La ruleta de la fortuna y la fantasía llega hoy a los cines para posicionarse como una de las mejores películas del año, compuesta por tres historias independientes, combinará grandes actuaciones con magníficos diálogos para explorar el lado más íntimo de las personas.
La ruleta de la fortuna y la fantasía es la segunda película que estrena Ryûsuke Hamaguchi (Happy Hour, Netemo sametemo) este 2021 después de Drive my car, y ha conseguido con gran maestría que ambas sean alabadas en numerosos festivales.
La película está dividida en 3 historias de unos 40 minutos de duración, un enredo amoroso, un intento de engaño y una confusión. Cada historia comparte estructura con el resto, primero, Hamaguchi nos muestra una escena corta que introduce al personaje principal (en los tres casos se trata de una mujer), posteriormente, tendremos una larga escena de conversación donde, con inteligentes diálogos, se desarrollará la trama así como los personajes se desnudarán (metafóricamente) ante sus interlocutores, tras esto, una última escena dará cierre a la trama y, cargada de simbolismos, nos resumirá la situación final y el cambio que han supuesto en la protagonista los hechos que hemos visto.

1La ruleta de la fortuna y la fantasía: Magia (o algo menos reconfortante)
En el primer capítulo conoceremos a una actriz que, conversando con su mejor amiga en un coche, descubre que esta ha comenzado a salir con su ex. Utilizando largos planos secuencia y una gran dirección de actores, Hamaguchi logra explorar el amor y la desaparición de éste con el tiempo así como el crecimiento personal que se desprende de algunas decisiones que escogemos tomar.
Al final de la historia, la protagonista madura (con dificultad) y se da cuenta de que debe pasar página, ya que si sigue como siempre solo conseguirá alejar a la poca gente que le queda. Un plano de una ciudad en obras nos deja ver como la protagonista tiene aún mucho trabajo por hacer, pero a su vez, la protagonista saca una fotografía a los espectadores para hacerles reflexionar si ellos son dignos de judgarla o, si por el contrario, estamos todos en una reconstrucción constante para ser mejores personas y encontrarnos a nosotros mismos.
