Crítica de Ofrenda a la tormenta (2020) Netflix: Trilogía del Baztán

Título original: Ofrenda a la tormenta | Año: 2020 | Dirección: Fernando González Molina | Guion: Luiso Berdejo (Novela: Dolores Redondo) | Fotografía: Xavi Giménez | Música: Fernando Velázquez | Productora: Atresmedia Cine, Nadcon Film, Nostromo Pictures, ARTE, ZDF. Distribuida por Netflix | Reparto: Marta Etura, Susi Sánchez, Elvira Mínguez, Leonardo Sbaraglia (...)

Ofrenda a la tormenta _label

Tras El guardián invisible y Legado en los huesos, el próximo 24 de julio se estrena en Netflix, la película Ofrenda a la tormenta. De esta forma, se constituye el punto y final a esta adaptación de La trilogía del Baztán, de la escritora Dolores Redondo.

Esta crítica no contiene spoilers, pero sí mucha bilis.

Ofrenda a la tormenta

Ofrenda a la tormenta, constituye la tercera y última parte de la obra de Dolores Redondo. La trilogía del Baztán está dirigida en cines por Fernando González Molina, guión adaptado de la obra original de Luiso Berdejo, con música de Fernando Velázquez y fotografía de Flavio Martínez Labiano. En definitiva, una combinación explosiva.

Ofrenda a la tormenta

Hay mucho que decir sobre esta película, en realidad se podría decir mucho sobre la saga, pero tal vez una palabra sea suficiente, más de dos serían demasiado presupuesto para argumentar tal desastre fílmico y el silencio sería lo único que le falta a esta saga. De verdad, hay un nombre para definir esto, tal vez se trate de un caso agudo de Sedatephobia (fobia al silencio), ya que en apreciables tres momentos de la saga completa encontramos silencio que asienta la tensión argumental de una vez, claro está, tras los créditos. En ese momento que te pilla desprevenido, tienes que quitarte esa mosca posada en tu lengua, volver a recobrar el aliento y pensar qué te ha secuestrado la mente durante dos horas de film, pedir cita a tu psicólogo y empezar a silbar en el balcón.

Ahora en serio, me pregunto en qué estarían pensando para financiar este proyecto tras el resultado de las dos películas anteriores, en qué cabeza cabe que con tal cantidad de problemas argumentales, rigidez de la tensión narrativa, momentos absurdos que te rompen la trama, una falta total y absoluta de gusto musical en el tratamiento de las escenas y una ofensa a lo que podríamos haber llamado una buena saga. No sé, al menos esperaba algo decente. Es cierto que tal vez pida mucho, tal vez esté malcriado por los grandes del cine. No es la superproducción lo que vende, sino el amor por lo que se hace con esa producción, así que “palmadita en la espalda” y continuemos.

Trataremos este accidente por partes, tratando de encontrar el fallo. Comencemos la investigación.

La fotografía

Quería hacer alusión a algo positivo antes de seguir pensando que los tranquilizantes se me están agotando. La fotografía tiene momentos sublimes, la iluminación en ocasiones, sobre todo en las escenas apagadas, está muy lograda. El resultado de los distintos matices tonales y la armonía de las escenas es sin duda lo único por lo que recomendaría esta película. Un caso de estudio de la buena iluminación en casos complejos.

El gusto artístico

El guión

En resumen, irrisorio.

Podría tratar de sacar algo positivo del guión, pero ha sido una experiencia tan similar a estar consumiendo un audio libro, que pasa de la película al horror. Lo que te atrae de la fotografía te lo arrebata el guión. El tratamiento de los personajes, la búsqueda de encajar la crítica social fácil, la falta completa y absoluta de profundidad argumental. Un evento desastroso motivado por el querer hacerlo todo y no conseguir hacer nada.

Hay muchos momentos en los que sientes que estás viendo una película para niños pequeños, la narración excesiva, la falta de narrativa visual, el buscar de manera infantil y forzada que un personaje sea bueno o malo. No estoy para esto, así que pasemos al siguiente punto.

La música

Creo que me estoy arrepintiendo… en realidad me arrepiento de haber decidido hablar del apartado musical. Pero está claro que hay un problema, un concepto claro de la música que parece inexistente en la narrativa. Haciendo que la secuencia de eventos sean como capítulos pegados, como un resumen de una serie hecho por algún fan. Me cuesta entender por qué no se usan los silencios como recurso de tensión, de suspense narrativo, incluso como parte de la narrativa.

El apartado de la banda sonora es lamentablemente una de las cosas que más voy a criticar de esta película. Ya que, tener que pausar cada 3 escenas para darle a mi cerebro el respiro y la falta de tensiones que se merece el momento, me parece vergonzoso. Lo que podría ser algo único se convierte en un producto de stock. En definitiva, sin comentarios, te otorgo el silencio que desearás escuchar en esta película.

La dirección

Hablemos seriamente. Entiendo que somos personas y nos equivocamos. Es inevitable cometer errores, está en nuestra naturaleza. Pero golpearse tres veces con la misma piedra, una vez de ida y otra de vuelta, por supuesto, es síntoma de que no deberías coger ese camino, o al menos replantearte mirar al suelo, para esquivar esa piedra.

La trilogía parece un cronograma para la ejecución del film, el asesinato completo y definitivo del espectador. Un planteamiento aburrido, dantesco y completamente falto de buen gusto. La consecución de secuencias ocurre de forma que al espectador no le da tiempo, tan siquiera de entender las motivaciones de los personajes, de sentir algo por ellos.

En esta película se le empieza a dar más protagonismo a los personajes secundarios, pero de una forma brusca y antinatural. En las dos películas anteriores hay una tendencia clara: la búsqueda del bien y el mal personificado en uno de los personajes. La falta de consistencia en este elemento, la mezcla insustancial de formas de tratar a los mismos, es decepcionante. Los actores han hecho un gran papel, pero no se merecen el resultado que hay detrás del trabajo de montaje.

Ofrenda a la tormenta

Reseña Panorama
Ofrenda a la tormenta
2