Diamantes en Bruto llega a Netflix el próximo 31 de Enero. Aquí, a diferencia de en USA, no hemos tenido la suerte de tenerla en cines ni aunque fuera de forma limitada, como sí ocurrió con El Irlandés o Historia de un Matrimonio. No obstante, las buenas referencias sobre la película llevan un tiempo llegando hasta los oídos de todo el mundo.

Y lo cierto es que resulta muy difícil no verse atrapado en el universo de esta película. Los hermanos Safdie consiguen en Diamantes en Bruto trasladarnos al Nueva York más frenético: las calles de la ciudad, sus edificios y sobre todo el ruido de sus calles son protagonistas en una película que podría resumirse como una orgía de tensión y ataques de pánico.

Diamantes en Bruto 1

Resulta revelador que la película comience con la extracción del ópalo negro en las minas de Etiopía. La cámara se adentra al interior de la gema y nos muestra un viaje casi lisérgico de colores, formas y sonidos (¡qué importante es el sonido y la música en esta película!), y acaba en el interior del colon del protagonista, que se nos muestra por primera vez inconsciente en una camilla mientras le realizan una colonoscopia.

Esta secuencia puede resumir en buena parte el viaje que realiza Diamantes en Bruto, o más bien su personaje principal: Howard Ratner es un adicto al juego y la adrenalina, mentiroso, estafador y optimista hasta el absurdo, sumergido en deudas mucho más allá de sus posibilidades y con una vida familiar consumida y destruida por sus problemas. Acosado por matones y recaudadores, la película nos muestra una retaila de decisiones terriblemente malas y desafortunadas que van sumiendo a Howard más y más en una espiral autodestructiva, de la que siempre parece ver una salida a través de una apuesta aún más arriesgada.

Diamantes en Bruto 2

DIAMANTES EN BRUTO EN NETFLIX

Adam Sandler está imponente en el que es sin duda el mejor papel de su carrera. Su personaje es tramposo, mentiroso, por momentos casi histriónico. Dibuja su personalidad hasta el punto de que el mismo personaje genera ansiedad… pero de algún modo consigue que llegue a caernos casi bien, o que al menos sintamos cierta simpatía. Howard Ratner en el fondo no es un mal tipo, solo es un adicto desesperado.

Siempre en movimiento, sin descanso, el personaje nunca para quieto en un sitio mucho tiempo: no se lo puede permitir. Y la cámara, sus compañeros de reparto y la ciudad de Nueva York le acompañan en este no parar. La película se vuelve frenética de una forma tan cotidiana que puede resultar frustrante: como espectador uno termina sintiendo la presión, la ansiedad y la urgencia del protagonista.

Diamantes en Bruto 3

Ya lo he mencionado antes, pero el uso de la música (adecuadísima BSO electrónica) y el sonido son cruciales en una película que te atropella con sus diálogos, que no te deja estar ni un segundo en silencio y que, cuando puede haber una pausa, te atrapa en su BSO, o en el sonido ambiente de La Ciudad que Nunca Duerme. Con una dirección mucho más clara que en Good Time, los Safdie consiguen que Diamantes en Bruto acabe siendo traicioneramente adictiva y emocionalmente agotadora.

Sorprendente, vibrante y con una personalidad diferencial, la película es brutalmente sincera y mundana en su forma de mostrar la constante caída a los infiernos de su protagonista: sirva como ejemplo, y sin caer en los spoilers, la escena en la que recibe un puñetazo en la garganta en una plaza cualquiera de Nueva York – la iluminación, los transeúntes sin hacer demasiado caso, el movimiento de la ciudad… Todo es natural, y solo el uso del sonido y el indomable optimismo (o quizás la fe del autoengaño) del protagonista salen de lo normal para configurar el carácter de una película que, en contraposición a su título, brilla como un diamante bien pulido.

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Reseña Panorama
Diamantes en Bruto (2019)
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