Crítica de EL COLAPSO (Filmin) – Tan real, tan perfecta

Título original: L'Effondrement | Año: 2019 | País: Francia | Dirección: Jérémy Bernard, Guillaume Desjardins, Bastien Ughetto | Guion: Jérémy Bernard, Guillaume Desjardins, Bastien Ughetto | Música: Edouard Joguet | Reparto : Bellamine Abdelmalek, Lubna Azabal, Lola Burbail, (...)

El Colapso es la serie del año. La serie, que originalmente se llama “L’Effondrement”, es una obra maestra, con ocho capítulos, todos grabados en un único plano secuencia, que estremecen. Una serie que bien podría ser un documental de lo que supone el hundimiento de de la civilización como la conocemos. Una ficción que relata una realidad demasiado posible.

El Colapso llega a Filmin y lo hace marcando un nivel de realismo que asusta. Ocho capítulos grabados en un único plano secuencia, cada uno, inmensivos, agobiantes y que se llevan toda esperanza de un plumazo. Con la crisis del COVID-19 tan reciente, El Colapso resulta preocupante por su nivel de probabilidad de que la realidad supere a la ficción.

La serie narra eventos paralelos que ocurren en la sociedad francesa tras un colapso del sistema económico, social y logístico, sin precisar el motivo por el que ocurre. No es descabellado pensar que los escenarios que propone la producción hayan estado en el pensamiento de muchos durante los días más duros de la pandemia. En ese juego macabro, la serie se mete en tu mente y rebusca en los miedos más profundos, para darles forma, imagen y sonido. El sonido es otro de los componentes que destacan, inquietante y constante, como un pitido en una mente perturbada.

Colapso

El desabastecimiento de alimentos, de combustible y de bienes de primera necesidad, es el punto de partida para presentarnos el eco de aquello que más hemos temido durante la pandemia. Representados los poderes políticos con sus mentiras, la serie navega en la codicia, el miedo, el desespero y el caos que puede (y va a) provocar la siguiente crisis ecológica, económica o pandémica. Con un guión escrito con trazos de realidad, la duda te invade en cada capítulo: ¿una pandemia mas virulenta, provocaría esto? La respuesta que ofrece El Colapso es un sí rotundo. Y por eso es la serie del año.

Son capítulos cortos, lo que hace ameno, trabajados con maestría. Las escenas de violencia no son coreografías perfectas, son producto del caos y del desespero. Los escenarios son muy variados, desde un supermercado, una gasolinera, una aldea de concepto comuna auto suficiente, una residencia de ancianos donde un enfermero se resiste a dejarlos morir (especialmente duro este capítulo), una central nuclear que colapsa, una mansión de lujo, y sobre todo una emisión televisiva donde mienten más que hablan. Con todo esto, no desvelamos nada de la trama, pues vale la pena vivirla.

El Colapso serie del año

Otra de las riquezas de esta serie, es que ha sido creada por la asociación Les Parasites, que está formada por antiguos alumnos de la Escuela Internacional de Creación y Dirección Audiovisual. Antes de llevar a cabo esta producción, distribuían mini series y cortos de enorme calidad en YOUTUBE, buscando mostrar que la realidad tiene más trama que la ficción, y que la ficción puede ayudar a contarla, o anticiparla. En esa independencia creativa, se han lucido.

Con una planificación y ejecución técnica sublime, EL COLAPSO parte de una premisa muy clara, la caída del sistema como lo conocemos, y es una caída sin frenos. Cuando esto ocurra, nos afectará a todos, no por igual en un principio, pero sí en nuestra totalidad según avance. Cuando esto ocurra, tendremos que medir el nivel de supervivencia que tenemos cada uno como individuos en una sociedad en ruinas. La serie muestra como el egoísmo, la insensatez y la miseria humana será tan evidente como lo vivido durante la crisis pandémica. Un retrato tan actual como terrorífico. 

 

Reseña Panorama
El Colapso
10
Cinéfilo y periodista frustrado, Heavy hasta la médula, vegetariano inclusivo, en continua evolución, luchando contra errores y defectos, siempre ávido de aprender. Loco de remate y friky comedido.