Midsommar, película de terror psicológico, esperadísimo estreno en las carteleras de nuestro país. Dirigida por Ari Aster, nos deja otra obra tremendamente perturbadora, después de que el año pasado nos regalara una de las más interesantes muestras del género en mucho tiempo, Hereditary. Ambos filmes no los puedo calificar de otra forma que de auténticas pesadillas vívidas.

Midsommar es un festival real de carácter pagano que se celebra todos los años con la llegada del verano en Suecia, el equivalente a la festividad de San Juan. Un grupo de amigos universitarios deciden acompañar a su compañero sueco Pelle, a la aldea de este, donde la celebración de este año es especial, ya que solo se da en ciclos de cada 90 años. Son 9 días de ceremonias rituales y fiesta en los que se honra a la madre naturaleza, al astro rey y al ciclo de renovación de la vida. Poco tardarán en darse cuenta de que estas no son las típicas fiestas de pueblo y que la sociedad a la que han llegado alberga terribles secretos.

Midsommar

En Hereditary, Ari Aster centraba su horror en una familia y el drama de la pérdida de dos de sus integrantes. En torno a ello giraba toda la película, aunque conforme avanzaba su metraje, ibas asimilando que existían otros intereses. En cambio, en esta Midsommar, aunque también existe ese drama en torno a una terrible pérdida, la aceptación de esta y el intento de superación, aquí el eje central es la ruptura de una pareja, de una relación de las que se pueden denominar como tóxica o infructuosa, relaciones codependientes que no aportan nada. Superación y desvinculación de las cadenas oxidadas. Parece ser, según palabras del propio Aster, que su propia experiencia de una mala ruptura sentimental fue la que inspiró esta obra.

Ari Aster nos va formando durante toda la película para llegar a esa catarsis de su personaje principal, interpretado a la perfección por la jovencísima y radiante Florence Pugh, con la que es imposible no empatizar. Y nos va formando no solo mediante las pistas que va dejando en forma de cuadros, frescos y tapices a lo largo de todo el filme, si no a través de una exquisita narración de la que resulta la completa inclusión del espectador en la película. Tanto es así que algunas miradas, en algunos momentos de ciertos personajes, te invitan a pensar que tú formas parte de esa excursión realizada, rompiendo lo que se denomina como cuarta pared, pero no de manera evidente, si no de forma más sutil.

Midsommar

Una bella fotografía, casi toda encuadrada en un precioso valle húngaro estival, con multitud de flores y colorido y con una desbordante luminosidad. Este último aspecto de la luz se convierte en parte fundamental de la película. En esta zona y estación, los días son prácticamente de 24 horas y solo hay un pequeño tramo de unas 2 horas en el que llega a darse una cierta penumbra. No es normal una obra de terror que se desarrolle en este ambiente totalmente diurno, ya que además de que solemos asociar el miedo con la oscuridad, es mucho más complejo transmitir este sentimiento. Pero Ari, magistralmente, utiliza esto de tal forma, que hace que sea un elemento importante más para transmitir angustia y paranoia a la cinta, con un resultado realmente inquietante.

Midsommar nos adentra en una sociedad con sus propias reglas endémicas y una manera de entender el mundo que nos rodea, de forma terrenal y tremendamente transgresora, confrontando directamente con lo impuesto en la sociedad moderna. Ari nos lleva a la reflexión de si estos axiomas que abrazamos desde pequeños como innegables lo son realmente, o por el contrario los que propone esta reservada comunidad pueden tener su razón de ser.

Esta brutal escena a buen seguro no se nos borrará de nuestras cabezas

Ari emplea multitud de recursos técnicos para hacer esta obra lo más inquietante posible. Tomas en las que juega con los espejos para incluir en plano estático a todos los personajes posibles, deformación de las imágenes para transmitir una conseguida atmósfera lisérgica, planos amplios de campo abierto en los que además de lo focalizado se muestran acontecimientos anexos pero que inciden directamente en el núcleo de la narración, tanto es así que tienes la percepción de que no da tiempo a percatarte de toda esa información expuesta.

Midsommar huele a nuevo. Es una película que resulta realmente fresca y original, creo que únicamente podría decir que guarda verdaderas similitudes, más que nada en aspectos puramente temáticos, con El hombre de Mimbre (1973 y remake bastante menos afortunado de 2006) referencia máxima de lo que se denomina como Folk Horror y donde se encuadraría este filme. Aunque bien es cierto que esconde reticencias, guiños o Easter Eggs, a películas como, a parte de las nombradas, El Resplandor de Stanley Kubrick, La Semilla del Diablo de Roman Polansky (director con el que pienso más se asemeja el cine de Aster), The Witch, It Follows (2014), Häxan (1922) o incluso me arriesgo a decir ¿Quién puede matar a un niño? del triste y recientemente fallecido Narciso Ibañez Serrador :'(.

Midsommar Oso

Así pues, Midsommar es otro pepinaco del cine moderno de terror, como ya califiqué en mi crítica a Hereditary. No es una película de terror al uso, y como pasa con aquella, también creo que va a dividir no tanto a la mayoría de la crítica, como sí a buena parte del público. Como siempre os animo a que comentéis qué os ha parecido el filme, que planteéis dudas y las debatamos, a que compartáis si os ha transmitido de forma diferente. Yo por mi parte no puedo esperar a volver a verla para sacarle mucho más jugo y ya os adelanto que en EEUU se estrenará en cines una versión extendida, que según se comenta, se irá a las 3 horas duración.

Ari Aster no decepciona, algo nuevo, original… Un regalo… No es un kinder sorpresa… ¡Es Midsommar!

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Reseña Panorama
Midsommar
9

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Perdidamente enamorado del cine. Me marcaron desde pequeño Hitchcock, Spielberg, los Marx y Chaplin. Luego llegaron Kubrick, Kurosawa, Berlanga, Leone, Fellini y Wilder y el amor se convirtió en obsesión. Entre mis directores activos favoritos se encuentran Médem, Arofnosky, Tarantino, Park Chan-wook, Lars von Trier y mi mancheguito preferido, Pedrooooo. Mi película predilecta es la Noche del Cazador y por Lost MA-TO.