Wicked nos devuelve a las fantásticas tierras de Oz con unas actuaciones estelares de Cynthia Erivo y Ariana Grande. La película se estrenó el pasado viernes 22 de noviembre en cines.
Desde que Wicked fue inaugurado en Brodway en 2003, se ha convertido en uno de los musicales más exitosos y queridos de todos los tiempos. Pocos han llegado a tener el impacto cultural duradero y generalizado con el que Wicked cuenta, ya que incluso alcanzó el segundo puesto del musical de Broadway más taquillero de todos los tiempos, justo detrás de ‘El Rey León‘, y aún continúa manteniéndose entre los primeros cinco puestos.
Se basó libremente en la novela de Gregory Maguire del 95: ‘Wicked: Memorias de una bruja mala’, una precuela de ‘El mago de Oz‘. Y, como es el caso con la mayoría de los musicales que se convierten en éxito, una adaptación cinematográfica parecía inevitable. Ahora, más de 21 años después de que aterrizara en el escenario, Jon M. Chu es el encargado de dirigir la adaptación que, dentro de lo que cabe, no está nada nada mal.
Cuando se trata de cualquier adaptación cinematográfica musical, tiendo a ser bastante escéptico, ya que además de no ser su público objetivo —es de mis géneros menos favoritos—, estas tienden a ser o muy buenas o muy malas. Normalmente, suele haber dos vertientes muy marcadas: la adaptación se desarrolla como una cinta normal que se ve ‘interrumpida’ con números musicales inverosímiles o —me parece la más correcta— se desarrolla como una obra de teatro adaptada a la pantalla, donde las actuaciones y los sets se sienten más ‘teatralizados’ y te mantienen en un punto donde los números musicales cobran sentido. Esta cinta pertenece sin duda al segundo grupo.
Chu aporta una grandeza cinematográfica a Wicked, que sumada a un diseño de producción y vestuario impecables y a unos efectos visuales a la altura del conjunto, transforman a los números musicales en el punto culminante innegable de la cinta, provocando que estos alcancen la resonancia emocional que buscan.
Si bien puede tener algunos puntos negativos en ritmo o en desarrollo, debo decir que al igual que la reciente ‘Chicas malas‘ me sorprendió para bien siendo esta también una adaptación directa de un musical y viniendo de ‘Wonka‘, aburrida y fría, y del absoluto desastre que ha supuesto ‘Joker: Folie à Deux‘, Wicked es una película absolutamente encantadora.
Lo bueno y lo malo

Uno de los mayores desafíos con los que cuenta Wicked es traducir la intrincada trama del musical a una experiencia cinematográfica cohesiva. El guion firmado por Winnie Holzman y Dana Fox logra retener la esencia de una producción teatral, favoreciendo la adaptación y el equilibrio entre números musicales y escenas, aunque el ritmo ocasionalmente se siente desigual.
La primera mitad de Wicked equilibra hábilmente las introducciones de personajes y la construcción del mundo, tomándose su tiempo. No obstante, la última parte se apresura a través de desarrollos clave y sacrifica la profundidad emocional a favor del espectáculo y los números musicales. Ahí la cinta se precipita y se ve perjudicada, pero no es en el único punto donde flaquea.
La película brilla cuando explora sus temas centrales de identidad, prejuicio y naturaleza corruptora del poder, resonando profundamente en el espectador de manera oportuna, genuina y poco manipulativa. Por el contrario, cuando se desvía a tramas más secundarias y se aleja de estos temas centrales, estas carecen del peso narrativo que merecen, ya que se exploran poco o nada —esto puede ser fruto de que Wicked es una primera parte y tendrá una continuación, pero ya llegaremos a eso más adelante—.
El manejo de los números musicales por parte de la dirección de Chu es en gran medida efectivo, infundiendo a cada canción un toque cinematográfico distintivo y creativo con movimientos de cámara que aportan y suman. Las coreografías y la puesta en escena son excelentes y se combinan estupendamente con las canciones y el diseño de los sets, que es sencillamente espectacular.
Y es así gracias a que viene de la cabeza de Nathan Crowley, habitual colaborador de Christopher Nolan en casi toda su filmografía, responsable del diseño de producción de películas como ‘El caballero oscuro‘ o ‘Interestelar‘. ¿Te suena haber escuchado que los campos de maíz de esta última se plantaron de verdad y no fueron recreados con imágenes generadas por ordenador? Pues fue así, y Crowley con Wicked lo ha vuelto hacer, plantando 9 millones de tulipanes.
Habría sido casi imposible transmitir la fantasía que reina en Oz a la pantalla sin incluir CGI. Y aunque claramente lo incluye, Oz se siente completamente inmersivo y vivo gracias al trabajo de Crowley en producción y de Paul Tazewell en vestuario, creando un entorno de ensueño totalmente inmersivo.
La gran mayoría de los escenarios son casi totalmente prácticos con unos efectos digitales que se integran a la perfección, mejorando en lugar de eclipsar los entornos físicos, lo que permite que el elenco interactúe naturalmente sin depender demasiado de las pantallas verdes y dejando unas imágenes visualmente geniales.
Grandes actuaciones principales

Si tengo que destacar algo en Wicked son las actuaciones del dúo protagonista. Teniendo en cuenta que la película se centra en la dinámica entre Elphaba y Galinda, era imperativo que las actrices que las interpretaran tuvieran buena química. Esto es exactamente lo que obtenemos de Cynthia Erivo y Ariana Grande. Ambas brillan individualmente, pero también en conjunto.
Erivo ancla la película con una profundidad emocional y una vulnerabilidad cruda. Su actuación captura el complejo viaje de su personaje con una tristeza subyacente que permite a la audiencia conectarse fácilmente con ella y comprender su perspectiva. Es un poco más discreta de lo que algunos podrían esperar, con una evolución que se construye de una manera constante, haciéndola aún más legítima y realista.
El trabajo de Ariana también es absolutamente destacable, aporta una gran sensación de encanto y humor a la cinta. Viniendo de alguien que no se dedica realmente a la actuación y que habíamos visto hace unos años debutar en ‘No mires arriba‘ en un papel anecdótico, las dudas no estaban precisamente infundadas. Su actuación es realmente divertida, monopolizando el humor de Wicked, y desde el momento en que aparece por primera vez, inmediatamente entiendes el porqué de su elección para el papel.
En cambio, a pesar de que la lista de nombres del elenco secundario es estelar, no todos tienen la misma oportunidad de destacar como ellas dos. Los personajes de Michelle Yeoh, Jeff Goldblum, Jonathan Bailey o Marissa Bode se sienten tremendamente desaprovechados, siendo pertenecientes de estas tramas secundarias sin salida o mostrando giros en sus personajes que no logran convencer por no haber tenido un desarrollo pertinente.
En esta lista, sobre todo, subrayo a Peter Dinklage, a pesar de que su trabajo se perderá en la versión doblada. El actor presta su voz al personaje de Dr. Dillamond, retratado como una cabra, de manera excepcional, aportando una humanidad patente en un animal recreado por ordenador. Deja uno de los personajes con los que se alcanza una mayor resaca emocional.
Primera parte

Al igual que ocurría con ‘Dune‘, Wicked no se ha anunciado como una primera parte de una historia más grande, a pesar de serlo. Esto conlleva que muchos hilos narrativos se queden sin resolver. Si bien esta estructura permite una exploración más completa del material de origen, también resulta en un final algo abrupto que puede dejar a más de uno insatisfecho, al igual que ocurrió con ‘Spider-Man: Cruzando el multiverso‘ en su día.
La decisión de dividir la historia es una espada de doble filo, que proporciona un espacio para el desarrollo de los personajes, pero corre el riesgo de que la historia pierda impulso entre ambas partes. Aún así, se las arregla para sentirse más completa de lo esperado.
Wicked establece una base sólida para mundo y sus personajes —los principales, al menos— y termina en un punto emocionante que te deja con ganas de más. Es un musical para los que aman los musicales y, también, para los que no. Una buena elección para disfrutar con toda la familia.
Ficha Técnica ‘Wicked’
Título original: Wicked: Part One
Año: 2024
País: Estados Unidos
Dirección: Jon M. Chu
Guion: Winnie Holzman, Stephen Schwartz
Reparto: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Michelle Yeoh, Jeff Goldblum, Ethan Slater, Marissa Bode, Bronwyn James, Bowen Yang
Música: Stephen Schwartz, John Powell
Fotografía: Alice Brooks
Productora: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; Universal Pictures, Marc Platt Productions, SKY Studios
Género: Musical. Fantástico. Comedia. Aventuras
