Llega el 14 de Febrero, San Valentín. Y seguro que ya tienes preparada Cincuenta primeras citas, El diario de Noa, Los puentes de Madison o Titanic para ver con tu churri en tarde de #SPM (sofá / peli / mantita).

Pero también, obviamente, llegan las 50 Sombras más Oscuras. Y vienen muy calenturientas. ¿Qué tal si repasamos las 14 pelis más ‘hot’ de los últimos años? ¡Para vosotras, parejas!

EL ÚLTIMO TANGO EN PARÍS (1972)

Una mañana de invierno un maduro norteamericano y una joven muchacha parisina se encuentran casualmente mientras visitan un piso de alquiler en París. La pasión se apodera de ellos y mantienen relaciones sexuales en el piso vacío. Cuando abandonan el edificio, ambos se ponen de acuerdo para volver a encontrarse allí, en soledad, sin preguntarse ni siquiera sus nombres.

Entre película y película de El padrinoMarlon Brando rodó a las órdenes de Bertolucci este drama erótico cuya polémica se ha avivado recientemente. “Parece ser” que la escena de la violación (sí, la de la mantequilla) fue real, y todo Hollywood, como no podía ser de otra manera, se les ha echado encima. Bertolucci repitió la jugada con Soñadores que, sin ser ninguna maravilla, es mejor que ésta (y también son jóvenes y jóvenas desnudos en un piso hablando, y lo que hacen cuando no hablan).

EMMANUELLE (1974)

Una jovencita recién casada viaja a Bangkok a reunirse con su marido, un diplomático francés. En el viaje es iniciada al sexo por una hermosa adolescente y guiada por un hombre maduro en los placeres de la carne, y aprende a materializar sus fantasías sexuales más secretas, animada por su esposo.

Una auténtica pionera en el género. Y vino de Francia, claro, a donde había que “cruzar” para ver películas picantes. Lanzó a la fama tanto a su director, Just Jaeckin, como a su estrella, Sylvia Kristel. Y lo más maravilloso es que inició una saga con títulos tan bizarros como Emmanuelle negra o La antivirgen.

FUEGO EN EL CUERPO (1981)

Ned Racine (William Hurt), un joven abogado de Florida, lleva una vida normal hasta que conoce a Matty Walker (Kathleen Turner), una tentadora y sensual mujer casada con un rico hombre de negocios (Richard Crenna). Ned pronto se da cuenta de que Matty es la clase de mujer por la que un hombre sería capaz de matar.

Palabras mayores. Remake ¿inconfeso? de Perdición. Dirige Lawrence Kasdan (que venía de escribir titanes de perfección como El Imperio contraataca y En busca del arca perdida (así, seguiditas… ahí es nada). Protagonizan, enseñando todo su arte y su carne, Kathleen Turner y William Hurt. Pone la música John Barry después de componer una banda sonora tras otra, cada una mejor que la anterior, para (casi) todas las pelis de James Bond. Una auténtica maravilla. Probablemente el mejor thriller erótico jamás rodado. Un auténtico callejón sin salida. Nunca “una aventura” fue tan peligrosa.

NUEVE SEMANAS Y MEDIA (1986)

Elizabeth, una bella marchante de arte, entabla relación con John, un broker de Wall Street. Tras unos inicios apasionados, la pareja se embarcará, por deseo de él, en una serie de juegos eróticos cada vez más extraños que confundirán a Elizabeth, pues ella le ama pero desconoce los verdaderos sentimientos de John.

Kim Basinger pre Batman y Mickey Rourke pre convertirse en una patata gigante andante. Un striptease a ritmo de Joe Cocker. Y poco más. Un producto cuidadosamente estudiado para prometer más de lo que daba. La alquilabas en secreto en el videoclub sin que se enteraran tus padres (no lo hice yo, me lo contó un amigo) y te llevabas una pequeña decepción, pero una gran alegría.

ATRACCIÓN FATAL (1987)

Dan Gallagher lleva una vida perfecta: tiene una esposa maravillosa, una hija encantadora y un buen trabajo. En una fiesta conoce a Alex, una atractiva mujer que lo seduce. Pero para Dan se trata únicamente de una aventura ocasional. Alex, en cambio, cuando él le anuncia el fin de la relación reacciona con una violencia inaudita. No acepta ser rechazada y sus sentimientos se convierten en una obsesión enfermiza y peligrosa…

Dirige de nuevo el auténtico especialista en el género (perdona, Paul Verhoeven) Adrian Lyne. Y el músico es el mismo de Lawrence de Arabia, Maurice Jarre, ahí queda eso. Lo que habría sido esta película en los tiempos actuales de absoluto acoso cibernético. Madre mía…

LABIOS ARDIENTES (1990)

Harry Madox, un hombre enigmático y atractivo, llega a un apartado pueblo de Texas. Pronto consigue empleo como vendedor de coches. Dolly, la apasionada mujer de su jefe urde un meticuloso plan para seducirlo y lo consigue. Sin embargo, Harry está enamorado de Gloria Harper, la encargada del departamento de préstamos del banco local. Cuando es acusado de atracarlo, Dolly apoya la coartada de Harry, con el fin de retenerlo a su lado, aunque sea a costa de la vida de su marido.

El malo de Speed, Dennis Hopper, debutó en el cine con Easy Rider allá por la época del Cine LSD (Lucy in the Sky with Diamonds…). Pero según se hacía mayor entregaba obras más irregulares, siempre calenturientas. El mozo guapo en cuestión fue un Don Johnson post Corrupción en Miami (rubiales y pelazo) y una Jennifer Connelly que había dejado de ser la niña de Dentro del laberinto para convertirse en una de las actrices más atractivas del panorama mundial.

ORQUÍDEA SALVAJE (1990)

Emily (Carré Otis), una joven y bella abogada, va a Río de Janeiro en compañía de Claudia (Bisset), una importante mujer de negocios, para cerrar un trato multimillonario. En Brasil, no puede sustraerse a la sensualidad que la rodea. Un antiguo amor de Claudia, Wheeler (Mickey Rourke), guiará a Emily a través de un mundo tórrido, desatando en ella sus más primitivos deseos.

Mickey Rourke quería repetir el éxito de Nueve semanas y media y se encontró con Carré Otis para mostrarnos de ella hasta el alma. Sudaban tanto que los actores tenían que pedir más botellines de agua que en una gala de los Goya. Eso sí, la Fotografía estaba más que cuidada.

INSTINTO BÁSICO (1992)

Johnny Boz, antiguo cantante de rock y propietario de un nightclub de San Francisco, aparece brutalmente asesinado en su cama. La última vez que se le vio estaba con su novia, Catherine Tramell, una atractiva escritora de novelas de intriga. El agente Nick Curran, que atraviesa un mal momento, pues acaba de desintoxicarse de su adicción al alcohol y a las drogas, recibe el encargo de vigilar a Catherine, principal sospechosa del crimen.

¿Qué podemos decir nuevo de una de las películas de mayor éxito de todos los tiempos? Inició un nuevo género imitadísimo a posteriori, el del thriller erótico, lanzó a la fama a Sharon Stone, que venía de hacer Sangre de arena y Las minas del rey Salomón, cuestionó para siempre cómo se rodaban los cruces de piernas en cine (ejem…) y mandó, dicen, a Michael Douglas a una clínica por adicción al sexo. Todo un clásico con una espléndida fotografía de Jan de Bont y una alucinante música de Jerry Goldsmith.

EL AMANTE (1992)

En 1929, en el Vietnam colonial, una adolescente francesa, que vive con su madre y sus dos hermanas, conoce a un apuesto comerciante chino. A pesar de las tensiones entre colonizados y colonizadores y a la diferencia de edad entre ambos, pronto se convierten en amantes.

La señorita, Jane March, que repitió thriller erótico ahora veremos con quién. El director, Jean-Jacques Annaud, que venía de triunfar con otro personaje desnudo, esta vez un oso. La escena, todas: hay que reconocerle el buen gusto al francés para rodar… (perdón por el juego de palabras que venía ya inevitable).

EL CUERPO DEL DELITO (1993)

Un viejo millonario (Michael Forest) aparece muerto de un ataque al corazón, atado a la cama con unas esposas, después de haber practicado sexo con su amante Rebecca Carlson (Madonna). El fiscal de distrito (Joe Mantegna) decide arrestar a la chica como sospechosa de asesinato. Su abogado defensor, Frank Dulaney (Willem Dafoe), no tarda en sucumbir a sus encantos, y entre ambos surge una tórrida relación.

La sombra de Instinto Básico era alargada, y como Madonna y Willem Dafoe se apuntan a un bombardeo, nos enseñaron que el quemarse con la cera ardiente de una vela puede ser bastante sensual. Si ellos lo dicen…

UNA PROPOSICIÓN INDECENTE (1993)

David (Woody Harrelson), arquitecto, y Diona Murphy (Demi Moore), agente inmobiliario, son un matrimonio felizmente casado y bien avenido que, por culpa de un traspié económico, ve peligrar su nivel de vida. En Las Vegas, donde buscan un golpe de suerte en el juego que les traiga algo de dinero, un maduro y apuesto multimillonario (Robert Redford) ofrece a David un millón de dólares a cambio de pasar una noche con su mujer. A pesar de las dudas iniciales, ambos acaban aceptando la propuesta…

Cuesta creerlo, pero el malo era Robert Redford. Pese a lo comentado en su día de la propuesta (todos los titulares empezaban en la época con “¿tú aceptarías?”) y las feroces críticas, la película no estaba nada mal (la escena cuando ella se va en helicóptero sigue poniendo la carne de gallina).

EL COLOR DE LA NOCHE (1994)

Atormentado por el extraño suicidio de una paciente, un prestigioso psicólogo abandona su consulta y se instala en Los Ángeles en busca del apoyo de su amigo Jim que, a su vez, se encuentra muy alterado por las incesantes amenazas de muerte de que está siendo objeto. Poco antes de ser asesinado, Jim confiesa que sospecha de cinco pacientes a los que está tratando en una terapia de grupo.

Otro nuevo intento de subirse al carro de Instinto básico. Bruce Willis, post Jungla de Cristal 1 y 2, debutaba en el género. Jane March, tras El amante, ya era una veterana que utilizaba poquito vestuario en todas sus producciones.

NUEVE CANCIONES (2004)

Lisa es una estudiante estadounidense que está pasando un año en Londres. Matt la conoce en un concierto de Black Rebel Motorcycle en Brixton Academy y se enamora de ella. Su relación amorosa estará jalonada por las canciones de los grupos a cuyos conciertos asisten: Black Rebel Motorcycle Club, The Von Bondies, Elbow, Primal Scream, The Dandy Warhols, Super Furry Animals, Franz Ferdinand, Michael Nyman

Kieran O’Brien y Margo Stilley lo hacen (de verdad) tantas veces como canciones hay. Michael Winterbottom quería sexo explícito en una película comercial (no fue la primera ni mucho menos la última) y la verdad es que no había nada más que la anécdota de que lo habían hecho sin trampa ni cartón. Fotográficamente es además bastante pobre. Sin embargo, todo un clásico.

CINCUENTA SOMBRAS DE GREY / CINCUENTA SOMBRAS MÁS OSCURAS (2015 / 2017)

Cuando Anastasia Steele, una estudiante de Literatura de la Universidad de Washington (Seattle), recibe el encargo de entrevistar al popular y joven empresario Christian Grey, un millonario de 27 años, queda impresionada ante su extraordinario atractivo. La inexperta e inocente Ana intenta olvidarlo, pero no lo consigue. Cuando la pareja, por fin, inicia una apasionada relación, a Ana le sorprenden las peculiares prácticas eróticas de Grey, al tiempo que descubre los límites de sus más oscuros deseos.

Ése era el argumento de la primera película / novela. Se convirtió en un fenómeno de masas, lleno de polémicas. ¿Los guapos? Dakota Johnson (cuyos padres decían no querer ver las tórridas escenas) y Jamie Dornan (que reconocía que en las escenas más comprometidas se ponía un calcetín para disimular los incontrolables momentos de alegría). Sadomasoquismo y técnicas de bondage, dicen los que saben, que se quedaba a medias tintas (¿qué esperaban, un porno en salas comerciales?). La secuela llega ahora con nuevo director, James Foley, y un halo de misterio… para los que no hayan leído la novela, claro. La saga continúa. Y las sombras también…

¿Qué os parece la selección de películas para subir la temperatura este San Valentín?…

 

 

 

 

 

 

 

 

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