Cazafantasmas 2016

¿No os ha pasado de estar convencido de que una película había tenido una buena acogida de crítica, pero no? Pues eso me ha pasado a mí con Cazafantasmas. La crítica fue muy tibia con ella. En Filmaffinity ni siquiera consigue un triste aprobado.  Vale que tiene fallos. Jillian Holtzmann es una especie de Doctor Bacterio en plan malota sin ningún desarrollo como personaje. Patty Tollan es un tópico detrás de otro. Vale, habría que haber cuidado un poco más la construcción de las protagonistas, pero en conjunto no es algo que lastre especialmente la narración.

Y yo me pregunto, ¿por qué Espías y La boda de mi mejor amiga están bien vistas y Cazafantasmas no? Las tres juegan con las mismas reglas. Me cuesta ver que te gusta una y las otras dos no porque van exactamente del mismo palo. De todos modos vamos a hacer un trato. Te voy a proponer cinco razones por las cuales Cazafantasmas (2016) de Paul Feig es una buena película. Si tras mis cinco argumentaciones no lo consigo, paso a la artillería pesada y seguro que ya sí. ¿Hay trato? Pues perfecto:

Cinco razones por las que Cazafantasmas es una buena película

1. Porque no juega a ser nostálgica

Esto no es Super 8 ni Stranger Things. No hay un continuo lamento por un tiempo pasado que ya no es. Feig habla a las nuevas generaciones, su Cazafantasmas es un producto nuevo para gente nueva. Gente nueva que, además es muy desagradecida porque vaya tela las notitas que le han dado en las Filmaffinity (si es que la democracia no funciona…).

2. Porque sí juega a ser nostálgica

Los cameos del reparto original, el chiste del logotipo, el icónico fantasma slimer de la saga original. Quien las haya visto va a agradecerle a Feig el guiño… y el que no va a seguir sonriendo porque son graciosos aunque no sepa lo que son. El que no los sepa o el que esté empanado como yo, porque no me enteré ni de la mitad de los cameos (bendita Wikipedia).

3. Porque Paul Feig ha creado su propio estilo

Las suyas son comedias protagonizadas por mujeres, alocadas, gamberras y que rara vez cae en el discurso feminista explícito. Pero lo que más destaca es el toque Feig: Interrumpir el discurso serio de un personaje con el resto de personajes que están en la escena, que se desconcentran y empiezan con otra cosa. Rompe el ritmo premeditadamente de manera que parece improvisado. Y le funciona. Vale que tampoco es que sea el toque Lubitsch, pero mira, yo qué sé… no está nada mal.

4. Porque ha creado moda

Remakes de películas masculinas, con nuevo reparto femenino. Es cierto no es algo nuevo porque lleva años haciéndose en el porno, pero Feig lo ha vendido como idea suya sin quedar como un salido. TALENTO.

5. Porque es divertida

Sin más. Da exactamente lo que uno espera de ella. Te lo pasas pipa viéndola. Decía Howard Hawks que de los diez mandamientos del cine, los nueve primeros son no aburrir y alguien con la cara de DiCaprio tiene que tener razón.


No se me ha olvidado. Hicimos un pacto. Después de estas cinco razones debería haberte convencido. ¿No ha sido así? Pues vale, un trato es un trato.

¿A que ahora si? (si es que no fallo una…).

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Redactor de cinefilosfrustrados.com - Mi blog personal: Cosas buenas de pelis malas : super8an.wordpress.com