Cuarto día desde Sitges en la edición número 58 del Festival Internacional de Cine de Catalunya
El último arrebato
Marta Medina, Enrique López Lavigne / Documental / España / 109’

Documental sobre la piedra angular del postmodernismo en el cine español, ‘El último arrebato‘ rastrea de forma extremadamente romántica los pasos de aquellos que presenciaron y obraron el milagro cinematográfico. Los testimonios de Jaime Chávarri, Eusebio Poncela, Cecilia Roth, Marta Fernández, Carlos F. Heredero… formulan un discurso que consigue separar por momentos a Iván Zulueta y su figura maldita del celuloide, para devolvérnoslo durante un instante.
Cuando Medina y Lavigne se retiran de la pantalla, dejando de ser protagonistas del relato, es cuando la cinta comienza a encontrar un camino, además de mantener perfectamente la identidad de ambos diluida únicamente en la forma de articular el documental. Son esos los momentos que nos regalan la conexión con aquel fotograma imposible, ese rojo abrasador que avecinaba la muerte y lo único que nos queda de Zulueta: un hombre con una cámara, un deseo de filmar la vida que no posee y cómo dicho ejercicio cinematográfico es, de algún modo, vampirismo.
La leyenda de Ochi
Isaiah Saxon / Aventura / Fantasía / EEUU / 96’

La naturaleza envuelve esta agradable y «andersoniana» película de aventuras que, desde una perspectiva de cine familiar, enfrenta a humanos con criaturas donde ni unas son tan malas, ni los otros tan buenos. La cinta se vuelca demasiado en su lado más dramático, descuidando la aventura y los destellos de buena comedia, con actuaciones marca de la casa de Emily Watson y William Dafoe y un práctico diseño de los Oichi, las criaturas que habitan el bosque.
El sello de A24 se nota en las perfeccionistas imágenes, colores y un escenario de cuento mágico que se aplica sobre la puesta en escena, con las idílicas montañas, los bosques encantados y una niña destinada a conectar humanos y a la manada de pequeños monos rojizos y azulados.
Silencio
Eduardo Casanova / Comedia / España / 61’

Casanova, la cabeza de turco del conservadurismo en España, parece seguir en su (bendita) burbuja contestando al pleistoceno patrio con cine, uno que si bien continúa con los dejes del director: colores pastel, protagonistas queer y, por supuesto, un uso maestro del body horror; ha dado un vampírico salto de gigante.
‘Silencio’ es, pese a conservar el barroquismo de su puesta en escena, la obra más depurada de su autor. Todos los elementos que la componen -y no son pocos: los distintos tiempos narrativos, el vampirismo, la sexualidad, el VIH, el amor imposible, la relación materno-filial- confluyen en un único flujo sanguíneo, impulsado por la emoción absoluta que late en cada vena de la imagen cinematográfica. Una emoción que desnuda el artificio a través de la sinceridad: de lo cutre hace belleza, del chiste extrae tristeza y del dolor, pura verdad. Ese plano final, arrebatado por un beso, encierra uno de los momentos más conmovedores del año.

