Cómo Vivir Contigo Mismo es la nueva serie de Netflix. Conoce a Miles Elliot, un hombre muy ocupado con una solución ortodoxa…
En Cómo Vivir Contigo Mismo nos encontramos a Miles, interpretado por Paul Rudd, un hombre de mediana edad, con un trabajo, mujer y una vida que le consumen mucho tiempo; ¿solución? Ir a una consulta recomendado por un amigo para cambiar su vida. ¿Qué ocurre? Un grave problema. Un clon ha ocupado su lugar.
Timothy Greenberg es el creador de la serie; los directores de la película ganadora del Oscar Pequeña Miss Sunshine dirigen todos los episodios, y Paul Rudd interpreta a los dos protagonistas. Buenos ingredientes. Una historia curiosa -que no original, Harold Ramis hizo algo muy similar allá por 1996- con directores más que competentes y con un actor brillante para este tipo de personaje, tragicómico.
Un primer capítulo algo extraño estructuralmente da lugar en su segundo al tipo de relato que realmente quiere ser; de nuevo, una serie que aprovecha su contexto -se lanzan todos los episodios de golpe- teniendo en cuenta que no debe presentar todo en un primer capítulo acelerado para atrapar el espectador; este tiene el siguiente para darle a play.
Con un tono absolutamente trágico, por momentos muy conmovedor; el principal problema de ¿la serie? es el modo en que se ha vendido. Esto no es una comedia, no es algo divertido y digerible con lo que pasar el rato mientras se plancha. Es una serie tremendamente ambiciosa y me atrevería a decir que incluso vocacionalmente espiritual.
Atrapado en el Tiempo sería el mejor ejemplo para tratar de sugerir aquello que es el serie. Ni una comedia, ni un drama; algo distinto. Con un tono personal y diferente; y esto, amigos, en un momento en el que se producen 500 series el año, es positivo. Porque no nos encontramos con una serie hecha con escuadra y cartabón, y eso juega en su contra, en ocasiones tiene algunas inconsistencias en el tono, exposiciones torpes; pero cuando da en el clavo es verdaderamente buena. Me recuerda a algo que Netflix lanzó hace unos meses; Dead To Me, tenía problemas; pero también momentos brillantes. Por cierto, Paul Rudd está espectacular.

