La fiebre del musical ha vuelto con la película La La Land, una exquisitez dirigida por Damien Chazelle. Esta mirada nostálgica a los grandes clásicos se ha colado entre los grandes musicales de la historia, pero hay otros que no os debéis perder.

Llevar al cine un musical y tener éxito es muy complicado, pero cuando se logra da unos resultados espectaculares. La La Land ha vuelto a resucitar el interés por este género. En una industria adormecida con superhéroes, remakes, reboots y más historias de estas, la película de Damien Chazelle ha sido como un soplo de aire fresco. Así que, si te gustó La La Land, te recomiendo estos cinco musicales con los que disfrutar.

Cantando bajo la lluvia (Stanley Donen y Gene Kelly, 1952):

Los años 50 fueron una época dorada tanto para los musicales como para el cine en general. Gene Kelly protagonizó todo un clásico, que aún 65 años después de su estreno nos hace disfrutar. La canción que entonaba Gene Kelly mientras bailaba en medio de un diluvio es parte de la historia contemporánea, se haya visto o no la película.

En ella se cuenta la historia de amor entre Don Lockwood (Gene Kelly), estrella del cine mudo, y Kathy Selden (Debbie Reynolds), aspirante actriz. Don lo tiene todo para ser feliz. Tiene fama, una gran fortuna y mucho éxito. Pero cuando conoce a Kathy se da cuenta de que no todo es el éxito. Con el nacimiento del cine sonoro, Don decide rodar musicales junto con Kathy, pero Lina Lamont (Jean Hagen) -la reina del cine mudo- se interpone entre ambos. Una película imprescindible.

La película obtuvo solo 2 nominaciones a los Oscar, a la mejor actriz secundaria para Jean Hagen y a mejor BSO.

Cabaret (Bob Fosse, 1972):

Basada en la novela de Christopher Isherwood, Cabaret nos traslada a los años 30, en los comienzos del partido Nazi, algo que desembocaría años más tarde en el inicio de la 2ª Guerra Mundial. Berlín es una ciudad gobernada por el partido Nazi, donde algunos se resisten a dejarse llevar por la tristeza imperante en el país. El Kit Kat Club es un club nocturno donde, como un refugio único en la ciudad, poder bailar, escuchar buena música e incluso encontrar el amor. El actor Joel Grey interpreta al Maestro de Ceremonias, quien da la bienvenida a los clientes con frase que ya es mítica en la historia del cine ”Willkommen, Bienvenue, Welcome…”. En el local surge la historia de amor entre la estrella del local, Sally Bowles (Liza Minnelli) y Bryan Roberts (Michael York), un estudiante de la universidad de Cambridge.

Cabaret logró la nada desdeñable cifra de 8 Oscars de 10 nominaciones, pero no lo logró a la mejor película. Eso sí, luchar con El Padrino no era nada fácil.

Grease (Randal Kleiser, 1978):

Y sigo con la década de los setenta, esta vez con un musical que ha marcado a muchas generaciones. ¿Quién no ha tenido que representar esto en el insti? ¿Quién no se ha puesto a bailar uno de sus temas a las tantas de la madrugada en una disco con unas copas de más? Pues eso, todo un clásico instantáneo que catapultó a la fama a sus dos protagonistas, unos jovencísimos John Travolta y Olivia Newton John.

La película nos traslada al verano de 1959, donde Sandy (Olivia Newton John) y Danny (John Travolta) pasan un romántico verano junto. Pero todo se acaba y cada uno toma su camino. Un día, sus caminos se vuelven a cruzar en el instituto Rydell, aunque Danny a cambiado, pasando de ser un chico encantador a ser un tipo engreído.

Grease estuvo nominada a 5 Globos de Oro y un Oscar, este último a mejor canción con Hopelessly Devoted to You, compuesta por John Farrar.

All That Jazz (Bob Fosse, 1979):

Un descubrimiento gracias a mi profesor de literatura, al cual nunca le motivaron mis historia. La primera persona que me dijo que no tenía talento para novelista, también fué la primera en hacer crecer mi interés por otros escritos. Esta fué la primera crítica de cine que hice, cuando internet aún estaba en pañales. En ella, Roy Scheider y Jessica Lange protagonizaban una película que retrata lo duro de este mundillo entre bastidores.

En ella, Joe Gideon (Roy Scheider) es un implacable coreógrafo adicto al trabajo y con una vida llena de excesos que lo lleva al colapso. En ella se retrata la dureza detrás las bambalinas. Un mundo en el que un día estás en la gloria absoluta y al otro eres un desecho olvidado por todos. Un musical inusual que consiguió 4 Oscar de las 9 nominaciones que obtuvo.

Moulin Rouge (Baz Luhrmann, 2001):

Para terminar este breve repaso, la auténtica locura que rodó el director australiano Baz Luhrmann y que dividió a crítica y público. Con unas brillantes escenografías, una sobrecargada fotografía y un ritmo brillante en una historia que nos traslada a la famosa sala de variedades Moulin Rouge, en el París de principios del siglo pasado.

En ella se cuenta el amor imposible entre Satine (Nicole Kidman), la estrella del Moulin Rouge, y Christian (Ewan McGregor), un bohemio aspirante a actor. Pero todo se complica con la aparición del duque de Monroth (Jim Broadbent), que hará que Satine se debata entre la comodidad que le ofrece casarse con el duque al amor que siente por Christian.

Una renovación del musical en toda regla, con todos los excesos a los que Luhrmann nos tenía acostumbrados. Moulin Rouge estuvo nominada a 8 estatuillas, de las que solo consiguió las de mejor vestuario y dirección artística. Solo por ver el Tango de Roxanne ya merece la pena.

Me he saltado bastantes musicales notables, así que me los podéis recordar en los comentarios.

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