El Traidor nos llega de la mano del director italiano Marco Bellochio, planteándonos una deconstrucción realista de la Cosa Nostra, apoyándose en unos hechos reales supusieron un duro y mediático golpe a la magia Siciliana.

El Traidor gira en torno al personaje de Tomasso Buscetta (interpretado genialmente por Pierfrancesco Favino), un hombre de cierto estatus en la Cosa Nostra que huyó a Brasil para escapar de una guerra entre las distintas familias. Mientras permanece allí sus hijos son asesinados por uno de los nuevos capos, un hecho ante el que se siente impotente y responsable.

El Traidor 2

Cuando es extraditado a Italia toma la inesperada decisión de reunirse y hablar con el juez Giovanni Falcone, ofreciendo unas confesiones que cambiarían la cara de la Cosa Nostra y tendrían un efecto crucial en la sociedad del momento. El Traidor juega constantemente a dejarnos decidir quién es relamente el traidor (valga la redundancia): Tomasso que declara ante las autoridades, o la nueva cúpula mafiosa que ha traicionado los valores originales de la organización.

La película es un retrato fiel, crudo y sin tapujos de la realidad de la mafia, narrado de forma exhaustiva aunque por momentos algo inconexa, abusando quizás de los saltos temporales y de localización. No obstante el desarrollo de los acontecimientos es fácil de seguir y comprender y pone de manifiesto el poder de una organización como la Cosa Nostra.

Resulta comprensible que un director italiano sienta cierta simpatía hacia un personaje que contribuyó a desmantelar una parte de la Cosa Nostra, pero resulta algo inverosímil e irreal el halo romántico con el que se rodea en muchas ocasiones al personaje de Buscetta, que no deja de ser un brazo ejecutor más de la mafia. Sus declaraciones llevaron al encarcelamiento de algunos hombres muy influyentes en la Cosa Nostra, pero en la misma película podemos ver cómo su credibilidad es puesta en entredicho cuando quiere llegar más arriba de lo debido.

El Traidor 1

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La influencia de la mafia en todos los estamentos y lugares se hace patente a lo largo de la película, llegando incluso hasta el retiro en Estados Unidos al que Buscetta se había ido tras sus primeras declaraciones y cumplir su propia condena. Lo vemos cuando sale con su familia a cenar a un restaurante y un músico, aparentemente un don nadie que está amenizando la cena de las familias, comienza a cantar una canción siciliana que tiene un claro significado para Tomasso. Es una de mis escenas favoritas de la película.

Sumida en ir y venir de escenas judiciales, saltos en el tiempo, cambios de localización y acciones violentas de la mafia, El Traidor es una película muy interesante y que puede cautivar la atención de cualquier aficionado al cine de mafias, pero también es un documento que, por momentos, me da la impresión de que intenta abarcar más de lo que puede sostener y se pierde en su propio relato. Le falta fuerza en algunos momentos clave y sus dos horas y media resultan, a veces, algo excesivas para una historia que, sin perder fuerza ni significado, podría haberse contado en media hora menos.

Aún con sus defectos, El Traidor es una película que vale la pena ver si te gusta este tipo de cine y este tipo de historias y, muy posiblemente, sea la mejor película de su director desde En el Nombre del Padre.

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Reseña Panorama
El Traidor (2019)
7
Periodista. Cinéfilo. Ávido lector. Melómano empedernido.