Crítica de El Guardián de Acero (2019): Sobresalientes artes marciales coreanas

Título Original: Geom-gaek (Swordsman) | Dirección y guion: Choi Jae-Hoon | Reparto: Jang Hyuk, Jeong Man-shik, Joe Taslim, Kim Hyeon-soo, Jang Hyun-sung, Choi Jin-ho, Min Hyuk-Lee | Producción: Opus Pictures. Distribuida en Movistar+.

El Guradián de Acero

El Guardián de Acero es una película coreana de artes marciales que transcurre dentro del periodo de la invasión de la dinastía china Qing al reino de Joseon, antigua Corea. Guionizada y dirigida por el debutante Choi Jae-Hoon, apuntaros este nombre, veremos una película cuidada al detalle donde las espadas son las verdaderas protagonistas.

El Guardián de Acero inicia con Tae-Yul (Jang Hyuk), protagonista de la película, protegiendo al emperador Joseon del ataque de los rebeldes liderados por su maestro Seung-Ho (Jeong Man-Sik), conocido por ser el mejor luchador de todo Joseon.  Una lucha en la que nuestro protagonista resultará herido en los ojos, por lo que perderá parte de su visión.

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No pasará mucho tiempo cuando nos presentaran al tercer personaje importante de esta historia. Guruntai (Joe Taslim), líder de los matones/embajadores de los invasores de la dinastía Qing, que atemorizan a toda la población. Veremos cómo Tae-Yul malvive con su hija en la Ciudad y como Seung-Ho continúa en los puestos de poder del país.

Con una trama política de fondo, a la cual, muy acertadamente, no se le da más importancia de la necesaria. La película no pierde el tiempo en darnos muchos detalles.  La historia de fondo simplemente sirve para ir cocinando a fuego lento el enfrentamiento del trío principal.

Es de agradecer que El Guardián de Acero no se enrede en romances innecesarios ni en diálogos trascendentales que no llevan a ningún sitio. Nos da artes marciales de calidad y en cantidad a través de una historia que fluye sin prisa, pero a un buen ritmo. Consigue que las escenas de lucha entren cuando lo pide la historia y nos demos un buen atracón sin que ninguna de ellas sea gratuita.

En el apartado actoral podemos decir que todos rayan a gran alturaJeong Man-Sik, habitual secundario en conocidas producciones coreanas, interpreta al mejor espadachín de Joseon en el papel de Seung-Ho. Con pocas líneas de diálogo y un semblante serio, pero consigue transmitir la sensación de una persona recta, con experiencia y sabia, un auténtico maestro. Cualidades que reflejan en su muy técnica manera de luchar.

Por otro lado, tenemos a nuestro joven protagonista, Jang Hyuk en el papel de Tae-Yul. Un personaje que me ha recordado al Zatoichi clásico de Shintaro Katsu. No solo por su evidente problema visual. Al igual que el famoso samurái, Tae-Yul es un hombre tranquilo que cuando desenvaina su espada no lucha, mata, es un ejército en un solo hombre. Vemos como poco a poco su personaje evoluciona y se va soltando hasta la explosión final.

Y como villano y la mejor interpretación de las tres, tenemos al gran Joe Taslim en el papel de Gurundai. Conocidísimo actor indonesio que salto a la fama con The Raid y que está llevando una carrera impecable. Su sola presencia enrarece el ambiente, su manera de gesticular, de caminar y hablar (por favor vedla en VO) emana violencia, es como ver una olla a presión a punto de estallar.  

Cabe destacar la capacidad del guion de no solo crear un trío protagonista con unas motivaciones y personalidades bien definidas. Aparecen varios personajes secundarios que tienen su propia personalidad y cometido en la historia, sin que ello nos haga perder el hilo o el interés.

La música no destaca en ningún momento, pero cumple con nota su cometido. Parece que no esté, pero nos va acompañando durante toda la película ayudando al director a agudizar las sensaciones que nos quiere transmitir en todo momento. Los efectos de sonido también están muy cuidados, desde el choque de las espadas, cualquier golpe o incluso arrastrar un pie por la tierra, consiguen enfatizar estas acciones sin que queden irreales.

Como puntos negativos, nos quedamos con ganas de ver en acción más tiempo algún que otro personaje importante. Y sobre todo que en momentos de pausa, cuando dos personajes están conversando, la cámara se dedica hacer algunos movimientos extraños o zooms que no tienen mucho sentido y que llegan a marear un poco.

Pero si algo tiene bueno El Guardián de Acero es su apartado marcial, donde las protagonistas serán las espadas. Cada personaje tiene su propio estilo, que casa con su personalidad. Todas las coreografías son diferentes y están adaptadas a la situación y los personajes que intervienen. Por ejemplo, tendremos momentos que nos recordaran a Matrix o a películas de samuráis clásicas. Destacar también la música y los movimientos de cámara para ayudar a las coreografías. Como por ejemplo, acercando mucho la cámara a la acción cuando nuestro protagonista está más cansado y pelea contra varios enemigos.  No dudo que disfrutaréis de algunos planos secuencia multitudinarios, de los que merece la pena ver varias veces para disfrutarlos.

Ver El Guardián de Acero en Movistar

El Guardián de Acero es sin duda uno de los estrenos del año en lo que a cine de artes marciales se refiere. Buen guion que nos enganchará a la historia, buenos actores y estupendas y variadas coreografías, por cierto también salen ninjas.  Seguro que no tenéis un plan mejor para hoy.

Reseña Panorama
El Guardián de Acero
8.5
Practicante de artes marciales y cinéfilo cuando me lo permiten.