Master of None. Temporadas 1 y 2. Un álbum de la vida. Ver o no ver.

Master of None

Master of None nos presenta a Dev. Un joven actor de publicidad de 30 años. Su familia, amigos, ligues o restaurantes italianos serán algunos de los permanentes elementos que nos acompañarán a lo largo de las dos temporadas que forman esta recomendable comedia disponible en Netflix

5 años han pasado ya desde el estreno en Netflix de Master of None, la serie creada por Aziz Ansari y Alan Yang. Una de estas series que tenía en la lista de eternas pendiente. Una de estas series con la que no estás plenamente convencido de que merezcan la inversión de tu tiempo. ¿Realmente lo ha merecido? Vamos a verlo.

En esta crítica voy a hablar sin spoiler de las dos temporadas que integran la serie de Master of None, serie disponible en Netflix, tratando de dar una impresión general de la serie completa.

Con dos temporadas distintas entre ellas tanto por estilo como por estructura, Master of None consigue con esta diferenciación dar la oportunidad de probar dos platos distintos, los dos igual de increíbles (en realidad quizá el primer plato está un poco por encima del segundo).

Pero dejémonos de penosas metáforas gastronómicas, ¿de que va Master of None? Como he comentado anteriormente, las temporadas son distintas entre sí en estructura. En la primera temporada nos encontramos con una serie que en cada capítulo trata un tema concreto sobre la cotidianidad de la vida de una persona. Puede ser la experiencia con los niños pequeños, la atención que se le presta a los padres, la relación que tienes con tus amigos cercanos, etc… Cada capítulo tiene su “temática propia”.

Sin embargo, en la segunda temporada entramos ya en un tipo de serie más convencional. El desarrollo ordinario de una historia, sin que cada capítulo tenga un foco principal, sino que se relaciona más por un fondo común.

¿Es mejor o peor una estrategia que otra? Realmente no, todo depende de la ejecución final, y en el caso de Master of None las dos temporadas funcionan bien. Si bien la segunda temporada puede tener más defectos que la primera, estos no tienen relación con la estructura de la temporada.  Es la construcción de determinados personajes y su introducción en la trama principal lo que quizá puede dar mayor desventaja a la segunda temporada sobre la primera. Pero esto lo tenéis que descubrir vosotros, no diré más sobre este aspecto.

Master of None trata desde la perspectiva personal de un joven actor de publicidad, inmigrante de segunda generación, distintos aspectos de la vida habitual de su protagonista. El racismo, las diferencias culturales, el machismo (Me Too incluido) son parte de los problemas que esta serie nos muestra.

¿Cuál es la principal ventaja de Master of None? En dos palabras, Aziz Ansari. Creador, guionista, actor protagonista y guionista. Es obvio que él es la serie. Personalmente siento gran simpatía por este actor desde Parks and Recreation. Ganador de dos premios Emmy y un globo de oro, uno de los principales puntos positivos de la serie es su texto. Buena comedia. Balones a Aziz y que invente.

Tampoco debemos de esperarnos el sumum de las series de comedia. Master of None es una serie muy recomendable, más que correcta, sin embargo, también tiene defectos que la pueden lastrar (sobre todo en el último tramo de la segunda temporada).

Respondiendo así a la pregunta que realizamos al principio del artículo, ¿merece la pena invertir tiempo en esta serie? Gran SI. Dos temporadas con una media de duración de cada capítulo de treinta minutos. Dale al play.