El próximo 14 de Febrero Movistar lanza la 3ª temporada de Vergüenza, la serie creada por Juan Cavestany y Fernández-Armero estrena 6 nuevos episodios de la mano de nuestros cuñados favoritos, Jesús y Nuria.

San Valentín, esa fecha. Amores y odios. Orgullo y Vergüenza desde hoy. La nueva temporada de la que sería la serie española fetiche de Ricky Gervais vuelve. Lo hace con 6 capítulos con aire de despedida -nada más que eso-, reformulando tesis del pasado, potenciando lo mejor e intentando corregir lo peor, con resultados satisfactorios en la mayoría de casos debo añadir. Una trama más serializada vertebra todo y lo que antes era plato principal ahora es acompañamiento.

Nos encontramos de nuevo con los personajes interpretados por Javier Gutiérrez y Malena Alterio; igual de pasados de vuelta que siempre, pero en este caso mejor rodeados y contextualizados, con una trama más loca -una pista, Notting Hill, por ejemplo- pero con la que es más sencillo empatizar y disculpar a nuestro par de protagonistas. Algo más de crítica social y complejidad en la puesta en escena hacen que la serie de un paso adelante y no se estanque, algo de lo que adoleció su más que correcta 2ª temporada.

Podemos decir que, más allá del shock de su fantástica temporada inicial, nos encontramos ante la mejor temporada de la serie. Encuentra su mejor versión y de algún modo toca techo, alcanzando por fin, lo que sus creadores tenían en mente desde un principio y que en sus primeros capítulos apenas acariciaron.

Hay Vergüenza, sí; pero también una serie de cambios en lo esquemático de la escritura y el tratamiento literario que alejan a la serie de lo terrenal y la acercan a Azcona; tratando los momentos como un cuadro que forma parte de un todo y no algo aislado, llevando lo concreto a lo universal.

CRÍTICA DE “MERLÍ, SAPERE AUDE”

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Reseña Panorama
Vergüenza
8
Soy un tipo optimista, aunque todo pueda salir mal, que lo hará, nunca pierdo el optimismo. Si tengo que decir las tres cosas que más me definen; primero y más importante, las hamburguesas me gustan sin pepinillo; segundo, los palillos redondos, nunca planos; y tercero, mi madre dice que soy el hijo perdido de Jack Burton... y que nací en Ciudad Esmeralda.