Crítica de SieraNevada y resumen del primer día del XIII Festival del Cine Europeo de Sevilla.

Sevilla, día gris, la lluvia le gana la partida al sol en una jornada que parece oscurecerse irremediablemente. Como los problemas para adquirir mi acreditación; resulta que estaba puesta a otro nombre, cosas de novatos, no es culpa de nadie. Pero no queda ahí la cosa. La compra de entradas, para las sesiones de tarde, tampoco es esperanzadora. Al final, solo puedo asistir al pase de una película: Sieranevada, del director Cristi Puiu. Tres horas dura y, según me dicen, resulta muy densa, pero mis expectativas siguen intactas.

XIII Festival de Cine Europeo de Sevilla

Y el resultado no puede ser más satisfactorio. Se ha hecho de noche, pero la luz brilla más que nunca en Sevilla, como las risas de los protagonistas en medio del sinsentido. El director construye la odisea de una familia, en un día señalado, en un territorio concreto, de la que alguno de nosotros hemos sido testigo alguna vez. El día de Navidad, por ejemplo. En este caso la reunión tiene que ver con un acto de celebración por el fallecimiento del padre. Toda la familia se reúne en la casa de la matriarca, para festejar la tradición, con un ritual religioso. Pero antes y después de que se marche el cura, sentiremos, desde dentro de la humilde familia rumana, como una parte de nosotros.

sieranevada

El director rumano, salvando todo tipo de mobiliario, con una cámara que parece no existir, nos introduce de lleno en las miserias de una parentela alrededor del hijo mayor: su mujer es una histérica; el hermano es militar, pero quiere dejarlo para meterse en política; su cuñado es un apocalíptico obsesionado con las conspiraciones; su tía que perteneció al partido comunista, no para de discutir con la sobrina; luego aparece un señor, que maltrata a su mujer, amiga desde siempre de la familia; la hija de ésta llega a casa con una amiga borracha. Un desconcierto absoluto, que impide el disfrute de la esperada cena.

Mientras tanto, las conversaciones, reflejan el ambiente que existe en Rumanía y, en general, en Europa. El miedo que generan las guerras, la sociedad anestesiada por los poderes políticos, los ecos latentes de las políticas extremas, la progresiva falta de razón en el mundo o la perdida de la fe, son algunos de los temas, tan presentes hoy día, que articulan la personalidad de los protagonistas. Y como si se tratase de una vida, pero concentrada en tan solo un día, en el camino ha ocurrido de todo: miedo, comedia, desesperación. Pero siempre, al final, la mejor manera de despedirnos es regalar una sonrisa.

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