Una vez entregados los Globos de Oro, y recién anunciadas las nominaciones del Gremio de Actores, vamos a echar un vistazo a cómo va la temporada de premios y quiénes están ya haciendo un hueco en el salón para un Oscar.
Los premios del cine no los vemos como lo que son, un galardón individual con entidad propia, sino una especie de calificación de cara a los Oscar. Así lo entiende el mundo, y así lo vamos a hacer nosotros, que en estas estamos.
Los Globos de Oro han allanado el terreno de lo que parece los favoritos claros los premios a actores de reparto. Zoe Saldaña (Emilia Pérez) por fin ha logrado un personaje a la medida de su talento y raro va a ser que no consiga llevarse el Oscar a casa. Kieran Culkin (A Real Pain) tiene todas las papeletas para hacer lo propio en la categoría masculina, a lo que le ayuda también su participación en la serie de la temporada: Succession.
No solo tienen prácticamente asegurada su victoria, sino que su competencia no tiene tan clara la nominación. Está más fuerte Yura Borison (Anora) y veremos a ver si se posicionan Edward Norton (A Complete Unknown) y Jeremy Strong (The Apprentice), los únicos que repiten nominación tanto en los Globos como en el SAG. En el caso de las féminas, solo Saldaña y Ariadna Grande aparecen en ambas listas, puede pasar cualquier cosa de cara a los Oscar. Predigo que estarán Ariadna Grande (Wicked), Jamie Lee Curtis (The Last Showgirl), Isabella Rossellini, si Cónclave hace efecto de arrastre y Barbara Quaelley, si La sustancia gusta lo suficiente.
En Mejor Actor Protagonista, todo apunta a que Adrien Brody se va a marcar un Hillary Swank, es decir, no ser nadie, ganar un Oscar absolutamente incontestable, no hacer absolutamente nada a continuación, reaparecer por arte de magia, volver a ganar un Oscar del todo incuestionable y volver a desaparecer para siempre. Ralph Fiennes (Cónclave) y Colman Domingo (Sing Sing) seguro que lo acompañan en las nominaciones. No sería de extrañar que la lista completa coincida con la del SAG y se le sume Timothée Chalamet (A Complete Unknown) y Daniel Craig (Queer)
Llevo meses diciendo que Demi Moore (La sustancia) va a ganar el Oscar y no me queréis creer. Como gane el SAG, el premio es suyo. Y, si no, también, de verdad. La ganadora del globo de oro, Fernanda Torres (Aún estoy aquí) ya no está aquí, pues no ha sido nominada al SAG y también se han quedado fuera todas las nominadas en drama: Pesos pesados como Angelina Jolie (Maria), Nicole Kidman (Babygirl), Kate Winslet (Lee) y Tilda Swinton (La habitación de al lado) han sido ignorados en el gremio de actores. Todas con un Óscar y ni por esas. Solo se ha salvado de la masacre la tapadilla de la temporada, Pamela Arderson (The Last Showgirl), única nominada al Globo de Oro en drama y también al SAG. Sería una imagen maravillosa ver a dos de las mayores estrellas de los 90, dos absolutos iconos de esa década y ninguneadas cinematográficamente, lograr por fin el reconocimiento por su trabajo. Como Rossellini se cuele en actriz de reparto, el revival noventero va a ser orgásmico.

Cynthia Erivo (Wicked) logrará su tercera nominación, Mikey Madison (Anora) su primera y Karla Sofía Gascón (Emilia Pérez) va a ser el cuarto intérprete español en ver su nombre en el quinteto, tras Bardem, Cruz y Banderas. Por mucho que ella no quiera hacer ningún tipo de distinción, la realidad es que va a romper un techo de cristal siendo la primera actriz trans nominada de la historia. Debería disfrutarlo porque lleva cabreada con el mundo toda la temporada, cuando tendría que estar disfrutando este caramelo. Era absolutamente impensable que una actriz transexual española de mediana edad fuera nominada por una película francesa rodada en castellano. Cualquiera de esos elementos es un gran NO de cara a los Oscar y ahí está la cabrona. Karla, en serio, que sé que nos estás leyendo, disfruta este regalo que tu talento y una carambola de circunstancias cinematográficas se han dado. No se va a repetir. Vive el momento.
En película, desde que pueden nominar a media cartelera, hacer las cábalas de quién puede estar nominado no es tan emocionante. Desde luego que The Brutalist, Emilia Pérez, Wicked, Cónclave y Anora serán nominadas. Seguramente sus directores también (excepto Jon M. Chu por Wicked). Su puesto será tomado, casi seguro, por James Mangold (A Complete Unknown), porque ha sido el quinteto nominado al Gremio de Directores. La sorpresa la puede dar, como mucho, Coralie Fargeat (La sustancia) cuya película también va a figurar entre las finalistas.
Dune: Parte 2 será otra de las nominadas a Mejor Película, pero su punto fuerte son las categorías técnicas. No sé en un año o dos si Villeneuve se marcará un Peter Jackson y logrará rematar con el final de la trilogía. Por último, los Oscar están reservando un puesto entre las diez nominadas a alguna película extranjera. En este caso, la mejor situada es la alemana La semilla de la higuera sagrada, a no ser que con Emilia Pérez se den por cumplidos.
A día de hoy no hay una favorita clara para llevarse el premio gordo. The Brutalist ha ganado el Globo de Oro a Mejor Drama (Emilia Pérez ganó en comedia o musical, pero se va a conformar con película internacional). Habrá que esperar a que los gremios de dirección y producción nombren a su ganadora.
El día 19 sabremos si la bola de cristal nos ha funcionado. Hasta entonces, disfrutemos del cine y veamos todas las películas que podamos, que es lo segundo mejor que se puede hacer con la luz apagada.

