terminator, destino oscuro

El próximo jueves, 31 de Octubre, el T-800 cumple su palabra y vuelve; Terminator, Destino Oscuro llega y arrasa con todo lo anterior, siendo secuela directa de T2. Por cierto, los que también vuelven son James Cameron y Linda Hamilton. ¿Hype dices?

Terminator, Destino Oscuro llega al universo creado hace 35 años para insuflar vida a una saga que había llegado al colapso; en la UCI por varias secuelas -desde mediocres hasta la infame Génesis– que no hacían sino destruir un legado del género a sus aficionados; Miller coge el volante con Cameron de copiloto y parecen decirle a sus predecesores “no juguéis con cosas de mayores, esto se hace así”.

terminator, destino oscuro

El principal escollo de la cinta es, evidentemente, luchar con el recuerdo que tenemos de las dos películas clásicas; imposibles de batir, puesto que son una ilusión en nuestra mente, grandes películas, sí, pero llevadas a un punto iconográfico por el subconsciente colectivo con el que no es posible enfrentarse.

Ese es el único problema de verdad; que esperamos volver a sentir lo que sentimos en aquellos instantes; pero eso no es un problema de la cinta; lo es del espectador que espera, 30 años después, que le golpeen como lo hicieron en el momento de la explosión inicial.

Una vez asumido eso, dejando prejuicios y fanatismos a un lado, nos encontramos con uno de los blockbusters del año, sencillamente. Valiente cuando debe serlo, y conservadora cuando no; con ecos constantes, orgánicamente instalados en la narrativa y que, si bien, es un soft-reboot del universo y un remake en términos estructurales -también lo era la primera secuela- sabe componer un relato propio dentro de unas normas muy marcadas por lo que debe ser una película de Terminator.

Los primeros compases de una historia siempre tratan de darte las claves de lo que vas a ver hasta que aparezcan los créditos al final de la misma; Terminator, Destino Oscuro se toma dicha retórica al pie de la letra y decide que, tras una secuelas indignas, tiene que dar un puñetazo encima de la mesa en sus primeros minutos; y vaya si lo hace, a los pocos segundos de comenzar -con unos efectos visuales de rejuvenecimiento verdaderamente apabullantes- destroza tus expectativas y resetea hasta cierto punto tu cerebro para situarte emocionalmente en un plano desconocido hasta ahora. Después de ese momento todo cambia; aunque todo siga igual, pero ya tiene tu atención.

LA SAGA RECUPERA LA CLASIFICACIÓN R

Continuamos con un par de set-pieces de primerísimo nivel y nos metemos de lleno en el redescubrimiento de un personaje que creíamos conocer, Sarah Connor. Pero amigos, hace una vida que no sabemos de ella; primer touchdown, vuelve la badass de los 80/90, con 30 años más, mayor, jodida; ganó la batalla, acabó con el día del juicio final, perdiendo su vida por el camino, su propósito, su lugar en el mundo. Su refugia en la bebida, en el vacío de su estúpida existencia; una mujer que salvó al mundo, y nadie lo sabe. Aquí tiene más transfondo que en las películas con las que no puede combatir; está mejor escrito el personaje, y también mejor interpretado. Los años le dan un poso y una madurez que abruma.

Lo mismo ocurre con Schwarzenegger, un personaje iconoclasta aquí, también más interesante en su nuevo dibujo y mejor interpretado que nunca.

Y, ¿qué decir de Grace?, la humana mejorada interpretada por la futura estrella Mackenzie Davis; pues que se come la película; en ningún momento deseas que los dos personajes que todos sabemos aparezcan en pantalla cuando está ella, es como… “por favor, quiero que esta nueva saga la protagonice ella”, increíble la personalidad y alma que consigue darle al personaje; irías a la guerra con Grace.

terminator, destino oscuro

Actualidad, inmigración, feminismo, Trump; he leído por ahí que hay quien dice que esto es para Terminator lo que fue El Despertar De La Fuerza para Star Wars, un refrito; no puedo estar más en desacuerdo. Aquella cinta funciona única y exclusivamente por el efecto nostalgia, y los mejores momentos de la misma los consigue a base de chispazos sacados de las cintas clásicas. Terminator, Destino Oscuro recoge su legado; no lo replica, lo reinterpreta y consigue sacar lo mejor de ella a través de la evolución de los personajes clásicos y de la introducción de los nuevos miembros, y es mejor cuando se aleja de sí misma; cuando funciona por ella misma.

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Reseña Panorama
Terminator, Destino Oscuro
7.5
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Soy un tipo optimista, aunque todo pueda salir mal, que lo hará, nunca pierdo el optimismo. Si tengo que decir las tres cosas que más me definen; primero y más importante, las hamburguesas me gustan sin pepinillo; segundo, los palillos redondos, nunca planos; y tercero, mi madre dice que soy el hijo perdido de Jack Burton... y que nací en Ciudad Esmeralda.