Juega o muere es una nueva película de terror slasher protagonizada por Natalia Dyer y Asa Butterfield. Se estrenó en cines el pasado viernes 20 de septiembre.
Juega o muere puede ser perfectamente el mejor ejemplo de todo lo que está mal en esta industria. No obstante, vayamos por partes.
Esta cinta trae consigo varios misterios. El primero —y el más notable— es el cómo ha podido llegar semejante producto a la distribución en salas de cine. Si bien estamos en vísperas de Halloween y las distribuidoras intentan llenar las salas de películas del género para intentar conseguir reengancharse en la propia fiesta, y así poder mantener un mayor tiempo de vida útil en cartelera, con esta cinta hay algo que no cuadra. Una vez comienzas a ver Juega o muere, rápidamente detectas que es una película concebida para Netflix, y no cualquier otra plataforma, Netflix.
Cualquiera que haya visualizado producciones originales de la gran roja podría ser capaz de identificar una de ellas casi con los ojos cerrados. El uso de cámaras digitales, el diseño de producción o la fotografía de una determinada manera son elementos que siguen una misma línea dentro de todas sus producciones, y que, por lo tanto, las hacen tremendamente identificables.
Con Juega o muere eres consciente de que estás ante una de ellas, pero, por si fuera poco, está protagonizada por dos estrellas de, precisamente, Netflix: Natalia Dyer y Asa Butterfield —de ‘Stranger Things‘ y ‘Sex Education‘ respectivamente—. Y dirás: ¿qué tiene de malo que se asemeje a una de sus producciones? Pues que lamentablemente se asemeja a las de relleno.
Como he comentado en multitud de ocasiones, la nueva tendencia de Hollywood de crear ‘contenido basura’ está en auge debido a precisamente prácticas que surgieron en plataformas, donde Netflix fue la pionera y la actual abanderada. Producción barata y sin alma sumada a actores recurrentes igual dinero fácil, una fórmula simple que han repetido hasta la saciedad. Si a eso le sumas que el género de terror propensa el aumento de beneficios, ya que producciones más baratas consiguen mayor recaudación debido a que es un género al cual el público general demanda menos esfuerzo, tienes el negocio perfecto. Películas como la reciente ‘Strangers: Capítulo 1‘, o mismamente ‘Abigail‘, ‘Five nights at Freddy’s‘ o ‘Black Friday‘ demuestran que a pesar de ser productos muy pobres, son capaces de dar muchos frutos —algunas han incluso triplicado su presupuesto en recaudación—. Pero es que incluso estas cintas han sido —visiblemente— concebidas para una pantalla de cine, con lo cual el caso de Juega o muere resulta más extraño.
¿Sabes esa sensación inusual cuando te pones una película de miedo de la que nunca habías oído hablar que has encontrado después de bucear durante un buen rato en el catálogo de la plataforma? Esa cinta que según la estás viendo sabes que es mala y poco interesante, que cuando acabas de verla lo confirmas y que rápidamente olvidas. Juega o muere es justamente eso. Un despropósito.
Comedia

El segundo misterio que nos acontece cuando nos ponemos a visualizar Juega o muere es el siguiente: cómo siquiera alguien ha podido dar luz verde a este proyecto. Desde un guion trilladísimo hasta unas actuaciones que rozan la comicidad —no olvidemos que se trata de terror, supuestamente—, la cinta se vuelve chapucera la mires por donde la mires. Tiene todos los ingredientes para ello, ya que cuenta con cada cliché habido y por haber. Ocurre en Salem, familia disfuncional, la madre trabaja de noche, nadie hace caso al niño, adulto despreocupado, bullying, escapada a una fiesta, personajes planos de relleno, demonio imbatible, sustos repentinos, deus ex machina final, y seguro que me estoy dejando alguno más.
No obstante, el mayor problema es el humor involuntario. Las actuaciones se sienten tremendamente sobreactuadas, generando situaciones cómicas cuando deberían de ser dramáticas, haciendo especial hincapié en las muertes. Aunque no solo se trata de los secundarios, ya que la peor es la del propio Butterfield —que es el asesino poseído—. Jamás he visto algo semejante. Tonto e irrisorio, impostando una voz grave y rasgada ridícula. Realmente parece que estás viendo una parodia. Lo peor es que todo esto se acentúa cuando miras la parafernalia que los rodea. El diseño de producción es ínfimo, con un presupuesto al nivel de un trabajo de estudiantes en varias ocasiones. Es notable que la gran mayoría se ha destinado a la caracterización del demonio en sí, dejando al resto en pañales. No hay por donde cogerla.
No quiero jugar, prefiero morir

Ha quedado claro que Juega o muere es un auténtico desastre, pero es que aún no hemos llegado a lo peor. La cinta tiene 76 minutos de duración, lo que se resuelve en un tiempo de duración corto para el estándar de hoy en día, que acostumbra a rondar los 120. A pesar de esto, la cinta se vuelve un infierno que se arrastra entre cada escena, sintiéndose mucho más larga de lo que realmente es, e incluso peca de utilizar relleno para llenar minutos. Tanto al principio como al final de la cinta, el personaje de Dyer nos introduce a la historia a través de su voz en off —un recurso de guion vago y manido—. Estas escenas son redundantes y se repiten a lo largo de la cinta. No aprendemos nada sobre la historia de fondo y nos repite lo que ya sabemos, denotando un sinsentido inherente.
Como decía al comienzo, Juega o muere es el mejor ejemplo de todo lo que está mal en esta industria. Películas basura vistas como negocio, vacías de originalidad, intención o alma, que no hacen más que machacar un género que prácticamente no se tiene en pie. Como recomendación, te diría que bajo ningún concepto te acerques a esta película y que ni mucho menos gastes tu tiempo y dinero en ella. Creo que hay muchos mejores productos ahora mismo, incluso dentro del género —’No hables con extraños‘, ‘Alien: Romulus‘, ‘Parpadea dos veces‘ o ‘Longlegs‘—, donde el concepto de cine aún se mantiene intacto.
Ficha Técnica ‘Juega o muere’
Título original: All Fun and Games
Año: 2023
País: Estados Unidos
Dirección: Eren Celeboglu, Ari Costa
Guion: J.J. Braider, Eren Celeboglu, Ari Costa
Reparto: Natalia Dyer, Asa Butterfield, Keith David, Annabeth Gish, Benjamin Evan Ainsworth, Kolton Stewart, Laurel Marsden, Summer H. Howell
Música: Alex Belcher
Fotografía: Ricardo Diaz
Productora: AGBO, ACE
Género: Terror. Thriller
