The Politician

En Cinéfilos Frustrados ya hemos terminado la segunda temporada de The Politician. Si bien es cierto que no es de las series más esperadas del año, si que nos encontramos ya en su primera temporada con una serie decente, entretenida e incluso en algunos aspectos interesante. Por eso es normal que a los que terminamos la primera temporada con buen sabor de boca, estuviéramos esperando, si bien no entusiasmados, sí con ganas, esta segunda temporada.

Pequeño apunte, trato de escribir todos los artículos sin spoilers de forma que el lector pueda hacerse una idea de lo que va la serie. Mi intención con estos artículos es trata de ayudaros en lo que pueda a decidir si os interesa ver o no ver una serie o película. Sin embargo, veo necesario dar alguna pequeña pincelada de esta segunda temporada de The Politician en cuanto a su contenido, pues sino me sería imposible poder redactar este artículo.

Bien, apuntes aparte, recordemos cómo acabó la primera temporada, con nuestro protagonista presentándose a senador estatal en la ciudad de Nueva York. Ya había salido del instituto y había pasado por una gran depresión, sus amigos consiguen sacarle de los bares y del alcohol, hacen que vuelva a tener confianza en sí mismo bla bla bla.

En resumen, esto ya no es una batalla electoral de instituto, a partir de ahora juega con los mayores. Esto hace que, en mi opinión, la serie pierda un gran atractivo con respecto a su primera temporada. Ya pretenden contextualizar todo en un ambiente serio y real. La estrategia política, los trucos y las negociaciones seguirán ahí, pero en esta segunda temporada la sensación con la que me quedo es que trata de tomarse más en serio de lo que realmente es la serie.

Por otro lado, ciertos personajes que tenían gran relevancia en la primera temporada, en esta segunda pasan a un segundo y tercer plano, y a la inversa. No hay sustitución en los roles de los personajes, lo cual provoca un vacío en la serie. Y esto no tiene por qué ser un error, entiendo que evidentemente la serie de cara a estructurar esta segunda temporada consideraría que, por los cambios del contexto, no quieren que ciertos roles o arquetipos de personajes estén presentes.

Pero no todo es negativo, la serie consigue en esta segunda temporada profundizar un poco en algunos temas que actualmente son relevantes para la sociedad, y sobre todo para la juventud. Trata de reflejar el enfrentamiento de dos generaciones y de dos formas de hacer política, o mejor dicho, dos formas de conseguir lo que mas les importa, los votos de la población para así conseguir lo que realmente ansían: el poder.

Resulta una temporada más interesante desde el punto de vista de la ética que desde el punto de vista politológico, cuando en la primera temporada la balanza se inclinaba más para el contrario.

Un buen punto a favor de The Politician es que consigue trasladarnos y hablar de preocupaciones personales con las que muchos nos podemos sentir identificados, problemas generales que nos pueden afectar a todos y al mismo tiempo ser una serie amena y entretenida. Si te gustó la primera temporada, sin duda ponte con esta segunda.

Reseña Panorama
The Politician: Temporada 2
6.5
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