Así de primeras nadie diría que Luke Evans vaya a pasar a la historia del cine. Un actor muy guapo para ser británico y que solamente lo contrataba quien no podía pagar a Orlando Bloom. Sin embargo Evans ha hecho su pequeña revolución, que puede pasar desapercibida pero tiene muchísimo mérito: Es un actor que nunca ha ocultado ser homosexual y, sin embargo, siempre ha hecho papeles de machote.
Que sí, que puede parecer que a estas alturas eso no debería ser relevante, pero me temo que todavía lo es. Hace más de veinte años Rupert Everett se quejaba de que por haber salido del armario, se le había condenado a hacer papeles del amigo gay de la protagonista de por vida. De hecho aconsejaba al resto de actores homosexuales que no hicieron público su condición sexual para no boicotear su carrera. Seguramente su única actuación que todos recordemos sea la de La boda de mi mejor amigo. Te puedo asegurar que el resto de su carrera ha sido más o menos así.
Vale, que sí, que eso pasó en los noventa y que ahora hemos avanzado lo suficiente. Con Netflix como abanderado de la producción cinematográfica estamos más que hechos a la diversidad sexual en la pantalla, y menos mal, pero no te digo de actores homosexuales haciendo papeles de homosexuales y/o para un público homosexual, lo de Luke Evans no es para nada normal. Y volverás a decirme que no es para tanto, que de verdad, que ahora somos todos muy modernos y aceptamos («aceptamos») a cualquiera. Pues ya te digo yo que no.
Matt Boomer, el actor más guapo del universo, perdió dos papeles para los que iba perfecto por ser gay (y haberlo dicho). La escritora de Cincuenta sombras de Greyse negó a que interpretara al protagonista porque nadie se iba a creer al personaje, ya que el actor no era heterosexual (¿quién dijo que uno no podía hacerse rico siendo imbécil?). También perdió el papel de Supermanexactamente por lo mismo. Aunque Henry Cavill haya conseguido que asociemos a él el personaje reconóceme que Boomer no hubiera estado perfecto y seguramente era el único actor que estaba a la altura de Christopher Reeves. Sin embargo en el caso de Luke Evans esto jamás ha sido impedimento para que interprete papeles de «hetero» en películas de y para «heteros». Parece mentira que haya tenido que escribir esa frase.
Evans ha sido Drácula, ha salido en una de las sagas con más testosterona que recordemos como es Fast and furious, ha sido Apolo en Furia de titanesy Zeus en Immortals. Y si esto fuera poco, interpretó al hetero por excelencia de la historia del cine (con permiso de James Bond): Gaston de La bella y la bestia. Creo realmente que este es un mérito que nadie le ha reconocido. Ha normalizado que un homosexual acceda a los papeles en igualdad de condiciones que un heterosexual haciendo «películas para heterosexuales», es decir, películas con cosas que explotan.
Luke Evans en el papel de Gaston en La Bella y la Bestia
Sólo se me ocurre otro ejemplo, el de Neil Patrick Harris interpretando al icónico y mujeriego Barney en Cómo conocí a vuestra madre. Pero la diferencia es que hablamos de un papel, mientras que Evans ha sido toda una carrera.
Eres grande Luke, lo que has hecho no lo había hecho nadie. No serás un actor memorable, ni habrás tenido una gran carrera repleta de títulos que pasen a la historia por su calidad, pero lo que has hecho, sin pretenderlo, es dar dignidad al cine.
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