto, hasta hace poco estuvo en un lío con Tom. Pero todo esto se complica todavía más cuando Andrew, en pleno proceso de transformación (al menos pública) que finalizará al final del episodio, le confirma a Tom que ha visto al policía y a la enfermera juntos cerca del hospital. Aquí abrimos un nuevo frente que, sin ser algo especialmente importante para la trama principal (al menos aún), es un nuevo punto de conexión entre Laura y Andrew, del que como he dicho anteriormente, no tiene pinta que nadie salga bien parado.

Y si no quieres caldo, pues toma dos tazas. Laura ve en el instituto una chica sangrar bajo su falda, y decide llevarla al hospital, donde se entera que la niña se ha provocado un aborto y que su padre es Luke, el hijo de Andrew. Esto provoca que Laura vuelva a compartir trama con la familia Earlham, teniendo que ir a casa de Andrew para recoger a su hijo y llevarlo al hospital, y más tarde para convencer a Andrew de que tiene que engañar al padre de la adolescente para que no la mande de vuelta a Etiopia como castigo por lo que ha hecho. He de reconocer que este punto de la serie ha sido el que menos me ha gustado de lo que llevamos de Liar, ya que finalmente toda esta historia no es más que una simple excusa para que Laura pueda volver a casa de los Earlham en búsqueda del pendiente que perdió cuando fue a buscar pruebas contra Andrew en el capítulo anterior. Me ha parecido algo demasiado cogido con pinzas, demasiado perfecto en el tiempo, y demasiado casual, siendo simplemente una justificación poco creíble para colocar un personaje en un lugar determinado.

¿Y Laura encontró el pendiente en casa de Andrew? Pues no, ya que el médico lo encontró anteriormente, finalizando el capítulo con dicho pendiente enganchado en un peluche situado en el comedor de Laura y del que habían conversado en la noche de los sucesos… efectivamente, Andrew ha entrado en casa de la profesora y le ha dejado la prueba que le confirma que ella estuvo en su casa. A todo esto hemos de sumar una invitación a “tomar algo” a la agente que ha estado investigando su caso después que ella le confirmara que el caso no iba a seguir siendo investigado, algo que saca de las casillas a la policía y que al espectador le deja con los ojos abiertos como platos. Y finalmente la prueba de que Andrew colocó algo en la bebida de Laura para que no estuviera en plenas facultades mentales esa noche… ¿o Liar nos la está volviendo a colar?

Todas las reviews de Liar las puedes encontrar en este enlace.

Se confirma lo que el propio Andrew dice a lo largo del capítulo: “no soy como crees que soy”; sin embargo, más que Laura parece que nos lo dice a nosotros, o al menos a los que creíamos que Andrew estaba siendo víctima de algún tipo de complot contra su persona. Liar ha destapado a uno de sus protagonistas como alguien que, si bien yo ya no me atrevo a juzgar y declarar culpable de la supuesta (aunque cada vez más clara) violación de Laura, si que claramente esconde algo oscuro. Y recordemos: no hay nada claro acerca del suicidio (?) de su primera esposa, ni siquiera la Policía de Edimburgo lo tiene claro. La semana que viene pasaremos a analizar el 1×04 de Liar. ¡Hasta dentro de siete días!

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