Julius Avery, de la mano de J.J. Abrams y su productora Bad Robot, nos trae una de las películas más locas y entretenidas de la 2ª Guerra Mundial; todo ello sin perder la vertiente autoral y con destellos de gran calidad. Nos adentramos en la contienda de Overlord. 

Tras asistir al pasado Festival de Sitges y salir airosa de la opinión popular, Overlord llega a los cines de toda España para brindarnos casi dos horas frenéticas y entretenidas con ápices de Terror, mucha acción y una trama que deviene, paulatinamente, en un puro Cine Fantástico inspirado en grandes sagas como la popular Wolfenstein, saga de videojuegos con la que guarda grandes semejanzas. ¿Qué tiene esta obra para tomar la delantera frente a otras propuestas? 

2ª Guerra Mundial. Un grupo de paracaidistas se dispone a aterrizar en el norte de francia la noche previa al Día D, para realizar una misión primordial. Pero, a medida que se acercan a su objetivo, lo que sería una operación militar se convierte en un túnel de los horrores gracias a una serie de experimentos nazis.

Overlord comienza con unos 20 minutos frenéticos y cautivadores que nos sellan a la butaca. La película se aclimata dentro de sus campos formales y nos avisa que una rompedora edición de sonido y una fotografía capitaneada por los claroscuros será lo que más disfrutemos en cuanto a aspectos técnicos; al menos, a priori. A la par, en medio del viaje hacia la Francia asediada, Avery aprovecha para presentar a los personajes y las relaciones entre ellos; hecho que es de agradecer y sorprende por su trepidante ritmo. La primera secuencia, inmersa en la avioneta, es toda una experiencia audiovisual que ya de por sí justifica el precio de una entrada de cine para un título de estas características. 

Tras esto, el ritmo decae para sumergirnos en la historia y, ahora sí, la estructura se inclinará poco a poco desde un cine bélico reducido en cuanto a escala -pequeñas contiendas- hasta un conflicto de género puramente fantástico y que destaca por la manera gamberra, cuidada y desenfadada de mostrarse. Overlord es autoconsciente de sí misma y camina por la fina línea entre la Serie B, el blockbuster y un cine de bajo presupuesto que, realmente, dista mucho de serlo. Y es que la factura técnica es de notable.

Overlord (02)

Es aquí donde el espectador puede sentir la mano de J.J. Abrams como creador y, particularmente, los recursos de Bad Robot como estudio para envolver la cinta con unos recursos técnicos de primer orden que, además, están escogidos y utilizados de forma sobresaliente. Los efectos de sonido -particularmente, de las explosiones y sonido de disparos- gozan de un nivel de impacto, profundidad y ecualizado que consiguen sobrecogernos en cada momento; y el maquillaje de los personajes es efectista, gore y no desfallece nunca. Overlord se muestra tal y como debiera, y no duda en utilizar la crudeza y unas escenas +18 para narrarnos la historia. Acierto.

Overlord (01)

En definitiva, Overlord es una película entretenida que combina el suspense, terror, la acción y lo fantástico para brindarnos casi dos horas más que llevaderas y que nos mantienen pegados a la butaca. Sabe aprovechar sus referencias para mejorarla y no caer en el burdo plagio.  Evidentemente, no está exenta de ciertos clichés del género y errores, pero son tapados por sus aciertos. Recomendable.

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Reseña Panorama
Overlord (2018)
7
Viejoven. Cinéfilo hasta las trancas y administrador de Cinéfilos Frustrados: Tu PEOR blog de Cine y Series, donde tengo la suerte de poder tener un hueco en el que mostrar mis opiniones y gustos por este tan noble hobby que nos une: el Séptimo Arte.