Shazam es un colorido alegato al concepto de familia, un claro ejemplo de que no siempre el realismo o el drama casa con cualquier género y que en el superheroico prima el entretenimiento y la diversión.

Si algo era característico del universo cinematográfico compartido de DC, fue su inherente tono oscuro y dramático, donde los personajes traumatizados por su pasado o el estrés de su ineludible responsabilidad como seres sobrehumanos protectores del bien y la humanidad, abarcaban el grueso de las historias que nos ofrecía la franquicia. Tramas maniqueístas dirigidas especialmente a un público más adulto que olvidaban un pilar básico del género superheroico, entretener a la vez que divertir.

Nolan hizo (sin pretenderlo) un flaco favor al universo cinematográfico de la editorial del hombre murciélago. Su éxito con la trilogía del señor de la noche abocó (en cierta medida comprensible) a buscar esa tonalidad oscura, realista y adulta, que bien compaginaba con un personaje como Batman, pero que no tenía porqué ser compatible por norma general con los demás superhéroes.

He aquí que fracaso tras fracaso, han ido virando hacia nuevos modelos que ya preestablecidos en la competencia, era sabido que son sintomáticos de un mayor éxito. Vimos resquicios en Liga de la Justicia gracias a los “arreglos” de Whedon y Aquaman, que sin ser un producto redondo, nos proporcionaba ese pilar de entretenimiento y disfrute. De esta última salimos con un hálito de esperanza por ver si realmente habían aprendido la lección, hasta que hemos llegado a lo que nos concierne, Shazam. Y sí lectores, la han aprendido.

Shazam es un producto familiar, que hará las delicias de niños como adultos”

Sinopsis

Todos tenemos un superhéroe dentro de nosotros, solo se necesita un poco de magia para sacarlo. En el caso de Billy Batson, gritando una sola palabra (SHAZAM!), este niño adoptivo de 14 años de edad puede convertirse en un superhéroe adulto, cortesía de un antiguo mago que buscaba otorgar sus poderes mitológicos a una persona de bondad verdadera. Aún siendo un niño de corazón, dentro de un cuerpo desgarrado y divino, Shazam se deleita en esta versión adulta de sí mismo haciendo lo que cualquier adolescente haría con superpoderes: ¡Divertirse con ellos!

Dirección y Reparto

El film corre a cargo de David F. Sandberg, director sueco con poco bagaje en largometrajes y con una calidad mediocre en sus cintas (Annabelle: Creation y Nunca apagues la luz), pero curtido en cortos de terror de bajo presupuesto. Una apuesta a priori arriesgada, extraña e incomprensible, ya que se pone a los mandos de una comedia de aventuras, algo prácticamente opuesto a lo que ha venido haciendo hasta ahora. Pero hay una tendencia que en Marvel ha funcionado y que con Wonder Woman también fructiferó, como es el apostar por directores semidesconocidos, o con pocos productos a sus espaldas.

En el apartado actoral tenemos a Zachary Levy interpretando el alter ego adulto de Billy Batson, el superhéroe Shazam, y mostrando su desenvoltura en la comedia. La interpretación de la versión adolescente corre a cargo de Asher Ángel, pero donde acierta el film es cuando junta la versión adulta con su compañero  también adolescente Freddy (Jack Dylan); consigue formar un dueto convincente, divertido e histriónico. Del reparto restante destacar a Djimon Hounsou interpretando al anciano mago que otorga los poderes a Billy, y a Mark Strong interpretando al poco carismático Dr. Sivana, villano de la cinta.

La película

Pero entremos en harina, empecemos a desgranar la película y a analizar qué hace diferente a Shazam de las anteriores películas del DCU. La primera comparación que podemos hacer es su fotografía, más colorida y escasa de grises, tonalidades de colores más vivos que conjuntan con un producto más desenfadado de lo que nos tenía acostumbrado Zack Snyder.

El film pasa de ser un drama heroico a una comedia de aventuras, gamberra por momentos pero sin dejar de lado las moralinas, ya que nos habla del concepto de familia y cómo no tiene que considerarse a ésta solo en su versión al uso por consanguinidad. Esto dota al personaje principal con un trasfondo, un niño con una vida desestructurada que ha huido de 23 familias de acogida y que tiene un único propósito, encontrar a su verdadera familia. Aún manteniendo un hilo semidramático, los guionistas para nada lo llevan al extremo y mediante la comedia consiguen que toda esa trama fluya y quede como mera melodía de fondo. Porque donde Shazam se gana al público es con sus momentos cómicos, sin llegar a ser desmedidos como hemos tenido que sufrir en varios films de Marvel, nos deleitan con un humor acertado que llega tanto a adultos como a niños, no es un humor blanco como en Spiderman: Homecoming (algo de agradecer) ni demasiado cafre como Deadpool, un término medio y perfecto.

Comparar Shazam con Spiderman: Homecoming es inevitable, dos películas dirigidas a un público mayormente adolescente, pero una acierta donde falló la otra. El humor demasiado blanco de Spiderman no convenció a cierta parte del público, Shazam en cambio arriesga con conversaciones o chascarrillos picantes sin llegar a ser obscenos o de mal gusto. A Peter Parker no se le otorga de un conflicto personal más allá de los problemas de un adolescente de instituto con super poderes, en cambio Billy Batson tiene el conflicto de haber perdido a su familia cuando era un niño de 3 años y no encontrar su lugar en el mundo, pasando desapercibido en la sociedad y cometiendo pequeños “delitos” para sobrevivir, pero con un fondo de bondad y solidaridad. También sería inevitable comparar a Shazam con Deadpool, por ser las dos películas una comedia de acción y aventuras, pero el humor se acercaría más a la primera parte de Guardianes de la Galaxia que al grotesco y bizarro humor del mutante charlatán.

“No os dejéis engañar por las apariencias, la película es consciente de pertenecer a un universo más oscuro y crudo”

Shazam no es ni mucho menos la película perfecta de DC, tiene varios puntos negativos reseñables. El CGI está muy por debajo de los últimos blockbuster, los demonios de los siete pecados capitales parecen por momentos muñecos de stop motion salidos de una película de Ray Harryhausen. El villano tiene el mismo carisma que una lata de conservas y aunque se le proporcione de un conflicto personal antagónico al protagonista (con familia, pero ésta reniega y se burla de él) no llega a funcionar y no se ve una auténtica amenaza como podría haber sido Black Adam, la némesis del superhéroe en los cómics. Hay momentos que baja el ritmo y hace que el espectador esté apunto de desconectar, ocurre un par de veces pero son pocos minutos y no llega a romper por completo la experiencia.

Conclusión

Shazam es un producto familiar, que hará las delicias tanto de niños como adultos, viendo los tráilers os podéis hacer una idea de cómo es el film. Pero no os dejéis engañar por las apariencias, la película es consciente de pertenecer a un universo más oscuro y crudo. Hay escenas (aunque pocas) con dosis de violencia donde podemos ver como un pobre desdichado pierde la cabeza literalmente y es lanzado al vacío, hasta momentos con sangre, cosa poco común en una cinta PEGI-13.

Aquí no vas a ver pretensiones profundas, aquí vas a poder hacer la digestión sin problemas, no retrotrae a épocas pasadas como hacen algunos productos (Stranger Things por ejemplo), pero que irremediablemente evocará (a los que ya tenemos una edad) a esos años de la infancia o adolescencia donde soñábamos ser adultos y poder hacer cosas que nos eran prohibitivas por las limitaciones de esas edades.

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Reseña Panorama
Shazam
7.5
Cinéfilo a tiempo completo,soy el GALACTUS del cine devorando mundos de película,tengo dos Critters en casa y una princesa prometida,me alisté a los marines coloniales y pedí junto a Brian una limosna para un ex-leproso.