Llega una nueva película de Marvel a la cartelera, algo que se ha vuelto habitual durante esta última década y que no debería dar pie a comentar nada más allá del nivel de expectación de la misma. Pero el caso que nos ocupa con esta película es distinto. No es una más: Es Capitana Marvel.

Es una película protagonizada por una mujer, que ha recibido una brutal campaña de acoso y derribo previo por parte de ciertos colectivos que han intentado hundir la primera película con protagonista femenina en solitario del Universo Marvel. Que en 2019 se tenga que mencionar esto antes de empezar una crítica ya es grave de por sí, pero sabemos que aquí lo importante es valorar si la película puede aguantar estos golpes al margen de polémicas. Y tras verla, la verdad es que sí, Carol Danvers como Capitana Marvel se levanta por encima de todos los haters y opresores que han intentado destruirla fuera y dentro de la pantalla.

Capitana Marvel, Brie Larson

Capitana Marvel funciona como precuela efectiva a prácticamente todo el MCU, tal y como hiciera su contraparte masculina hace unos años, el Capitán América. Y, de hecho, es muy comparable; una película de orígenes en un entorno donde su protagonista está fuera del agua y sienta las bases de lo que ha de llegar. Nos situamos en 1995, donde Vers (Brie Larson), una amnésica guerrera Kree (aquella especie alien a veces azuloide que conocimos en ambas entregas de Guardianes de la Galaxia) perteneciente a un escuadrón de combate liderado por Yon-Rogg (Jude Law), se enfrenta a su primera misión importante en medio de un conflicto galáctico, una guerra entre su especie y los Skrull, unos seres verdosos y con orejas de duende cuya principal habilidad es que son cambiaformas (se metamorfosean literalmente en cualquier ser que ven). El problema se agrava cuando ella es apartada de su grupo y cae a la Tierra, donde empieza a visualizar recuerdos de su pasado y su verdadera identidad. A través de un encuentros fortuito, recibirá la ayuda de un agente de SHIELD de bajo rango llamado Nick Furia (Samuel L. Jackson).

la película tiene varios mensajes presentes en su metrAJE

Ya de partida, la película tiene varios mensajes muy presentes en su metraje. En especial el femenino. Marvel no ha dejado escapar la ocasión de tener entre manos a un personaje importante como Carol y la relevancia del momento (que algunos consideraran oportunista y hecho para vender más entradas, como sucediera el año pasado con Black Panther) para lanzar varios dardos bien lanzados contra todo ese sector que desconfía que una mujer pueda hacer el mismo trabajo que un hombre e incluso sea mejor que él. A través de varios flashbacks bien integrados en la trama, se nos va mostrando el pasado de Carol y como ha tenido que hacer frente, como mujer, a toda una vida de menosprecio, primero por su padre y luego por sus compañeros de la academia de vuelo, que la intentaban hacer inferior ante ellos cuando ella fallaba. Pero (y aquí viene la bonito del asunto) ella nunca se da por vencida, y cada insulto o comentario recibido la hacen más persistente en su empeño, superando todas las adversidades y demostrando que es capaz de todo y más. Carol es una luchadora, humana, trabajadora y real, creíble, un ejemplo para una generación de niñas y niños que verán en ella el ejemplo del trabajo duro y el esfuerzo recompensado (eso, y que tranquilamente es el ser superheroico más poderoso existente).

En términos fílmicos, la película es efectiva, con una puesta en escena correcta con un gran elemento nostálgico puesto en la década de los 90. Nos guste o no, cada vez quedan más lejos y si antes era recurrente ver esto en los 80, ahora le va a tocar el turno a ellos. Y de que manera lo hace. No solo a nivel visual, con esa ciudad de Los Angeles de fondo, o los artilugios y objetos cotidianos que se usan perfectamente a modo humorístico (imposible no reírse con el tema Internet y los PC de la época, o con elementos tales como los Blockbuster Video y las primeras Game Boy). La Banda Sonora también se hace eco del momento y usa una batería de canciones que rivaliza con las entregas de los Guardianes. Por desgracia, en Marvel no han pensado que también sería buena idea publicar un álbum con las canciones que suenan, pero podemos oir varios himnos importantes de la época, desde Nirvana, Anastasia, No Doubt, REM, Garbage, Hole y más (incluido guiño visual de uno de los personajes en una escena a David Bowie).

Actoralmente, la película tiene un gran casting, típico tambien de las producciones del estudio, aunque no todos están al mismo nivel de intensidad ni efectividad. Brie Larson está fantástica. La actriz adopta el mantra de Capitana Marvel con confianza y profesionalidad, se la ve segura dentro del papel y además nos muestra una Carol, que, en contra de lo que se decía por los trailers y comentarios, hace chistes, sonríe, es simpática y tiene mucho corazón. Durante la película se menciona que uno de los defectos de Danvers es su humanidad o que no puede manejar las emociones y que debe limitarse, algo que sin duda, una vez se ha liberado de todas las cadenas que la sujetan, demuestra que es su mayor virtud.

Samuel L. Jackson por fin regresa tras varios años y entregas en las que ha estado oculto dentro del MCU ofreciendo un papel de divertido compañero totalmente distinto a lo visto hasta ahora (entonces aún no era el Nick Furia que conocemos) y que tiene una gran química con Larson descubriendo este universo nuevo que se abre ante él y que servirá para preparar todos los eventos futuros antes de la construcción de Los Vengadores. Clark Gregg repite de nuevo como un rejuvenecido Phil Coulson, en sus primeros días en SHIELD como novato, que sirven para ver el porqué Furia le tiene tanto aprecio.

Y en el lado de los veteranos (que justamente es el peligroso), tenemos a Ben Mendelsohn como Talos, el general Skrull y principal amenaza de la película, al que le aplicaron horas de maquillaje cuando se muestra en su verdadera forma. Lejos de parecer el villano habitual que ofrece en anteriores trabajos, aquí tiene más libertad creativa y de pantalla, en el que puede ofrecer más registro pero sin que llegue a ser memorable. Jude Law se estrena tambien aquí (gracias a su buen amigo Robert Downey Jr.) como Yon-Rogg, papel no exento de misterio, dado que en un principio se creía que iba a interpretar al Mar-Vell original. De todas formas, en su mano esta ser el mentor de Carol y intentar controlarla (o limitarla) debido a su poder, en un papel bastante comedido y que no termina de ser aprovechado en ningún momento. Annette Bening cierra el circulo con un personaje bastante interesante e importante, pero que pasa a engrosar esa lista de nombres importantes que el estudio va recibiendo durante estos años (eso sí, tiene una escena que se queda para el recuerdo).

Anecdóticos, pero también mencionables son los casi cameos de Lee Pace y Djimon Hounsou como Ronan y Korath, que repiten de la primera Guardianes viéndoles como eran de jóvenes y sentando bases a lo que luego veríamos en dicha película.

Al ser una película precuela, era de esperar que el guion tuviera todo tipo de referencias y menciones para hilar varias vías argumentales. Y así lo hace, aunque no del todo. La pelicula nos explica a su manera como Capitana Marvel obtiene sus poderes de Mar-Vell y el conflicto Kree-Skrull no tiene la resolución o intensidad que los fans del cómic esperaran. De hecho, este será uno de los puntos que más polémica suscitarán entre los espectadores, que posiblemente vean en esto otro ejemplo de Iron Man 3 con la figura del Mandarín. No llega a esos niveles de vergüenza ajena (aunque el mensaje fuera bueno), pero cierto detalle con los Skrull podría levantar ampollas.

Por una parte no es malo que en las películas se propongan soluciones alternativas o explicaciones no exactas como las del material del que forman parte (al fin y al cabo, son medios distintos), aunque sí es cierto que si uno busca una fidelidad coherente, no la va a encontrar. Aún así, vale la pena destacar esos momentos en los que esta película unifica más el Universo Marvel, aclarando ciertos detalles aún por explicar, si bien su resolución se antoja fría y nos deja con ganas de más, sobre todo por ese lapso de tiempo que hay desde esta película hasta la actualidad.

El apartado técnico es el más discutible. Si bien los efectos especiales son impresionantes, en especial las técnicas para rejuvenecer digitalmente a Samuel L. Jackson y Clark Gregg (hay que ver como ha avanzado este campo en poco tiempo) asiícomo los momentos finales con una Capitana desatada dando acción, la Banda Sonora de Pinar Toprak es bastante llana a excepción de su tema principal, y aún así este suena como un mix de anteriores éxitos del estudio, con reminiscencias a Capitán América. La labor en dirección, coordinada a dúo entre Anna Boden (primera mujer en dirigir una cinta de Marvel también) y Ryan Fleck no es destacable en absoluto, no se les ve en ningún momento ni dan una sensación de autoría a la película (además que en el segundo tercio de la película se notan varias bajadas de ritmo cuando la acción es más pausada). Lo mismo que ocurre con el guion. Si bien la historia de Carol y Nick es estimulante gracias al trabajo de los actores, no es igual con el resto. Que se haya hecho de esta historia una “búsqueda de identidad” no termina de funcionar, sobre todo porque aunque es algo desconocida para el publico general, Capitana Marvel es bastante popular dentro de las superheroínas femeninas. Queda raro ver una película que sabes perfectamente por qué camino te va a llevar cuando conoces las respuestas y quieren jugar al despiste inútilmente. Ello, sumado a que la historia arranca de golpe sin tiempo a reaccionar y con un montaje algo caótico con lo referente a los flashbacks, hacen que la película no sea todo lo redonda que merecería.

No es la mejor película del MCU o del género, ni de lejos, pero es fundamental en los tiempos que corren

A título final, hay tres cosas muy destacables que mencionar de Capitana Marvel, y una pasa por esa emotiva introducción con el inicio de la película, donde se rinde homenaje al desaparecido Stan Lee de forma muy divertida y entrañable (así como el cameo de rigor que también está, muy meta, por cierto); la gata de Carol, Goose (llamada así por el personaje de Top Gun, aunque en el cómic realmente se llama Chewie, por Chewbacca), que merece casi un párrafo propio, la estrella de la función sin duda. Y como no, por LA escena post-créditos. Tiene dos, pero la fundamental es la primera, clave para terminar de subir más si cabe la expectación y ganas ante esa Vengadores: Endgame que tarda mucho ya en estrenarse, cuando aún le queda algo más de mes y medio para ello. Y con ella, ver de nuevo a Capitana Marvel uniéndose al resto del plantel de héroes listos para consumar la venganza contra Thanos y restablecer el equilibrio. Ya se puede preparar el titán, porque contra Carol no va a aguantar ni dos asaltos.

En definitiva, Capitana Marvel es la película de género superheróico más necesaria actualmente. No es la mejor película del MCU o del género, ni de lejos, pero es fundamental en los tiempos que corren (si bien es cierto que llega más tarde de lo deseado). Carol Danvers es un personaje femenino creíble y realista, con el que poder identificarse, y trae una historia entretenida, simpática, llena de referencias y homenajes que satisfará a aquellos que busquen algo más que la típica entrega de esta gran saga. El tiempo dirá donde y en que parte de la historia quedará esta película, pero por el momento, disfrutemos de ello, porque lo vale.

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