paris hilton

Paris Hilton saltó a la fama a mediados de la década pasada como eso que llaman “socialité”, es decir, un famoso por nada, pero de alta cuna. Para no tener oficio conocido consiguió ser noticia casi a diario, lo cual tiene su mérito. Porque, pese a lo que pueda parecer, Paris Hilton es cualquier cosa menos tonta.

Con toda la maquinaria promocional que le daba su fortuna y apellido hizo de si misma un producto. Plagió, robó, se apropió culturalmente, reinventó la estética de Reese Witherspoon en Una rubia muy legal, chihuahua incluido y nos hizo creer que se la había inventado ella. Xavier Cugat tiene que estar mandando maleficios gitanos desde el más allá porque fue él, y sólo él, el primero en hacerlo. Los españoles pusimos una pica en Flandes y un perrito en Hollywood.

paris hilton

Volvamos a Paris: Ella fue su propia marca y la alimentó a base de prensa del corazón y tele-realidad. Le funcionó a las mil maravillas porque la chica tenía cabeza. Y aunque no hubiera sido así, nunca hay que subestimar al dinero. Uno puede no tener cerebro, pero como tenga dinero, ambición y ganas de marcha, puede comprar media docena de personas que sí lo tengan.

¿Pero cual es el problema de la televisión? Que te da fama al instante pero dura justo eso… un suspiro. Una cosa es ser The bitch of the moment y otra muy distinta es ser un icono. Paris sabía que las palabritas se las lleva el viento pero que el cine.., el cine nos hace eternos. ¿Y qué hizo? Mover todos los hilos del mundo para convertirse en actriz. No, qué digo actriz. Para hacer exactamente el papel que deseaba: El de la chica guapa… sin serlo.

Paris Hilton tiene un rostro peculiar. Es como si cada uno de sus rasgos no terminara de conjugar con el resto. Da la impresión de que cada uno de sus elementos fuera de una persona diferente. Por si fuera poco, parece un estrabismo tan acuciado que le ha deformado el ojo izquierdo. ¿Le ha supuesto algún problema a la hora de hacer de la guapa de la película? Ni lo más mínimo.

Ha protagonizado siete filmes, aparte de diversos cameos y papeles de reparto en varias más. En todas, absolutamente todas repite el mismo papel: El de pibón espectacular. Y os digo una cosa. Al fandom lo podrás engañar, pero a los productores de Hollywood no. Ellos se juegan su dinero y van a lo seguro. Pues a ellos los ha engañado. Eso es talento. No sé de qué tipo pero de alguno ha de serlo.

No siento especial simpatía por este tipo de producto. No ha aportado nada ni al cine, ni a la vida ni a nada. Ni siquiera creo que a Hilton le interese el séptimo arte. Para ella aparecer en una película le sirve para promocionar su marca: ella misma. Aún así ha conseguido dirigir su carrera cinematográfica exactamente en la dirección que ella quería. Estoy convencido que si se hubiera propuesto ser la musa de Spike Lee le hubiera hecho creer que nació en Zimbawe. Pongo la mano en el fuego. De hecho, tiene tanto de ascendencia africana como de guapa… y lleva diez años haciendo de top model.

Paris Hilton está tan convencida de ser una Miss Universo que al final nos ha convencido de que lo es. Podrá parecernos un producto propio de estos tiempos de post-verdad… pero la post-verdad es que nos lo ha hecho creer porque ella es la primera que lo piensa. Al Cesar lo que es del Cesar y a Billy Wilder lo que es de Billy Wilder.

Al final, vamos a tener que corregir a La Agrado de Todo sobre mi madre y su famosa sentencia. Uno no es más auténtico cuanto más se parece a la imagen que tiene de si mismo. Eres más auténtico cuando consigue que los demás tengan de ti la imagen que tu tienes de ti mismo.

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Redactor de cinefilosfrustrados.com - Mi blog personal: Cosas buenas de pelis malas : super8an.wordpress.com