Seguimos con las salas de cine españolas, europeas y de buena parte del planeta cerradas por la pandemia del Coronavirus por lo que los resultados más recientes en taquilla no sólo son testimoniales sino que en algunos casos no hemos podido recibir siquiera los datos de taquilla.

Era cuestión de tiempo: las medidas de contención en España, derivadas del Estado de Alarma, se han extendido en buena parte del planeta y en consecuencia la industria de la exhibición cinematográfica vive un estadio de bloqueo casi global. No hay cifras que reportar. En Estados Unidos, aún el primer mercado mundial en taquilla, grandes cadenas de cine como AMC y Regal anunciaron el cierre de sus salas durante 6 o 12 semanas. La pelota ahora está en el tejado de los grandes estudios que distribuyen las películas en los cines de todo el mundo y los primeros movimientos no se han hecho esperar.

taquilla 01

La primera gran película que movía su fecha, la última entrega de James Bond, pasaba del 10 de abril al 8 de noviembre en un momento en el que la pandemia era una amenaza pero aún se mantenían el grueso de estrenos. Poco a poco han ido cayendo más fechas: la secuela de Un lugar tranquilo se ha desplazado a una fecha por determinar mientras que la novena entrega de la saga Fast and Furious se ha movido un año entero. En algunas ocasiones este es el mejor movimiento ya que los mejores fines de semana en taquilla están todos cubiertos desde hace meses, incluso años, por lo que a veces no queda otra que mover una película un año completo. Corporaciones como Disney, sin embargo, pueden tenerlo algo más fácil.

Cualquier estudio tiene la posibilidad, y ya lo están haciendo, de mover películas a fechas relativamente cercanas (a partir de junio) simplemente moviendo películas del mismo estudio, pero menos atractivas comercialmente, que ya ocupaban esos fines de semana. Sin embargo Disney, a través su enorme infraestructura de estudios bajo el mando de las orejas de Mickey, tiene mucho más margen que la competencia. Es el caso de la recientemente post puesta Black Widow. No sólo pueden moverla a una fecha de otra película Marvel sino de sus otras propiedades (Fox, por ejemplo).

El movimiento de fechas afecta, como decíamos, a la de momento expectante Black Widow. Disney tiene opción de moverla al mes de julio o bien a los meses de otoño. Otra película que podría verse afectada es Wonder Woman 84. Warner ya debe estar pensando en ello y una de sus opciones sería reconvertir Wonder Woman de saga veraniega a saga navideña a costa, claro, de mover otra de sus películas (Dune).

Uno de los mayores problemas que deberá abordar la industria concierne, sin embargo, a las películas que esperaban su estreno en taquilla en este mes de marzo así como abril. Películas de menor potencial comercial que las mencionadas y que ahora deberán mezclarse con los grandes estrenos de verano o bien otoño. Algo que, por supuesto, afectaría su taquilla por lo que en estos casos podríamos ver estrategias diferentes. Por otra parte ya tenemos dos ejemplos de rápido cambio de agenda: Warner y Disney han lanzan Aves de presa y Onward rápidamente a plataformas digitales. Aunque en este caso, seamos sinceros, la sangría comercial tampoco invitaba a otra cosa.

Artículo anteriorTroop Zero (Amazon Prime): Lecciones desde el corazón
Artículo siguienteDisney Plus (+) : Pros y contras de su lanzamiento