El día 8 de Diciembre Netflix lanzó la 2ª temporada de The Crown; la vida de la reina Isabel II continúa dando alegrías en la pequeña pantalla y la última parte de la serie protagonizada por Claire Foy sigue siendo un must en toda regla.

Para todos aquellos que dicen que Netflix se ha acomodado en su situación, la plataforma responde de varias maneras, con Charlie Brooker y su Black Mirror el próximo 29 de Diciembre, con Stranger Things el pasado Octubre, Nola Darling en Noviembre y con la majestuosa 2ª temporada de The Crown el pasado 8 de Diciembre.

 

Deduzco que cuando uno lee el título de la serie ya sabe si es para él o no; de esta manera enfoco mi crítica, para aquellos que saben que es su serie; para todos los demás tengo otro consejo, la temporada que está por llegar de Black Mirror.

Ahora bien, que la serie vaya a por un público concreto y de manera consciente no la convierte en un producto conservador, poco arriesgado o condescendiente, pero sí la dota de una actitud mucho más paciente en su propia narrativa. Lenta, en el mejor sentido de la palabra; con un diseño de producción exquisito y con una capacidad evocadora verdaderamente epatante. Un relato que sabe lo que quiere contar y lo envuelve en un papel de regalo propio de reyes.

Un relato que sabe lo que quiere contar y lo envuelve en un papel de regalo propio de reyes

La historia nos sitúa inmediatamente después del final de la temporada anterior, y continúa su travesía por vida, éxitos y fracasos de la reina de Inglaterra. Esta 2ª temporada abarca toda la década de los 50 y principios de los 60; poco más de dos lustros en los que acompañamos a Isabel y a Claire Foy en su transformación, la de ambas, y no sólo en el aspecto físico (atención a la peluqueria, maquillaje y diseño de vestuario), mas también en la maduración del personaje histórico.

La realidad marca The Crown en términos estructurales, pero la ficción también engalana parte de la misma dejando entrever todo lo que no se puede mostrar literalmente, pero sí metafóricamente; y la aparición y desaparición de todos y cada uno de los personajes que rodean a la corona convierten esta 2ª temporada en algo más rico ecuménicamente, y por tanto en más y mejor de lo que ya vimos en esa primera temporada que ganó el globo de oro a mejor serie dramática el pasado año.

Cita ineludible para aquellos que disfrutan de las buenas historias.

Crítica 4ª Temporada de Peaky Blinders

Reseña Panorama
The Crown, Temporada 2
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Soy un tipo optimista, aunque todo pueda salir mal, que lo hará, nunca pierdo el optimismo. Si tengo que decir las tres cosas que más me definen; primero y más importante, las hamburguesas me gustan sin pepinillo; segundo, los palillos redondos, nunca planos; y tercero, mi madre dice que soy el hijo perdido de Jack Burton... y que nací en Ciudad Esmeralda.