Viernes, 18 de Febrero; Midge vuelve al escenario de Amazon Prime Video y nos propone una notable temporada de «La Maravillosa Sra. Maisel»; la 4ª de la serie, ya renovada para una 5ª y última. Vamos al lío.

Vuelve el stand-up, los años 50 -y los 60- vuelve la dramedia, los diálogos a la velocidad de la luz y, sobre todo, vuelve ella, vuelve Miriam Maisel, la manic pixie dream girl definitiva; la contracultura, pero también el mainstream; vuelve una de las mejores series de la televisión. Disclaimer; escribo esto limpiándome una lágrima que cae por mi mejilla al conocer que en aproximadamente un año tendré que despedirme de ella. Pero quizá me reencuentre con alguien que echo de menos, ¿Lorelai, hola?. Bueno, no nos adelantemos, aún queda mucho para eso, dos temporadas concretamente; disfrutemos del camino que aún nos queda…

maisel

Recogemos a nuestra querida protagonista y a su compañera de fatigas en el mismo punto que la dejamos; con Reggie y Shy dejándolas en la estacada, buscándose de nuevo el pan y con un recorrido ya nada desdeñable en la industria de las risas. Cinismo, hastío; Palladino renueva ligeramente parte del tono y redescubre su propia serie a través de una mirada más nostálgica que actualizada, más triste que alegre, y más aparente que profunda.

Hallazgos visuales por doquier, secundarios que ya no lo son tanto, y una consciencia del legado dejado aún en vida; parece que Amy empieza a despedirse de todo su imaginario Maiseliano y se detiene a observar un lugar al que solo volverá una vez más; abraza todo lo que ha construido y manifiesta que, quizá, ya va siendo hora de echar el cierre; con una temporada maravillosa, y con una traca final a la vuelta de la esquina. Gracias por todo, Midge, pero volveremos a vernos una vez más.

Reseña
La Maravillosa Sra. Maisel, Temporada 4
8
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Soy un tipo optimista, aunque todo pueda salir mal, que lo hará, nunca pierdo el optimismo. Si tengo que decir las tres cosas que más me definen; primero y más importante, las hamburguesas me gustan sin pepinillo; segundo, los palillos redondos, nunca planos; y tercero, mi madre dice que soy el hijo perdido de Jack Burton... y que nací en Ciudad Esmeralda.