Friends reunion still

Friends: The Reunion es el regreso que nadie esperaba. Literalmente. Hace 17 años quedamos con las ganas de saber qué ocurría después. Pero quizás no nos hacíamos la pregunta más importante sobre quiénes eran los que estaban detrás de las permanentes sonrisas. Hoy sabemos un poco más gracias a HBO Max y su extraña pero efectivo tratamiento de reunión de los mejores amigos de la televisión y del mundo entero.

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Es bastante común entrar en discusiones con cualquier persona cuando se trata de estar satisfechos con los finales de las series. Todo el mundo parece odiar las decisiones tomadas por los showrunners respecto a las series populares que simplemente necesitan terminar. Y en estas discusiones, siempre utilizo el mismo argumento: ¿alguna vez ibas a estar satisfecho, sin importar lo que hubiese ocurrido con los personajes?

Con las reuniones/reencuentros ocurre algo parecido. Todo el mundo espera algo que no se consigue. Los productores de décadas de series populares no se atreven a tocar su inmaculado pasado, y aun así todo el mundo espera un reencuentro literal cada vez que hay un anuncio. Siempre esperamos que los personajes vuelvan a hacer de las suyas, y que inventen nuevos chistes con la misma actitud que los puso ahí. Te reto a que se te ocurra una sola ocasión en la que eso haya salido bien.

 

Seinfeld volvió a reunirse en otro programa, Saturday Night Live rehizo algunos sketches, y todo el mundo se olvidó ya de aquella reunión de The Fresh Prince of Bel-Air. Hay una fórmula y esa fórmula paga. Cuando se trataba de Friends, había millones de dólares en juego. No iban a apostar contra ellos mismos. El escepticismo quedó atrás hace tiempo. Cualquier formato iba a funcionar. Millones de personas sintonizarían (o se suscribirían), por ver algo que habían esperado durante 17 años. El éxito estaba impreso en tinta indeleble.

Friends: The Reunion no es el típico programa de reencuentro. Claro que tiene algunos de esos momentos que tienen que estar en estos programas que solo se llevarán a cabo “una vez en la vida”, pero en general sólo me sentí en compañía de personas que realmente habían necesitado un descanso cuando se levantaron y desaparecieron de las pantallas. Conocerlos en su propio entorno parece una analogía de cómo funciona la nostalgia como dispositivo visceral. Nunca se dirigen a nosotros. Sólo están allí para estar entre ellos. Más o menos.

Friends reunion still

Seguramente ya conoces el formato que HBO MAX pretendía desde el principio. Los tráilers confirmaron que el reencuentro no sería una revisita hiper graciosa a los mismos personajes que ahora viven en nuestra actualidad. La vuelta a casa tenía forma de una madura interpretación de los recuerdos, una conversación íntima en la que conocíamos por primera vez a las personas que se escondían tras sus máscaras. Sí, Friends: The Reunion contiene algunas confirmaciones de teorías que siempre pensamos y nunca nos atrevimos a mencionar

Es una reunión sencilla. Seis buenos amigos hablando de cosas que lograron hace mucho tiempo en un conjunto que apesta a nostalgia y anécdotas dignas. Esto se intercala con una elegante conversación entre el reparto y un anfitrión, ante un público semiprofesional en un lugar reconocido. Lecturas de guiones con recuerdos de escenas hilarantes, historias, revelaciones y mucha honestidad. Es lo que digerí después de 1 hora y 43 minutos de un espectáculo que no sabía que podía necesitar. Es impresionante lo que creía saber de Friends, y lo poco que sabía en realidad de sus intérpretes y productores.

Este bonito experimento me permitió volver a ver algunos momentos favoritos de la serie, bloopers y la exploración de una química magnética que todavía me deja boquiabierto. Claro, son personas mayores, pero no viejos espíritus que hablan torpemente de algo que hicieron. En sus ojos, hay una chispa de comedia y compromiso que no se ha repetido desde entonces con ningún otro programa (o película). Todavía puedes sentirte en compañía de seis desconocidos que fueron reunidos por tres productores para convertirse en mejores versiones de ellos mismos, aunque fuera a través de la ficción.

Al final, todo gira en torno a cómo te sientes. Y así es como debería ser siempre. Cuando una película de terror pone la piel de gallina, debe ser buena. Y cuando una comedia te hace reír, entonces tiene que ser divertida. Ahora bien, ¿qué pasa cuando simplemente sonríes con regocijo? ¿Cuando no puedes evitar residir durante unos minutos en un recuerdo espectacular?

En mi caso, eso es lo que Friends: The Reunion me produjo durante unos minutos. Me hizo reír, me hizo pensar y me hizo sonreír tan fuerte que me dolió la cara. Estoy bastante seguro de que después de esto volveré a ver la serie completa. No me importa si algunos productores quieren que lo haga o no. Es sólo mi forma de decir “bienvenido” a seis desconocidos que un día decidieron volver a casa.

Reseña Panorama
Friends: The Reunion
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