Crónicas de un Nostálgico (01)

Pensando en innovar, en dar con algo nuevo, uno llega a aquella reflexión de que somos lo que somos porque fuimos lo que fuimos; y por tanto, estando ya cerca de todo dicho sobre casi todo, la única manera de hacer que el lector perciba algo distinto se da mediante el cómo, y no mediante el qué. En un ejercicio de autoconsciencia y cinismo, con la intención de hacer chocar ambas cosas, he llegado a la conclusión de que la novedad esté en la perspectiva y no en el objeto, e inaugurar mi sección sobre cine clásico con un nuevo enfoque, el mío.

Una vez decidido esto, ¿qué necesitaba? Un nombre para la sección, mis editores me lo pedían; indagué en mi infancia, en aquel cine que me convirtió para siempre en lo que ahora soy, en lo que estas palabras dicen de mí, y me di cuenta de que añorando aquel cine, echo de menos aquellos momentos, y eso, querida, se llama nostalgia. No te equivoques, y al igual que escribir esto no me convierte en escritor, el hacer un ejercicio de nostalgia, no me convierte en un nostálgico; y precisamente por esto, por lo contradictorio que soy, he decidido llamar a la sección Crónicas de un Nostálgico.

Crónicas de un Nostálgico (08)

Por otro lado, creo que hablar de años, épocas, nostalgias y añoranzas, no tiene sentido para hablar de cine, del arte en general, pues el gran cine no cumple años, cumple propósitos; una película que tiene 50 años puede ser más actual que una estrenada la semana pasada, y llegar a una persona que en el momento de su estreno aún no anduviese por el mundo; y de esta manera, con estos artículos que publicaré el último día de cada mes, poner en valor aquello que alguien trató de decirnos hace años, y que el ruido actual, muchas veces, no nos permite escuchar; y también, demostrar que gente como John Ford, Billy Wilder, Sidney Lumet, Charles Laughton, Stanley Donen, Sergio Leone, Joseph L. Mankiewicz o Michael Cimino entre muchos otros, sigue viva.

Para el primer volumen de Crónicas de un Nostálgico, el de mayo de 2017, he escogido tres películas para reflejar esa atemporalidad, un clásico de Lumet, Network, que cumple 40 años; la gran obra del cine noir de los 90, L.A. Confidential, que cumple 20 primaveras; y una de las mejores propuestas de Fincher, Zodiac, que suma 10 añitos. Las tres son obras fuera de tiempo, la primera por pecar de adelantada a su momento, y las otras dos por transcurrir y reflejar décadas pasadas a su fin de semana de estreno.

NETWORK

Crónicas de un Nostálgico (02))

Empecemos por Network, una película que ocurre, de algún modo, entre bambalinas de un programa de televisión, produciendo un efecto de veracidad siendo ficción que muchas que anuncian referirse no consiguen. Sidney Lumet venía de dirigir una película en la que el espectáculo televisivo era fundamental, ésta sí, un caso real, que limitaba ciertos aspectos creativos en pos de la verdad que intentaba narrar, y por tanto dejando a Lumet con una sensación de haberse dejado fuera ciertas cosas que hubiesen apartado la película del hecho concreto que ocurrió. Su redención de aquello se produjo gracias a Chayefsky, un escritor que ya tenía dos Oscar en sus vitrinas como guionista, que también estaba interesado en reflejar aquello mismo. Como la información había dejado paso a la desinformación en una sociedad en la que ya no importa la calidad, sino la cantidad.

En un principio, los periódicos e informativos nacieron para informar al ciudadano de menesteres políticos que este pusiese en práctica a la hora de ejercer su voto en una urna y buscar, democracia mediante, una sociedad mejor.Con la entrada de las audiencias, esto se pierde, y se busca un mayor número de espectadores, a costa de lo que sea; y condenando a estos informativos a convertirse en los magazines que hoy tenemos, a través de la especulación y el morbo.

el guión de Network es uno de los más perfectos de toda la historia del cine

Después de esta pequeña crítica a la desinformación de hoy día que sirve como argumento explicativo de la propuesta, y entrando en lo estrictamente cinematográfico; me atrevo a decir que el guión de Network es uno de los más perfectos de toda la historia del cine en términos esencialmente estructurales, casi academicista, con un trayecto narrativo exquisito en lo que a arco se refiere, y con un manejo de lo que se quiere contar prácticamente inaudito y aún a día de hoy muy pocas veces visto. Lumet realiza aquí una de sus puestas en escena más sobrias, convirtiendo al espectador en un voyaeur de algo que contempla a diario, y reflejando la vergüenza que supone aquello que tenemos delante cada día como mero espectáculo televisivo, y que en realidad supone la bajada a los infiernos, en lo que a ética se refiere, que llevamos asumiendo décadas como normal.

Crónicas de un Nostálgico (05)

El director deja que el guion trabaje, y se dedica a ejercer de director de actores, consiguiendo que en una película coral, todos y cada uno de ellos tenga su momento, y en la que ninguno desentona del tono general cual reloj suizo.

es una de la 5 películas que han conseguido tres de los cuatro premios Oscar de interpretación

Una película que critica la comunicación, aquello que hace que seamos sociedad y no individuos, aquello que crea corrientes de opinión y decide la dirección del barco; percibiendo de manera casi sensorial aquello que muchos piensan, que la sociedad ha fracasado, ha sido un experimento fallido.

Añadir también a modo de curiosidad que esta historia supone la cuarta nominación y tercer Oscar para Paddy Chayefsky; solo tres personas han conseguido tal honor, el nombrado Chayefsky, Billy Wilder y Woody Allen. Además de esto, es una de la 5 películas que han conseguido tres de los cuatro premios Oscar de interpretación; y por último, su actor principal Peter Finch, el único Oscar a actor principal concedido de forma póstuma.

L.A. CONFIDENTIAL

Crónicas de un Nostálgico (03)

Continuamos con L.A. Confidential, la película de Curtis Hanson, presentada en el festival de Cannes, participando en la sección oficial de 1997. Una película escrita por Brian Helgeland, adaptando la novela de James Ellroy, ganando el Oscar, y nominado nuevamente años después por la también adaptación de otra novela negra, en este caso de Dennis Lehane, Mystic River.

Con actores de la talla de Russell Crowe, Kevin Spacey, o una tremendamente acertada Kim Basinger, la película supone un nuevo acercamiento al género después de unos pocos años de fallidas intentonas por parte de la industria.

A nivel general la película trata, aparentemente, de la corrupción policial, y de tres posturas éticas distintas con las que abordar la situación, encauzadas por los tres policías que seguimos en el centro de la trama; además de una gran cantidad de subtramas que, muy bien compensadas entre sí, nos muestran como en la anterior película, la vileza del ser humano.

Una fotografía cuidadísima, y un montaje clásico

Presenciamos como el único personaje con intenciones verdaderamente puras y honradas se nos es presentado como el apestado que nadie aguanta, como un idealista que nadie parece respetar; y como su apego, por momentos, a cierto vicio inherente a la persona acerca al resto de realidades que la propuesta relata.

Una textura fotográfica muy propia de unos años 50 idealizados nos transporta a un mundo de bajezas y de personajes de una catadura moral paupérrima, pero con una clase propia del séptimo arte. Una fotografía cuidadísima, y un montaje clásico, propio de un tiempo pretérito; y una época en la que el número de planos por segundo se supera cada año, se agradecen estas apuestas por un montaje tranquilo dirigidas a un público paciente y educado en un cine más contemplativo que abrasador y delirante.

apuesta por un montaje tranquilo dirigido a un público paciente y educado en un cine más contemplativo que abrasador y delirante

La dirección de Curtis Hanson nunca ha estado más acertada; esta es sin duda la obra por la que se recordará su nombre. Si bien es cierto que en otras ocasiones ha estado muy correcto y vertiendo como simple profesional su conocimiento del medio en las películas que ha firmado, su mácula como realizador, pero sobre todo como autor, la dejó en esta adaptación de la obra de Ellroy.

Crónicas de un Nostálgico (06)

Por último, todo el mundo recuerda el merecido Oscar que ganó Kim Basinger por su papel; sin embargo a mí me gustaría recalcar las actuaciones de un Russel Crowe especialmente contenido en un personaje que tiende a la hipérbole, y que controla en todo momento; y sobre todo la de Kevin Spacey, un papel perfecto; nunca volvería a estar igual que en aquellos cinco años mágicos que comprenden Se7en, Sospechosos Habituales, L.A. Confidential y American Beauty.

ZODIAC

Crónicas de un Nostálgico (04)

Y para cerrar, Zodiac; una película estrenada en mayo de 2007, que refleja todo lo sucedido entre los años 1966 y 1978. Doce años en los que el asesino en serie que da nombre a la película aterrorizó a la población norteamericana, cometiendo 7 asesinatos confirmados y otros 30 anunciados por él mismo.

Fincher realiza aquí una de las obras más significativas de su carrera, mucho decir si miramos su filmografía; mediante una fotografía digital y apagada nos mete de lleno en la trama sin apenas mostrarnos nada, sugiriendo. Un diálogo poco literario, y unos actores consumidos por una atmósfera sofocante y cerrada, la cual nos sobrecoge constantemente, y nos abruma la sensación de que quién caza a quién no está claro en ningún momento.

Crónicas de un Nostálgico (07)

La película nos pone en la piel del personaje de Jake Gyllenhaal, el dibujante de uno de los periódicos a los que el asesino manda cartas; un tipo irrelevante en la historia en principio, como el espectador, como Fincher; pero cuya obsesión acaba por convertirlo en el centro de la misma, igual que a nosotros; periodistas involuntarios deseosos de ver el rostro de nuestro asesino. Un manejo de la cámara, unos planos detalle que confirman a Fincher como un genio nacido entre videoclips, curioso si vemos el clasicismo que respiran sus propuestas. Teniendo en cuenta que el final es el que es, podemos afirmar con rotundidad que a Fincher el asesino no le interesa, sino lo que este provoca en la gente; y lo convierte en el macguffin necesario para hablar de lo que verdaderamente le interesa, la naturaleza humana.

PENSAMIENTOS FINALES

Llegados a este punto del artículo, los que hayan tenido la paciencia, sabrán que algo une a las tres, una ligera captación de que el hombre es un lobo para el hombre; y que los medios de comunicación son el arma de caza. Aquel que no es crítico con lo que ve y escucha, acaba aceptando lo que no debería; y lo que en Network era el plato principal con los medios clásicos, en L.A. Confidential se convierte en un plato a compartir, con el amarillismo de la prensa personificado en Danny DeVito, y por último Zodiac, el postre, los medios utilizados para infundir el miedo y la sensación de decidir, cuando lo cierto es que el asesino ya ha decidido. Y ahora, después de comer, ha llegado el momento de la sobremesa, y de decidir… qué tal ha estado la comida.

CRÍTICA DE LA GANADORA DEL FESTIVAL DE CANNES DE 2017

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Soy un tipo optimista, aunque todo pueda salir mal, que lo hará, nunca pierdo el optimismo. Si tengo que decir las tres cosas que más me definen; primero y más importante, las hamburguesas me gustan sin pepinillo; segundo, los palillos redondos, nunca planos; y tercero, mi madre dice que soy el hijo perdido de Jack Burton... y que nací en Ciudad Esmeralda.