Ciclo Christopher Nolan: Batman Begins

Director: Christopher Nolan | Guion: Christopher Nolan y David S. Goyer | Música: Hans Zimmer y James Newton Howard | Fotografía: Wally Pfister) | Reparto: Christian Bale, Liam Neeson, Michael Caine, Katie Holmes, Morgan Freeman, Gary Oldman, Cillian Murphy | Productora: Warner Bros, DC Comics, Legenday Pictures, Syncopy Production, Patalex III Productions

Ciclo Christopher Nolan

A mediados de la primera década del siglo XXI, tras una breve parada por prometedoras películas de bajo presupuesto, Christopher Nolan se convirtió en un director de blockbuster relanzando Batman en pleno vendaval del género de superhéroes. La innegable calidad de Batman Begins no se vio igualada por un éxito masivo pero sentó las bases de la trilogía más solida del género y todo un impacto mediático que traspasó las fronteras del mismo hasta convertirse en un clásico del cine moderno.

El género de los superhéroes tuvo una andadura caótica hasta la llegada del siglo XXI: Warner logró triunfar y destruirse a si misma en dos ocasiones. Primero con la saga Superman, empezando por el evento social que supuso la primera entrega (Superman, The Movie, Richard Donner, 1978), y terminando hundidos en calidad Cannon (Superman IV, Sidney J. Furie, 1987). Después con la saga Batman, empezando por otro evento social e hito del marketing (Batman, Tim Burton, 1989) y colapsando con una cuarta entrega que navegaba por lo bizarro y ridículo (Batman & Robin, Joel Schumacher, 1997). Con la llegada del nuevo siglo fueron los superhéroes de Marvel, de la mano de Sony y Fox, los que levantaron de nuevo el género (X-Men y Spider-Man) hasta la implosión definitiva del universo compartido de Marvel (Los Vengadores, Joss Whedon, 2012). En ese punto intermedio Warner se atrevió a fichar a un joven talentoso para hacer justicia con su personaje más letal en taquilla en un momento en el que DC parecía desaparecida entre entregas varias de Spider-Man, X-Men y adaptaciones varias de novelas gráficas. Batman Begins se convirtió en una necesidad crucial para el estudio.

Batman Begins 01

Por el camino quedaron varios tanteos (Darren Aronofsky, Joss Whedon, entre otros) hasta que en enero de 2003 Warner anunció el fichaje de Christopher Nolan. Por entonces fue toda una sorpresa debido al tamaño y género de sus films anteriores pero sentó un precedente en cuanto a la búsqueda de calidad fuera del género o del cine blockbuster. Con Batman Begins, Christopher Nolan pasaba de dirigir films de bajo presupuesto y medios acorde, a dirigir un trasatlántico de 150 millones de presupuesto y a asumir la responsabilidad de devolver al personaje más rentable de DC y Warner un esplendor que perdió, llegando al desprestigio en críticas y reacción de los fans, con una última entrega para olvidar. Por extraño que parezca ahora mismo, dado el personaje y su director, Batman Begins no fue, de entrada, un film particularmente anticipado.

Batman Begins 02

 

¿Cumplió las expectativas? Sin duda. Batman Begins, lejos de ser un éxito solvente (más allá de unas cifras aceptables en Norteamérica, pinchó bastante a nivel internacional, aunque hablaremos de ello más tarde), fue un éxito de crítica e introdujo la particular visión de Christopher Nolan (y su compañero en la escritura, David S. Goyer) en el género de superhéroes: una aproximación realista servida con un aderezo de dramatización contenida que alejaba este Batman del tono pulp, kitsch y puramente evasivo de la mayoría de películas del género. Batman Begins se la jugaba a triunfar tomándose al héroe, su causa y su viaje muy en serio. Huelga decir que eso no repercute necesariamente en su calidad pero si que define una película, y una trilogía, con un toque muy particular.

Batman Begins se articula como una película de origen del superhéroe: una opción narrativa que históricamente ha triunfado por su innegable interés hacia el espectador (Superman, Spider-Man, Iron Man) aunque no sea imprescindible (Batman, X-Men). Nolan, sin embargo, y de nuevo sentando las bases de su futura seña de identidad, apuesta por el uso de flashbacks para navegar por la conversión del pequeño, asustadizo y huérfano Bruce Wayne hasta un joven sediento de venganza y más tarde un hombre convencido de convertirse en aquello que odia para, finalmente, emerger como símbolo de su ciudad y combatir el crimen que le arrebató la vida a sus padres.

Batman Begins 03

La impronta de Nolan como director que rehuye de lo ajeno a la dramatización pura se percibe desde esas primera escenas que mezclan hasta tres tiempos distintos: Bruce vive su trauma de la misma forma que Nolan percibe lo que debe ser Batman. Esa desnudez en lo formal, y en el tono percibido, nos invitan a concentrarnos en lo que sucede aunque con ello la idea queda tal vez demasiado expuesta: Bruce, finalmente, elige combatir el mal desde las sombras pero sin caer en el crimen. La venganza no le consume como sí lo ha hecho con su mentor, Ra’s al Ghul, y finalmente su lucha será la del vigilante contra su antiguo maestro y su filosofía. Un decálogo de la corrección criminal, por el bien humano, que Bruce no comparte. Batman Begins, en este punto, es tal vez un film más entretenido que interesante por lo que nos cuenta. Pese a todo es un film de superhéroes: el villano decide, por nuestro bien, aniquilarnos a todos. Y el héroe tratará de impedirlo. Fin.

Batman Begins 04

 

El camino, sin embargo, es sugerente porque Nolan es capaz de ofrecer muy altas cotas en lo puramente cinematográfico: el casting es de lujo (Christian Bale, Liam Neeson, Michael Caine, Katie Holmes, Gary Oldman, Morgan Freeman Cillian Murphy…), la fotografía de Wally Pfister, la banda sonora combinada de Hans Zimmer y James Newton Howard, y el empaque visual otorgan quilates de buen film a Batman Begins. Entonces, ¿qué puede fallar si el buen hacer cinematográfico anula cualquier atisbo de reiteración del género?

El propio Nolan tiende a limitar su rango con un estilo que, consciente o inconscientemente, no se lleva bien con algunas particularidades del género. Batman Begins entra en la contradicción visual cada vez que quiere, por poco que sea, pisar terreno conocido en el género: ese tren elevado de fantasía industrial; el asesinato de los padres de Bruce en un callejón tremebundamente insertado en plena ciudad a la salida de un teatro de lujo; los ninja de Ra’s y su coreografía imaginativa; la guarida subterránea de Falcone o esa Gotham sobre saturada de pobreza. Cada vez que el film pisa esas improbabilidades, tan genuinas en el género cuando este abraza su naturaleza pulp, se contradice a si misma y se torna torpe.

Batman Begins 05

 

Batman Begins funciona de maravilla cuando Nolan se concentra en llenar el film de escenas necesarias para dar sentido al viaje del héroe hacia su destino. Especialmente su regreso a Gotham (cuya mezcla de ciudad real y añadidos CGI pisan ese terreno contradictorio que decíamos antes) y el inicio de su conversión en Batman nos traen al Nolan más a gusto con su propuesta: el uso de Lucius Fox a modo de Q en la saga James Bond, las bromas con Alfred o un convincente Bruce Wayne como playboy, son de lo mejor de un film que acusa diálogos expositivos y demasiado concretos (rozando a veces lo que los personajes ya saben) y especialmente la carencia del romance y la emoción. Es tal vez lo peor de Batman Begins: Rachel no es un mal personaje (decidida, capaz y vehículo de inspiración para Bruce) pero apenas entramos en su relación con Bruce y en ningún momento sentimos que ella sea la motivación principal del héroe. Se advierte cierta torpeza de Nolan en esos quehaceres: la última escena de Rachel y Bruce es excepcionalmente fría y, básicamente, nos cuentan lo que acabamos de ver en el film.

Batman Begins 06

 

Batman Begins impone el conjunto a la suma de las partes por lo que la mano firme de Nolan (servidor ha aprendido a relativizar sus escenas de acción: por lo menos en este film no son un desastre, ni mucho menos) subyuga esas carencias comentadas con anterioridad y por encima de todo se convierte en un film que invita a su revisión periódica. Y sí: se codea con su famosa secuela. Sin problemas.

Su éxito no fue enorme, 373.4 millones (hoy en día serían unos cuantos más si calculamos inflación), y destaca su escasa cifra a nivel internacional. Por aquel entonces el género, salvo las recientes Spider-Man, era más exitoso en Norteamérica y, como ya hemos comentado, Batman venía de un derrumbe en taquilla a finales de los noventa. Pero esta Batman Begins, con sus buenas críticas, y en especial su éxito reforzado en los años siguientes, fue la base hacia uno de los mayores hitos sociales del género: The Dark Knight.

Reseña Panorama
Puntuación general
8