Sueños de una escritora en Nueva York

El próximo viernes 4 de junio llega a los cines españoles Sueños de una escritora en Nueva York, largometraje del director Philippe Falardeau que adapta las memorias de Joanna Rakoff.

¿Alguna vez has tenido un sueño? ¿Una vocación definida? Pues Joanna Rakoff sí y la adaptación cinematográfica de sus memorias nos cuenta su historia. En Sueños de una escritora en Nueva York una joven recién graduada llega a la gran ciudad con la determinación de convertirse en la escritora que el imaginario cultural nos vende en NY. Sin embargo, sus ganas de comerse el mundo y su meta de ser extraordinaria se van viendo moldeadas por las circunstancias.

Ambientado en los noventa, este largometraje escenifica el ambiente que se vivía en la ciudad en la época, el bullicio cultural y la precariedad, como también un entorno cultural lleno de jóvenes luchando por sus sueños al más puro estilo estadounidense. Como tal, retrata los tópicos habituales asociados a la gran manzana, tanto en los ambientes de clase baja como en los de clase alta.

El camino a la meta nunca es una línea recta y el caso de la protagonista, interpretada por Margaret Qualley, no iba a ser la excepción. A pesar de tener el objetivo siempre en mente se va viendo forzada a tomar decisiones que la van alejando poco a poco de él, vamos, lo que viene siendo la vida adulta. Consigue trabajo como secretaria de una prestigiosa agente literaria, interpretada por la mítica Sigourney Weaver, que le hace replantearse su forma de consumir la literatura a la par otras muchas cosas.

Joanna, una mente inquieta, vivaz e ingeniosa, se ve atrapada en una rutina de oficina de métodos inflexibles. Además, su jefa no podía ser más opuesta a ella en todos los sentidos. Esto aporta riqueza a la ficción, ya que contrapone diferentes maneras de entender la vida, el negocio y las relaciones. Todas las perspectivas vitales tienen cabida en esta ficción, que haciendo uso de la rotura de la cuarta pared involucra diferentes voces dispares.

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Sueños de una escritora en Nueva York no ofrece nada nuevo al espectador, sin embargo, trata historias que ya hemos visto antes con un cariño especial. Si bien al principio parece que se va a diferenciar de otras producciones por su ingenio narrativo, no lo llega a conseguir. Algunas subtramas quedan en la cuerda floja, sin terminar de explotar su posible potencial por un exceso de efectismo al más puro estilo romántico, como es el caso de lo relativo a J. D. Salinger, escritor representado por la agencia.

La película no se sostendría sin el afecto con el que se trata, en completa sintonía con la puesta en alza de las emociones que desarrolla. Eleva la importancia del mundo emocional dotando de ternura las encrucijadas de la vida y si bien peca de color de rosa, se salva porque no acaba de ser en tono chicle. Las flaquezas de la película no podrían remontar de no ser por el carisma que aporta Margaret Qualley. Por no hablar del tándem que hace con Sigourney Weaver, una actriz icónica donde las haya.

Para cualquier recién graduado será fácil identificarse con la protagonista. A pesar de que la película está ambientada hace más de veinte años, toda una generación se puede sentir identificada con la precariedad que se escenifica y con el debate de qué hacer con tus sueños: perseguirlos o acomodarte a una opción viable, aunque no apasionante. Además, pasa el test de Bechdel, que es un punto extra del que no todas las películas del estilo pueden presumir. Presenta a mujeres independientes comprometidas con su propio crecimiento personal.

Sueños de una escritora en Nueva York es un relato fresco, que ganaría si fuese un poco más corto -todo hay que decirlo-, que recuerda que el camino se hace andando con golpes de humor y ternura. Permite al espectador acompañar a Joanna y a replantearse su vida por el camino, poniendo en alza las emociones que todos sentimos.

Nota: 6,5

Reseña Panorama
Sueños de una escritora en Nueva York
6.5
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Comunicadora. Cinéfila y adicta a las series. Inconformista por defecto. Si me hace pensar me gusta. Siempre en el team de la neurótica