Senna llega a Netflix para rememorar la llamada era dorada de la Formula 1 con un biopic sobre el que muchos consideran el mejor piloto de la historia.
Senna es uno de los pilotos más conocidos de todos los tiempos, y su genialidad, su rivalidad con Alain Prost y su prematura muerte en los circuitos lo hacían una figura obvia en la mente de cualquier aficionado de los deportes de motor que estuviera ideando una serie biográfica sobre una gran figura del automovilismo.

A diferencia de Le Mans ’66 (Ford v. Ferrari) y Rush, Senna no se centra en una única rivalidad, en cambio, la serie narra la vida del piloto brasileño desde sus inicios en el karting con 4 años hasta su fatídico final en la categoría reina. Y lo hace además de una forma muy lineal, ya que, a excepción de un inicio in media res que anticipa el final de la serie en los primeros minutos del primer episodio, la miniserie sigue el curso de los eventos en orden cronológico. Sin duda creo que esta ha sido una buena decisión, puesto que el formato televisivo exige una narración descomprimida que se presta más a biografía completas que a momentos intensos específicos.

Dicho esto, creo que es obvio que la serie está lastrada un poco por sus primeros episodios debido a las características que se derivan de una historia basada en hechos reales. La realidad es que Senna era un monstruo sobre ruedas, y muestra de ello es el hecho de que ganó en su año debut los 4 campeonatos de monoplazas en los que participó en su escalera a la Formula 1 y lo hizo con más de 50 victorias y llevándose el primer puesto incluso en su participación en el famoso Gran Premio de Macao. Estos gloriosos resultados obligan a la serie a poner el foco en otros aspectos de la vida del piloto, pues en la pista no había nadie que se le comparase.
Y aunque los primeros episodios busquen dar más protagonismo a los familiares o a la pareja de Ayrton Senna, esto no evita que todos ellos se sientan como monigotes unidimensionales que solo están ahí para apoyar o recriminar al protagonismo. Quizás se habría agradecido una mayor profundidad en los secundarios, siendo la periodista Laura Harrison la única que parece evolucionar como personaje y cambiar de opinión con el tiempo (aspecto lógico teniendo en cuenta que seguimos su trabajo durante más de una década), sin embargo, estos cambios de opinión no se deben a un estudio del personaje en sí, si no más bien al hecho de que Laura Harrison no exista y se creara como una amalgama de muchos periodistas con el objetivo hacernos ver la opinión pública sobre el piloto en cada punto de su carrera.

Un aspecto reseñable y que me ha sorprendido es que, más allá de los rifirrafes ineludibles de Senna con compañeros de equipo y rivales, la serie sitúa en el papel de villano a la propia Federación Internacional del Automóvil (FIA) en lugar de a otros pilotos como Prost o Mansell. Esta es, en mi opinión, una decisión arriesgada, y de hecho me sorprende verla en una serie de Netflix sabiendo que la plataforma tiene un acuerdo millonario con la Formula 1 para promocionarla mediante el documental Drive To Survive. La serie es muy dura con las críticas a la FIA, desde acusarla de racismo, corrupción y favoritismo hasta culpar a la organización de la muerte de dos pilotos (incluyendo la del propio Senna). Sin embargo, esto funciona a la perfección, instituyendo a Senna como una especie de figura mesiánica antisistema que busca visibilizar las injusticias sin ocultar sus enfados.
En cuanto a otros aspectos de la serie, creo que no es ni necesario mencionar la gran labor actoral de Gabriel Leone en el papel de Senna, el actor brasileño hace un muy buen trabajo que sin duda mejora la credibilidad de la serie. Otro elemento reseñable es el casting y caracterización de los personajes famosos que salen en la producción, prácticamente todos son reconocibles de una forma clara ayudando así con a inmersión del espectador en la historia que se trata de contar.

Por último, el principal factor por el que recomendaría esta serie a cualquier fan del automovilismo es, obviamente, la recreación de carreras históricas. Los planos están bien elegidos, la sensación de velocidad es satisfactoria, el espectador nunca se pierde sobre qué coche va en qué posición y, en general, todo funciona a la perfección. No diría que es superior a las obras que ya hemos mencionado (Le Mans ’66, Rush), pero sí que tiene un gran nivel en este aspecto, más aún considerando que se trata de una serie que mantiene el nivel de las carreras durante sus 6 horas de duración.

Ficha Técnica ‘Senna’
Título original: Senna
Año: 2024
País: Brasil
Dirección: Vicente Amorim, Julia Rezende
Guion: Gabriel Leone, Matt Mella, Joe Hurst, Stephen Mackintosh, Pâmela Tomé
Reparto: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Michelle Yeoh, Jeff Goldblum, Ethan Slater, Marissa Bode, Bronwyn James, Bowen Yang
Música: Rogério da Costa Jr., Fabiano Krieger, Lucas Marcier
Fotografía: Azul Serra, Kaue Zilli
Productora: Gullane Pictures, Senna Brands. Distribuidora: Netflix
Género: Serie de TV. Drama | Biográfico. Deporte. Coches/Automovilismo. Miniserie de TV
