La trama de The young Pope culmina cerrando el círculo, mostrando la idea de Sorrentino sobre la vida y con un Lenny más maduro.

Lenny Belardo se despide, al menos hasta el momento, de una historia que termina donde empezó. En el balcón papal, enfrentado a la plaza de San Pedro, a millones de seguidores. Pero antes han sucedido algunas cosas, como un epílogo de lo que ha sido la serie en si.

Quizás uno de los momentos más interesantes del episodio es aquél en el que Lenny sueña que todos los Papas están reunidos con él. ”Qué es lo más valioso que habéis aprendido, que me podeis aconsejar” (no se si son las palabras literales, pero a grandes rasgos estas eran las dudas de Pío XIII). ”Al final más que en Dios, es conveniente creer en uno mismo.” Este consejo es muy banal para Lenny, cuyo consejo le parece una mierda. ”Al fin y al cabo, el poder en sí es una banalidad”, le advierte el más viejo de los Papas. Ese poder tan ambiguo, ese que hace que la gente tenga fe en un simple mortal que intercede ante Dios.

La historia se sigue cerrando, también con el cierre de la historia del padre Kurtwell, un hecho del que se preveía algo más, pero que ha sido una pequeña historia con capítulo propio. En el despacho papal, Pío XIII, junto a su nuevo secretario, despacha al padre Kurtwell a Alaska, donde un hombre en sus condiciones físicas no aguantara mucho tiempo. Pero esa es la voluntad de Dios, aunque más bien es la de Lenny.

Antes he comentado algo del nuevo secretario, pero no he dicho quién será. Pues bien, esa tarea recae en el cardenal Gutiérrez, que en principio no acepta el cargo. Para Gutiérrez sería hipócrita aceptar el cargo, más cuando se declara homosexual. Pero Lenny sabe de la homosexualidad de su amigo, pero está dispuesto a cambiar ciertas cosas en la Iglesia. Para Pío, esa rabia interior en la que se han transformado los miedos de Gutiérrez le es muy cercana, tanto que parece que habla de él mismo. Esa rabia de ese niño abandonado que, ha golpe de quererlo, ha llegado al poder de una de las instituciones más poderosas del planeta. Una vez en este punto no sabe qué hacer para llevar a la Iglesia a buen puerto, por lo que sabe que se debe reunir de un buen grupo de amigos, entre ellos Gutiérrez.

También es hora de separarse de su, en cierto modo, madre adoptiva. Sor Mary se marchará del Vaticano, dejando a el que fuera un niño a comienzos de su papado, en un hombre capaz de liderar a la Iglesia Católica, aún con sus desvaríos. ”Me permites que te vuelva a llamar Lenny”, preguntaba Mary. ”Solo si aceptas que te llame madre”, responde el Papa. Una partida que afecta a Voiello, quién admite que estaba enamorado de ella. Pero él se debe a su oficio, un oficio que le alberga dudas al igual que a los demás. Pero, mientras la hermana Mary sobrevuela en helicóptero el Vaticano a tierras africanas, Lenny sufre un dolor agudo en su corazón, como si volviera a quedarse huérfano.

Ya para terminar con las despedidas, aparte del cargo de cardenal que recibe su fiel mayordomo, toca hablar de una de las mentes más inteligentes y seductoras de la serie, la de Sofía. En el anterior episodio hablaba del palo y la zanahoria para que el burro andara, cosa que hizo que Lenny reflexionara sobre sí mostrarse en público para recuperar a sus fieles. Con los últimos acontecimientos parece que ya va siendo hora de que el Papa muestre su rostro, ahora que está aumentando su popularidad. Es hora de mostrar la zanahoria en el otro extremo del palo.

Al fin, con motivo de nombrar santa a una joven fallecida que ayudaba a los pobres en El Salvador, muestra su rostro a los fieles. Un discurso sobre que es Dios y que somos nosotros. Caminos que bifurcan. Creer o no creer. Dios no hace nada, pero en cierto modo existe. Esos caminos que bifurcan son los que hacen que acabemos de una forma o de otra, son esas contradicciones a las que todos se enfrentan a diario. Como lo de ser Papa y tener más fe en uno mismo que en el dios al que representa.

Lenny cae finalmente exhausto, al creer que ve a sus padres entre la multitud. Su orfandad lo sigue atormentando y persiguiendo. Esa orfandad doblemente adquirida con el papado, ya que el poder hace huérfano al que lo consigue. Espero que la segunda temporada siga manteniendo el mismo nivel aunque, quizás, este episodio es una buena forma de cerrar el círculo de esta magnífica serie.

 

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Reseña Panorama
The young Pope
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Buscador de unicornios como caballero de la mesa cuadrada del Rey Arturo, cazador de gallinas con el Señor Fox y uno de los que sabe quién mató a Laura Palmer. Pero esto último no se lo digáis a nadie. Sssshhhh.