Bad Boys For Life es la tercera y ¿última? Entrega de la saga de acción y comedia policial protagonizada por Will Smith y Martin Lawrence. Han pasado diecisiete años desde la segunda parte y la película tiene muy en cuenta el cambio en la edad de sus protagonistas, convirtiéndolo en una parte importante de su argumento.

Sorprendentemente, Bad Boys For Life resulta ser un entretenimiento excelente. Aprovechando la nostalgia de la saga y sacándole mucho provecho a sus protagonistas, la película mantiene la esencia de la saga y busca actualizarse, incorporando nuevos personajes de una tendencia más actual y preparando lo que puede ser un relevo o posible spin-off.

Bad Boys 1

La película nos trae de vuelta a esta peculiar pareja de policías que, ya maduros, continúan sus andaduras. No obstante, la edad y los acontecimientos llevan a Marcus (Martin Lawrence), a retirarse del servicio activo y nos presentan a Mike (Will Smith) compartiendo actividad con un nuevo y joven equipo de policías mucho más apoyado en la tecnología. La trama de la película gira en torno al regreso de un antiguo caso de Mike, cuyo principal implicado busca vengarse del policía y su entorno.

Como veis, la premisa es muy sencilla y Bad Boys For Life no busca inventar e innovar absolutamente nada: sigue la máxima de no tocar lo que ya funciona, y las dos películas anteriores tienen una importante base de fans. Siguiendo la fórmula habitual, la película nos ofrece una orgía de persecuciones, tiroteos, explosiones y reflexiones sobre la familia y la amistad algo cursis y de moralina fácil: nada nuevo bajo el Sol.

Bad Boys 2

Con todo esto en mente, y sabiendo de antemano lo que uno va a ver antes de entrar, la película resulta entretenida y muy disfrutable, aunque un poco lastrada por una parte central algo enrevesada. Bad Boys For Life se divide básicamente en tres actos, de los que dos son ágiles e interesantes y otro tiene la mejor persecución automovilística de la película, así que el cómputo general es bastante positivo dentro del contexto en el que nos movemos.

Huelga decir que esta película no llega para ganar premios ni cambiar absolutamente nada: es simplemente una película de acción policial a la americana con una buena dosis de comedia, y no necesita ser nada más para funcionar.

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