El arte de volver

El próximo 11 de diciembre se estrena en cines El Arte de Volver, ópera prima de Pedro Collantes. Volver puede ser algo complejo y lo descubrimos de la mano de Macarena García, protagonista del filme.

La vida de una actriz conlleva muchas esperas y El Arte de Volver arranca en una de ellas. Conocemos a Noemí esperando su turno para el casting que la trae de vuelta a Madrid tras años en Nueva York probando suerte sin éxito. Esta decisión trascendental la empuja a replantearse su vida y es el punto de partida de esta película que habla de dudas existenciales, gestión de reencuentros y la necesidad de encajar.

En su regreso a la capital Noemí se encuentra con todo lo que ha pasado en su ausencia, lo que despierta en ella sentimientos de culpa y un gran desarraigo. Mientras a ella no le sale la voz las vidas de los demás avanzan, el mundo gira y gira y no se para a esperar a nadie. Desde su limbo particular intenta reconectar con todo y con todos, descubriendo cosas de sí misma a través de las conversaciones que tiene con los demás.

Toda la historia transcurre en un solo día, veinticuatro horas de la vida de Noemí que dan para mucho, como dieron para mucho los once días que duró el rodaje y el limitado presupuesto. Esta cinta no sigue el clásico desarrollo de problema y solución, es cierto que hay algo que arreglar, pero la acción no recae en eso, recae en las emociones de Noemí. A través de un tono que invita a acompañar sin juicios el espectador es cómplice de su fragilidad y testigo de su viaje interior en la búsqueda de encontrar su sitio.

La estética es fría y evoca la sensación constante de pretender romper el hielo, cosa que encaja de forma precisa con la actitud de la protagonista. La fotografía tiene un estilo realista y naturalista que consigue crear un ambiente más íntimo si cabe. La película tiene ciertos toques surrealistas que sirven de contraste con un relato bastante corriente, simple y complejo a la vez, como la vida misma.

La producción está hecha a la medida del desarrollo psicológico del personaje en todos los sentidos. En algunos momentos la película puede parecer fría y especialmente al principio resulta difícil conectar. Algunos de los diálogos son forzados y el clima en general es distante. Sin embargo, según avanza se va entendiendo esa frialdad como la evolución emocional de la protagonista, que empieza cerrada, incómoda y distante con la que la rodea. Intenta constantemente ser cálida, hacer como si no pasara nada, pero ella siente el vacío como el resto y encima es la responsable de llenarlo.

Si su vida fuese un semáforo estaría en amarillo fijo. Como canta La Bien Querida en Los jardines de marzo “todo el mundo buscó algo algún día y no lo encontró”, Noemí lleva años esperando que pase algo que le dé a su vida el sentido que le falta, pero lo único que pasa es la vida. Su estabilidad emocional ha quedado tocada después del desgaste de perseguir sus sueños sin éxito y aquí se abre el debate de lo que este significa. ¿Y si la verdadera meta es encajar?

Los diálogos ganan en riqueza a medida que avanza la trama. Las conversaciones están cargadas de sentido y consiguen dejar al espectador divagando en su propia mente y vida, porque todos en algún momento de nuestra vida hemos estado o estaremos en el lugar de la protagonista.

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El reparto consigue convencer. Macarena García es una actriz consolidada en el panorama español que vuelve a mostrar su versatilidad gracias a este papel. Vemos una faceta más madura que no hace mella en su carisma. Ingrid García Jonsson hace un papel secundario, pero decisivo e impecable, en la misma línea que Nacho Sánchez, nominado al Goya a actor revelación este mismo año.

El Arte de Volver es el fiel retrato de una generación. Una generación de personas con sueños, criadas en un sistema que les da alas para volar y conseguirlos, pero no raíces a las que aferrarse, estabilidad emocional ni herramientas para gestionar el fracaso. La película llega en un momento especialmente oportuno porque los deseos se han visto aplastados por la realidad. Lo es también por el papel del abuelo, que ejerce de guía y de raíz en momentos en que recordamos la importancia de nuestros mayores.

El arte de volver es el viaje interior de Noemí, una búsqueda constante de la identidad y del sentido de la vida, que deja reflexiones sobre qué es el éxito y consigue retratar a una generación. Es un relato emotivo, melancólico, tierno y sincero que nos reúne con nuestros fantasmas, nos recuerda que todos libramos batallas por dentro y que lo importante en la vida es el camino, no la meta.

Reseña Panorama
El arte de volver
7
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Comunicadora. Cinéfila y adicta a las series. Inconformista por defecto. Si me hace pensar me gusta. Siempre en el team de la neurótica