Top Gun es otra de nuestras indispensables en esta sección que trata de abordar, con un poco de cachondeo, aquellas películas que nos alucinaron de pequeños, o adolescentes, y que ahora invitan a nuevas lecturas y a la constatación de un ingrediente cómico que sus responsables jamás pretendieron. Vamos allá, the need for speed!! 

No vamos a negar la evidencia: Top Gun fue un hito comercial y generacional en 1986. Fue la película de mayor éxito del año, confirmando a Tom Cruise como estrella mundial, levantando una oleada de admiración y flipe general por la aviación estadounidense y sobre todo constatando que, entonces, estábamos totalmente colgados del modo de ese modo de vida. Ver Top Gun era alucinar con todo, querer ser como Pete Mitchell, derribar cazas enemigos y sentir todas las bondades de ser un piloto de élite en esa California de tonos anaranjados, palmeras y euforia juvenil militarizada. Basta de preliminares, vamos al grano:

Top Gun 01

Top Gun tiene una intro la mar de molona: tras el logo de la Paramount, adornado con esa música de Harold Faltermeyer que ya invita a saborear la vida, nos cascan nombres como los de Don Simpson, Jerry Bruckheimer, Tony Scott, Tom Cruise… Según como suena amenazante pero nos olvidamos rápido con un texto sobre lo que es Top Gun y especialmente con el festival de actividades recreativas que realizan los operarios de un portaaviones estadounidense en algún océano en el que los colores del amanecer, o atardecer, ya te invitan a enrolarte en el ejército. Los F14 aterrizan y despegan mientras los operarios, cual ballet sincronizado, despliegan todo tipo de movimientos y gestos que asumimos como profesionales pero que, de algún modo, parece que son la mar de divertidos y molones. No podemos evitar recordar la coña sobre todo ese momento en Hot Shots y, peor, como se mezclan ambas sin que podamos atisbar cual es la real y cual la del cachondeo.

Tras un incidente internacional en el que nuestro piloto protagónico, Pete Mitchell (Tom Cruise), y su operador de radar (Anthony Edwards, antes de estudiar medicina y meterse las Urgencias de cierto hospital de Chicago), se mofan de un piloto soviético con una maniobra que suponemos es digna del talento del piloto (de acrobacias, eso sí), la nueva generación de la escuela Top Gun recluta a nuestros nuevos amigos para un curso que se presenta excitante. Tanto que Mitchell aparece en la base a tropo mil kilómetros por hora con su Honda (sin casco, son los ochenta), con un subidón de euforia (estos pilotos son sanos: pasan de drogas, lo suyo es excitarse con misiles y la defensa de la nación) que culmina en una suerte de fiesta inaugural.

Top Gun 02

Antes de la misma los pilotos reciben una presentación durante la cual Maverick (nombre en clave de Mitchell y futuro piloto de MotoGP) intuye cual será su rival: Iceman (ok: este nombre mola mucho más), un piloto frío, talentoso y destinado a ganarlo todo. En ese momento se dedican unas miradas y cada uno despliega su ritual amenazante: Maverick mastica chicle (que intuimos es enorme o de cemento) y Iceman (Val Kilmer) realiza acrobacias con un bolígrafo. Es innegable: son dos tipos duros.

La fiesta inaugural, que casi parece un baile de fin de curso o un carnaval temático de Village People, reúne a los pilotos y de nuevo asistimos a enormes muestras de testosterona ochentera digna de las mejores estanterías porno: Iceman con sus gafas de sol (de noche, en una sala de baile) y Maverick ligándose a una chica a base de entonar un momento musical más letal que los MiG 28 soviéticos y abordándola en el baño de chicas.

Top Gun 03

Sin embargo la demostración de romanticismo cutre de Maverick ha hecho efecto en Charlie, una instructora civil, hasta el punto que ella quiere quedar con él para que le cuente su incidente con el MiG 28. En ese punto llegamos a nuestra primera visita a los vestuarios de la escuela: los pilotos, sudados, armados con todas las abdominales anatómicamente posibles, embutidos en toallas blancas, comentan amistosa pero también amenazantemente sus últimas acrobacias aéreas.

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En una de las clases Charlie y Maverick tienen una breve y metafórica charla sexual que culmina cuando ella le invita a cenar a las 17:30 (momento en el que el respetable patrio recuerda que tan, tan, tan molón no sería vivir ahí) a su casa. Sin embargo Maverick tiene planes previos: ¡Volley! Convertida ya en una escena mítica de Top Gun por su involuntaria conversión de pasatiempo deportivo playero entre camaradas masculinos a uno de los más plausibles prólogos a una escena porno en los cuatro implicados. Maverick, Goose, Iceman y Slider (Rick Rossovich: poco después de morir a manos del Terminator y antes de apuntarse a Teniente de una división de policías ciclistas) juegan un partido de Volley en el que ocurren cosas maravillosas. Desde Tom Cruise saltando por encima de la red, o jugando con a saber cuantos grados de temperatura y unos vaqueros puestos, pasando por una retahíla de celebraciones adornadas con guturales varios hasta la tendencia, por algún motivo desconocido, a la exhibición muscular. Fantástico.

Sin embargo Maverick tiene una cita y se larga a toda prisa con su moto. Y llega tarde. Charlie está en su casa, en una espectacular tarde anaranjada californiana, aburrida. Esperando a su cita. Una cita que llega tarde porque, mientras Charlie mataba el tiempo picando algo en su casa, Maverick apuraba unos puntos con sus amigos bañados en sudor. En plan remate, nada más llegar, pide permiso para pegarse una ducha (hay que matizar que abandona el partido sudando a mares y vistiéndose con una camiseta y una enorme chaqueta de cuero). Charlie, claro, se parte de risa y le dice que ni hablar de eso, a cenar. Tras la cena, y mientras suena la animada Stand By Me, Maverick le habla a Charlie sobre su madre. Se confirma que no era le peor táctica de apareamiento de la humanidad cuando Maverick, literalmente, huye dejando a una Charlie que ya está más que preparada (el libreto y la dirección no dejan lugar a dudas) para el coito entre instructora y piloto de ensueño. Total que la pobre se queda tumbada en su sofa e imaginamos que ella si necesitará esa ducha. Bien fría.

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Al día siguiente Charlie, vestida casualmente casi como un piloto (gorra, pelo recogido, chaqueta de aviador) y Maverick tienen un encuentro en el ascensor de la base. A tenor de la duración de la escena deducimos que esa base tiene como 25 pisos de altura. La consumación romántica de la pareja llega tras una reprimenda de Charlie a Maverick en plena clase, la huída infantil del segundo en su moto, una leve persecución, la declaración de Charlie y nuestra sorpresa ante el enamoramiento express de la chica. Maverick corresponde y ambos se pegan una noche de sexo videoclipera nacida de las peores pesadillas ochenteras: el tono azulado, la cámara lenta, la forma de moverse que no nos recuerda, en absoluto, a nada sexual… Maravilloso, de nuevo.

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Inevitablemente Maverick despierta eufórico y junto a Goose emiten su the need for speed de colegueo hortera naval hasta que un incidente aéreo nos lleva, ah, genial, de nuevo a otra escena en esos calurosos vestuarios. La tensión entre Iceman y Maverick está al límite. Sin embargo la tragedia, necesaria para que esto sea algo más que un sin fin de momentos de alucine y viva-la-vida, acontece cuando Goose fallece en un accidente aéreo. Tras la investigación y tribunal más rápidos de la historia de la Marina, y un extrañísimo momento de Maverick, en ropa interior, y su comandante (de nuevo en los vestuarios, claro… ¡Queremos spin off de esos vestuarios!), Maverick visita a la viuda de Goose (Meg Ryan) y lo primero que esta le dice es… Maverick es TAN genial que la pobre chica, recién viuda, con un niño ahí, lo primero que hace es recordarle a Maverick lo mucho que le molaba a su esposo volar con él. Maverick es imbatible.

Top Gun 08

Bueno, no, Iceman lidera la clasificación de Top Gun y además de ser mejor piloto que Maverick (perdón), y tener razón en que este es un peligro (idem), le da sus condolencias en… Sí, ¡en los vestuarios! Pero Maverick ya no tiene fuerzas ni motivación para luchar por el título Top Gun así que decide largarse. Charlie lo encuentra en un bar, hecho polvo, bebiendo… Agua. Total que no está para temas románticos y además a Charlie le han ofrecido un ascenso y se larga a Washington. Maverick acude al hogar de su comandante en busca de inspiración y, ah, bendito Hollywood: resulta que este comandante es quien voló con su padre y conoce que ocurrió con él. Es el misterio que Maverick desconocía, que le persigue desde niño y del que nadie le contaba la verdad. La coincidencia es tan afortunada como rápida es la explicación de los hechos: Maverick soluciona sus dudas, conoce que su padre era un maldito héroe, todo en menos de cinco minutos, y se larga repleto de motivación. Need for speed!

Top Gun 09

Iceman, justamente (perdón), vence el trofeo Top Gun pero los pilotos son llamados a la acción en plena fiesta y en 24 horas nos vamos al Océano Índico adonde los buenos deben proteger a otros buenos de los malos (en los ochenta lo entendíamos así: los estadounidenses, que casi somos ellos, eran los buenos y los rusos eran el mal). Maverick se queda en algo llamado ready 5 que entendemos es el si eso te avisamos mientras Iceman/Slider y otro avión acuden a la zona. Sin embargo los rusos, pura maldad, replican con hasta seis MiG 28 pilotados por seres inhumanizados, con viseras negras, dispuestos a abatir a los defensores de la libertad y los vestuarios sudorosos. Obviamente todo sale mal y Maverick debe intervenir. Entre este (3 MiG derribados) y Iceman (1) terminan con la contienda, el bien vence, y en la celebración posterior en el portaaviones Maverick y Iceman no sólo firman la paz, sino que se invitan mutuamente a volar en sus colas. O algo así.

Top Gun podría haber terminado ahí pero es Hollywood, son los 80, y Charlie debe volver. La pertinente escena en el bar tiene su punto pero, o nos perdimos algo, o dan a entender que ¿Charlie renuncia su promoción para quedarse en la base con Maverick? Ojalá en la secuela sepamos de una vez como se llevaban Charlie y Iceman.

Top Gun 10

Reseña Panorama
Puntuación general
6
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